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Ezequiel 1
1 Sucedió en el quinto día del mes cuarto del año 30, estando yo en medio
de los cautivos, junto al río Quebar, que fueron abiertos los cielos, y vi
visiones de Dios.
2 En el quinto día del mes (en el quinto año de la cautividad del rey
Joaquín),
3 vino la palabra de Jehovah al sacerdote Ezequiel hijo de Buzi, en la
tierra de los caldeos, junto al río Quebar. Allí vino sobre mí la mano de
Jehovah.
4 Miré, y he aquí que venía del norte un viento huracanado y una gran nube
con un fuego centelleante y un resplandor en torno de ella. En su interior
había algo como metal resplandeciente, en medio del fuego.
5 De su interior aparecía una forma de cuatro seres vivientes. El aspecto
de ellos tenía la forma de hombre,
6 pero cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas.
7 Sus piernas eran rectas, y sus pezuñas eran como pezuñas de becerro que
centelleaban como bronce bruñido.
8 Debajo de sus alas, a sus cuatro lados, tenían manos de hombre. Los
cuatro tenían sus caras y sus alas.
9 Sus alas se juntaban unas con otras. Y cuando se desplazaban, no se
volvían, sino que cada uno se desplazaba de frente hacia adelante.
10 La forma de sus caras era la de una cara de hombre, con una cara de
león en el lado derecho de los cuatro, una cara de toro en el lado
izquierdo de los cuatro, y una cara de águila en los cuatro.
11 Así eran sus caras. Sus alas estaban extendidas hacia arriba. Cada uno
tenía dos alas que se tocaban entre sí, y otras dos que cubrían sus
cuerpos.
12 Cada uno se desplazaba de frente hacia adelante. Iban adondequiera que
el espíritu decidía ir, y no viraban cuando se desplazaban.
13 En medio de los seres vivientes había algo como carbones de fuego
encendido que se desplazaban como antorchas entre los seres vivientes. El
fuego resplandecía, y del mismo salían relámpagos.
14 Y los seres iban y volvían, como si fueran relámpagos.
15 Mientras yo miraba a los seres vivientes, he aquí que había una rueda
en la tierra, junto y al frente de cada uno de los cuatro seres vivientes.
16 La forma y el aspecto de las ruedas era como crisólito. Las cuatro
ruedas tenían la misma forma y aspecto, y estaban hechas de manera que
había una rueda dentro de otra rueda.
17 Cuando se desplazaban, lo hacían en cualquiera de las cuatro
direcciones, y no viraban cuando se desplazaban.
18 Sus aros eran altos y aterradores, y los aros de las cuatro ruedas
estaban llenos de ojos alrededor.
19 Cuando los seres vivientes se desplazaban, también se desplazaban las
ruedas que estaban junto a ellos. Cuando los seres se elevaban de sobre la
tierra, las ruedas también se elevaban.
20 Iban adondequiera que el espíritu fuese, y las ruedas también se
elevaban junto con ellos, pues el espíritu de cada ser viviente estaba
también en las ruedas.
21 Cuando ellos se desplazaban, también ellas se desplazaban; cuando ellos
se detenían, también ellas se detenían. Y cuando ellos se elevaban de la
tierra, también las ruedas se elevaban junto con ellos, porque el espíritu
de cada ser viviente estaba también en las ruedas.
22 Sobre las cabezas de los seres vivientes había una bóveda semejante a
un cristal impresionante, extendido por encima de sus cabezas.
23 Debajo de la bóveda, sus alas se extendían rectas, la una hacia la otra.
Y cada ser tenía dos alas con que cubrían sus cuerpos.
24 Cuando se desplazaban, escuché el ruido de sus alas como el ruido de
muchas aguas, como la voz del Todopoderoso, como el bullicio de una
muchedumbre, como el bullicio de un ejército. Y cuando se detenían,
bajaban sus alas.
25 Entonces hubo un estruendo por encima de la bóveda que estaba sobre la
cabeza de ellos. (Y cuando se detenían, bajaban sus alas.)
26 Por encima de la bóveda que estaba sobre sus cabezas, había la forma de
un trono que parecía de piedra de zafiro. Y sobre dicha forma de trono
estaba alguien semejante a un hombre.
27 Entonces vi algo semejante a metal que resplandecía con la apariencia
del fuego que lo perfilaba alrededor. Desde su cintura hacia arriba, y
desde su cintura hacia abajo, vi algo que parecía fuego y que tenía un
resplandor alrededor de él.
28 Como el aspecto del arco iris que está en las nubes en un día de
lluvia, así era el aspecto del resplandor alrededor. Este era el aspecto
de la gloria de Jehovah. Y cuando la vi, caí postrado sobre mi rostro y oí
la voz de uno que hablaba.
Ezequiel 2
1 Y me dijo: "Oh hijo de hombre, ponte en pie, y hablaré contigo."
2 Mientras él me hablaba, entró en mí el Espíritu y me puso sobre mis
pies, y oí al que me hablaba.
3 Y me dijo: "Oh hijo de hombre, yo te envío a los hijos de Israel, a una
nación de rebeldes que se ha rebelado contra mí. Tanto ellos como sus
padres se han rebelado contra mí hasta este mismo día.
4 Yo te envío a esta gente de rostro endurecido y de corazón empedernido.
Y les dirás: 'Así ha dicho el Señor Jehovah.'
5 Ya sea que ellos escuchen o que dejen de escuchar (porque son una casa
rebelde), sabrán que ha habido un profeta entre ellos.
6 Pero tú, oh hijo de hombre, no temas; no temas de ellos ni de sus
palabras. Aunque te halles entre zarzas y espinos, y habites entre
escorpiones, no temas de sus palabras ni te atemorices ante ellos; porque
son una casa rebelde.
7 Tú, pues, les hablarás mis palabras, ya sea que escuchen o dejen de
escuchar, porque son una casa rebelde.
8 Pero tú, oh hijo de hombre, escucha lo que yo te hablo. No seas rebelde
como esa casa rebelde; abre tu boca y come lo que yo te doy."
9 Entonces miré, y he aquí una mano extendida hacia mí, y en ella había un
rollo de pergamino.
10 Lo extendió delante de mí, y he aquí que estaba escrito por el derecho
y por el revés. En él estaban escritos lamentaciones, gemidos y ayes.
Ezequiel 3
1 Entonces me dijo: "Oh hijo de hombre, come lo que has encontrado; come
este rollo y vé, habla a la casa de Israel."
2 Abrí mi boca, y me dio a comer ese rollo.
3 Luego me dijo: "Oh hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tu
estómago con este rollo que yo te doy." Lo comí, y fue en mi boca dulce
como la miel.
4 Entonces me dijo: "Oh hijo de hombre, vé, acércate a la casa de Israel y
háblales mis palabras;
5 porque no eres enviado a un pueblo de habla misteriosa ni de lengua
difícil, sino a la casa de Israel;
6 no a muchos pueblos de habla misteriosa y de lengua difícil, cuyas
palabras no entiendes. Si a ellos te enviara, ellos sí te escucharían.
7 Pero los de la casa de Israel no te querrán escuchar, porque no me
quieren escuchar a mí. Pues todos los de la casa de Israel son de frente
dura y tienen el corazón empedernido.
8 He aquí, yo hago tu rostro tan duro como el rostro de ellos, y hago tu
frente tan dura como su frente.
9 Yo hago tu frente como el diamante, que es más duro que el pedernal. Tú
no les temerás, ni te atemorizarás ante ellos, porque son una casa
rebelde."
10 Me dijo además: "Oh hijo de hombre, toma en tu corazón todas mis
palabras que te diga, y escucha con tus oídos.
11 Acércate a los cautivos, a los hijos de tu pueblo, y háblales diciendo:
'Así ha dicho el Señor Jehovah', ya sea que escuchen o que dejen de
escuchar."
12 Entonces el Espíritu me levantó, y oí detrás de mí el ruido de un gran
estruendo: "¡Bendita sea la gloria de Jehovah desde su lugar!"
13 Era el ruido de las alas de los seres vivientes, que se rozaban unas
con otras, el ruido de las ruedas que estaban junto a ellos y el ruido de
un gran estruendo.
14 Luego el Espíritu me levantó y me tomó. Yo iba con amargura y con mi
espíritu enardecido, pero la mano de Jehovah era fuerte sobre mí.
15 Luego llegué a los cautivos de Tel Abib, pues ellos habitaban allí,
junto al río Quebar, y permanecí allí entre ellos, atónito, durante siete
días.
16 Aconteció al cabo de los siete días que vino a mí la palabra de
Jehovah, diciendo:
17 "Oh hijo de hombre, yo te he puesto como centinela para la casa de
Israel. Oirás, pues, las palabras de mi boca y les advertirás de mi parte.
18 Si yo digo al impío: '¡Morirás irremisiblemente!', y tú no le adviertes
ni le hablas para advertir al impío de su mal camino a fin de que viva, el
impío morirá por su pecado; pero yo demandaré su sangre de tu mano.
19 Pero si tú le adviertes al impío y él no se aparta de su impiedad ni de
su camino impío, él morirá por su pecado, pero tú habrás librado tu vida.
20 Y si algún justo se aparta de su justicia y hace maldad, y yo pongo
tropiezo delante de él, él morirá; porque tú no le advertiste, morirá por
su pecado. Sus obras de justicia que había hecho no le serán tomadas en
cuenta, y su sangre demandaré de tu mano.
21 Pero si tú adviertes al justo para que no peque, y no peca, ciertamente
vivirá por haber aceptado la advertencia; y tú mismo te habrás librado."
22 Entonces vino allí sobre mí la mano de Jehovah y me dijo: "Levántate,
vete al valle, y allí hablaré contigo."
23 Me levanté y fui al valle, y he aquí que se había detenido allí la
gloria de Jehovah, como la gloria que yo había visto junto al río Quebar.
Y me postré sobre mi rostro.
24 Entonces entró en mí el Espíritu, me puso sobre mis pies y me habló
diciendo: --Entra y enciérrate en tu casa.
25 Y en cuanto a ti, oh hijo de hombre, he aquí que sobre ti pondrán
cuerdas y te atarán con ellas, y no podrás salir entre ellos.
26 Y haré que tu lengua se pegue a tu paladar, y quedarás mudo. Así no
serás para ellos un hombre que amonesta, porque son una casa rebelde.
27 Pero cuando yo te haya hablado, abriré tu boca, y les dirás: "Así ha
dicho el Señor Jehovah." El que escucha, que escuche; y el que deja de
escuchar, que deje de escuchar. Porque son una casa rebelde.
Ezequiel 4
1 Y tú, oh hijo de hombre, toma una tableta de arcilla, ponla delante de
ti y graba sobre ella una ciudad: Jerusalén.
2 Luego pon asedio contra ella, construye contra ella un muro de asedio y
levanta contra ella un terraplén. Pon contra ella campamentos y coloca
arietes contra ella en derredor.
3 Y tú, toma una plancha de hierro y ponla como muro de hierro entre ti y
la ciudad. Luego afirma tu rostro contra ella, y quedará bajo asedio. Tú
la asediarás; es una señal para la casa de Israel.
4 Y tú, acuéstate sobre tu costado izquierdo y pon sobre él el pecado de
la casa de Israel. Durante el número de días que estarás acostado así,
cargarás con su pecado.
5 Yo te he asignado un número de días equivalente a los años del pecado de
ellos: Durante 390 días cargarás con el pecado de la casa de Israel.
6 Y cumplidos éstos, te acostarás nuevamente sobre tu costado derecho, y
cargarás con el pecado de la casa de Judá durante 40 días: Te he fijado un
día por cada año.
7 Luego afirmarás tu rostro hacia el asedio de Jerusalén, y con tu brazo
descubierto profetizarás contra ella.
8 He aquí, yo pongo cuerdas sobre ti, y no te podrás dar vuelta de un lado
al otro, hasta que hayas cumplido los días de tu asedio.
9 Y tú, toma trigo, cebada, habas, lentejas, sorgo y centeno, y ponlos en
una vasija. Con ellos te harás pan para el número de los días que estés
acostado de lado: Durante 390 días comerás de él.
10 La comida que has de comer será racionada; será de 20 siclos al día. De
tiempo en tiempo la comerás.
11 También beberás el agua por medida: la sexta parte de un hin. De tiempo
en tiempo la beberás.
12 Comerás tortas de cebada; las cocerás sobre excremento humano, ante la
vista de ellos.
13 --Jehovah dijo además--: Así los hijos de Israel comerán su pan
inmundo, entre las naciones a donde los arrojaré.
14 Entonces yo dije: --¡Ay, Señor Jehovah! He aquí, yo nunca me he
contaminado; desde mi juventud hasta ahora nunca he comido carne de animal
mortecino ni despedazado, ni nunca ha entrado a mi boca carne inmunda.
15 Y él me respondió: --Mira, yo te concedo usar estiércol de buey en
lugar de excremento humano, sobre el cual cocerás tu pan.
16 --Y añadió--: Oh hijo de hombre, he aquí yo quebrantaré la provisión de
pan en Jerusalén. Comerán pan racionado y con angustia, y beberán el agua
por medida y con horror.
17 Esto para que al faltarles el pan y el agua, queden desolados unos y
otros, y se pudran en su iniquidad.
Ezequiel 5
1 Y tú, oh hijo de hombre, toma una cuchilla afilada, una navaja de
barbero. Tómala y hazla pasar sobre tu cabeza y sobre tu barba. Luego toma
una balanza para pesar y reparte los pelos.
2 Una tercera parte la quemarás con fuego en medio de la ciudad, cuando se
cumplan los días del asedio. Toma otra tercera parte, y golpéala con la
espada alrededor de la ciudad. Y la otra tercera parte espárcela al
viento. Y yo desenvainaré la espada tras ellos.
3 Toma también de ellos unos pocos en número, y átalos en el extremo de tu
manto.
4 Y de ellos toma otra vez algunos y échalos dentro del fuego, y quémalos
allí. Entonces saldrá fuego de ellos hacia toda la casa de Israel.
5 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Esta es Jerusalén; yo la puse en medio
de las naciones y de los países de su alrededor.
6 Pero ella se obstinó contra mis decretos con mayor culpabilidad que las
demás naciones, y contra mis estatutos, más que los países que están
alrededor de ella; porque desecharon mis decretos y no anduvieron según
mis estatutos.
7 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah, por haberos comportado con
mayor turbulencia que las naciones que están alrededor de vosotros, y
porque no habéis andado según mis estatutos ni habéis cumplido mis
decretos, y ni siquiera habéis actuado según los decretos de las naciones
que están a vuestro alrededor;
8 por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah, he aquí que yo también estoy
contra ti y ejecutaré actos justicieros en medio de ti, ante la vista de
las naciones.
9 A causa de todas tus abominaciones haré en medio de ti lo que nunca he
hecho, ni haré jamás cosa semejante.
10 Por tanto, en medio de ti los padres comerán a sus hijos, y los hijos
comerán a sus padres. Ejecutaré actos justicieros contra ti, y esparciré a
tus sobrevivientes hacia todos los vientos."
11 Por tanto, dice el Señor Jehovah: "¡Vivo yo, que porque has profanado
mi santuario con todos tus ídolos detestables y con todas tus
abominaciones, también yo me apartaré; mi ojo no tendrá lástima, ni tendré
compasión.
12 Una tercera parte de ti morirá de peste y será consumida de hambre en
medio de ti. Otra tercera parte caerá a espada alrededor de ti, y la otra
tercera parte esparciré a todos los vientos y tras ellos desenvainaré mi
espada.
13 Así se consumará mi furor; haré que en ellos se asiente mi ira, y
tomaré satisfacción. Y cuando haya consumado en ellos mi ira, sabrán que
yo, Jehovah, he hablado en mi celo.
14 Además, te convertiré en ruinas y en afrenta entre las naciones que
están alrededor de ti, ante los ojos de todo el que pase.
15 Cuando yo ejecute actos justicieros contra ti con furor, con ira y con
reprensiones de mi ira, tú serás afrenta, escarnio, advertencia y objeto
de horror a las naciones que están alrededor de ti. Yo, Jehovah, he
hablado.
16 Cuando yo arroje contra vosotros las flechas malignas del hambre, que
son para destrucción, las cuales enviaré para destruiros, entonces
aumentaré el hambre sobre vosotros y quebrantaré vuestro sustento de pan.
17 Contra vosotros enviaré hambre y fieras dañinas que te privarán de
hijos. Peste y sangre pasarán por en medio de ti, y traeré contra ti la
espada. Yo, Jehovah, he hablado."
Ezequiel 6
1 Vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia los montes de Israel y profetiza
contra ellos.
3 Les dirás: '¡Oh montes de Israel, escuchad la palabra del Señor Jehovah!
Así ha dicho el Señor Jehovah a los montes y a las colinas, a las
quebradas y a los valles: He aquí, yo mismo traeré contra vosotros la
espada y destruiré vuestros lugares altos.
4 Vuestros altares serán desolados, y vuestros altares de incienso
destruidos. Haré que vuestros muertos caigan delante de vuestros ídolos.
5 Pondré los cadáveres de los hijos de Israel delante de sus ídolos, y
esparciré vuestros huesos alrededor de vuestros altares.
6 En todos los lugares donde habitéis, las ciudades serán destruidas, y
los lugares altos desolados. Vuestros altares serán destruidos y
desolados; vuestros ídolos serán rotos, y cesará su culto; vuestros
altares de incienso serán destrozados, y vuestras obras borradas.
7 Los muertos caerán en medio de vosotros, y sabréis que yo soy Jehovah.
8 "'Pero dejaré un remanente, de modo que tengáis entre las naciones
algunos que escapen de la espada, cuando seáis esparcidos por los países.
9 Entonces los que de vosotros escapen se acordarán de mí en las naciones
en las cuales hayan sido hechos cautivos, de que yo quebranté su corazón
adúltero que se apartó de mí, y sus ojos que se prostituyeron tras sus
ídolos. Ellos se detestarán a sí mismos a causa de los males que hicieron,
por todas sus abominaciones.
10 Así sabrán que yo soy Jehovah. ¡No en vano he dicho que les haría este
mal!'"
11 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Golpea con tu mano y pisotea con tu
pie, y di: '¡Ay de todas las terribles abominaciones de la casa de Israel!
Porque con espada, hambre y peste caerán.
12 El que esté lejos morirá de peste, el que esté cerca caerá a espada, y
el que se quede y sea sitiado morirá de hambre.' Así agotaré en ellos mi
ira.
13 Y sabréis que yo soy Jehovah, cuando sus muertos yazcan en medio de sus
ídolos y alrededor de sus altares, en toda colina alta y en todas las
cumbres de los montes, debajo de todo árbol frondoso y debajo de toda
encina coposa, lugares donde ofrecieron grato olor a todos sus ídolos.
14 Extenderé contra ellos mi mano, y convertiré la tierra en desolación y
asolamiento en todos los lugares en que habitan, desde el desierto hasta
Diblat. Y sabrán que yo soy Jehovah."
Ezequiel 7
1 Vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Y tú, oh hijo de hombre, di que así ha dicho el Señor Jehovah a la
tierra de Israel: '¡El fin! ¡El fin viene sobre los cuatro extremos de la
tierra!
3 Ahora viene el fin sobre ti. Enviaré sobre ti mi furor y te juzgaré
según tus caminos; pondré sobre ti todas tus abominaciones.
4 Mi ojo no te tendrá lástima, ni tendré compasión. Más bien, pondré
contra ti tus caminos, y tus abominaciones estarán en medio de ti. Y
sabréis que yo soy Jehovah.'"
5 Así ha dicho el Señor Jehovah: "¡He aquí que viene desgracia tras
desgracia!
6 ¡El fin viene! ¡Viene el fin! ¡Se ha suscitado contra ti! ¡He aquí que
viene!
7 ¡Te ha llegado el turno, oh habitante del país! ¡El tiempo viene, el día
está cerca: día de pánico y no de grito de alegría sobre los montes!
8 Ahora, pronto derramaré mi ira sobre ti y agotaré mi furor en ti. Te
juzgaré según tus caminos y pondré sobre ti todas tus abominaciones.
9 Mi ojo no tendrá lástima, ni tendré compasión. Más bien, pondré contra
ti tus caminos, y tus abominaciones estarán en medio de ti. Y sabréis que
yo, Jehovah, soy el que castiga.
10 "¡He aquí el día! He aquí que viene; ha llegado el desenlace. La vara
ha echado brotes; ha reverdecido la arrogancia.
11 La violencia ha llegado a ser una vara de impiedad; no quedará ninguno
de ellos, nadie de esa multitud, nada de sus riquezas, ni habrá para ellos
reposo.
12 El tiempo ha venido; ha llegado el día. El que compra no se alegre, y
el que vende no haga duelo; porque la ira está contra toda su multitud.
13 Porque el que vende no volverá a recuperar lo vendido mientras ambos
vivan. Porque la ira está contra toda su multitud; no será revocada. A
causa de su iniquidad, ninguno podrá retener su vida.
14 Tocarán trompeta y prepararán todo, pero no habrá quien vaya a la
batalla; porque mi ira está contra toda su multitud.
15 "Afuera habrá espada; y adentro, peste y hambre. El que esté en el
campo morirá a espada, y al que esté en la ciudad lo consumirán el hambre
y la peste.
16 Los que de ellos escapen huirán y estarán sobre los montes como las
palomas en las quebradas, cada uno gimiendo a causa de su iniquidad.
17 Todas las manos se debilitarán, y todas las rodillas se escurrirán como
agua.
18 Se ceñirán con cilicio, y los cubrirá el terror. En cada rostro habrá
vergüenza; y en todas sus cabezas, rapadura.
19 Arrojarán su plata a las calles, y su oro se convertirá en cosa
repugnante. Ni su plata ni su oro podrán librarlos en el día de la ira de
Jehovah, ni saciarán su apetito ni llenarán sus estómagos; porque esto ha
sido ocasión para su pecado.
20 Convirtieron en objeto de orgullo la belleza de sus ornamentos, e
hicieron con ellos las imágenes abominables de sus ídolos detestables. Por
eso los convertiré en cosa repugnante para ellos mismos.
21 "Lo entregaré en mano de extraños para ser saqueado, y a los más impíos
de la tierra para ser botín; y lo profanarán.
22 Apartaré de ellos mi rostro, y mi lugar secreto será profanado, pues
los que abran brecha entrarán allí y lo profanarán.
23 Prepara cadenas, porque la tierra se ha llenado de juicios de sangre, y
la ciudad se ha llenado de violencia.
24 Por eso traeré a los más perversos de las naciones, los cuales tomarán
posesión de sus casas. Así haré cesar el orgullo de los poderosos, y sus
santuarios serán profanados.
25 "¡Viene la angustia! Buscarán la paz, pero no la habrá.
26 Vendrá desastre sobre desastre, y habrá rumor tras rumor. Buscarán una
visión de parte del profeta. La ley desaparecerá del sacerdote; el
consejo, de los ancianos.
27 El rey estará de duelo, el gobernante se vestirá de desolación, y se
paralizarán las manos del pueblo de la tierra. Yo haré con ellos conforme
a sus caminos, y según sus propios juicios los juzgaré. Y sabrán que yo
soy Jehovah."
Ezequiel 8
1 Aconteció en el quinto día del mes sexto del sexto año, estando yo
sentado en mi casa y los ancianos de Judá también sentados delante de mí,
que descendió allí sobre mí la mano del Señor Jehovah.
2 Miré, y he aquí una forma como de hombre. Desde su cintura hacia abajo
era como de fuego, y desde su cintura hacia arriba era como un resplandor,
como un metal reluciente.
3 Entonces extendió algo semejante a una mano y me tomó por un mechón de
mi cabeza. Luego el Espíritu me elevó entre el cielo y la tierra, y me
llevó en visiones de Dios a Jerusalén, a la entrada de la puerta interior
que da hacia el norte, donde estaba el sitio de la imagen del celo, la que
provoca a celos.
4 Y he allí la gloria del Dios de Israel, como la visión que yo había
visto en el valle.
5 Entonces me dijo: "Oh hijo de hombre, levanta tus ojos en dirección al
norte." Levanté mis ojos en dirección al norte, y he aquí que al norte de
la puerta del altar, en la entrada, estaba la imagen del celo.
6 Entonces me dijo: "Oh hijo de hombre, ¿ves lo que hacen éstos, las
grandes abominaciones que hacen aquí los de la casa de Israel, para
alejarme de mi santuario? Pero todavía volverás a ver abominaciones aun
mayores."
7 Entonces me llevó a la entrada del atrio. Luego miré, y he aquí, un
agujero en la pared.
8 Y me dijo: "Oh hijo de hombre, cava en la pared." Cavé en la pared, y he
aquí una entrada.
9 Y me dijo: "Entra y mira las perversas abominaciones que éstos hacen
aquí."
10 Entré y miré, y he allí toda clase de figuras de reptiles y de
cuadrúpedos detestables. Todos los ídolos de la casa de Israel estaban
grabados alrededor, en la pared.
11 Delante de ellos estaban de pie setenta hombres de los ancianos de la
casa de Israel, y Jazanías hijo de Safán estaba de pie entre ellos. Cada
uno tenía en su mano su incensario, y la fragancia del incienso subía como
nube.
12 Y me dijo: "Oh hijo de hombre, ¿has visto las cosas que hacen los
ancianos de la casa de Israel en la oscuridad, cada uno en su cámara
adornada con imágenes? Porque ellos dicen: 'Jehovah no nos ve; Jehovah ha
abandonado la tierra.'"
13 Luego me dijo: "Todavía volverás a ver abominaciones aun mayores, que
ellos hacen."
14 Luego me llevó a la entrada de la puerta de la casa de Jehovah que da
al norte, y he aquí que estaban sentadas allí unas mujeres, llorando a
Tamuz.
15 Y me dijo: "¿Has visto, oh hijo de hombre? Todavía volverás a ver
abominaciones aun mayores que éstas."
16 Entonces me llevó al atrio interior de la casa de Jehovah. Y he allí,
en la entrada del templo de Jehovah, entre el pórtico y el altar, había
unos veinticinco hombres con sus espaldas vueltas hacia el templo de
Jehovah y sus caras hacia el oriente, postrándose ante el sol, hacia el
oriente.
17 Y me dijo: "¿Has visto, oh hijo de hombre? ¿Es cosa liviana para los de
la casa de Judá hacer estas abominaciones que hacen aquí? Porque han
llenado la tierra de violencia y han vuelto a provocarme a ira, y he aquí
que llevan la rama de la vid a sus narices.
18 Pues yo también actuaré en mi ira: Mi ojo no tendrá lástima, ni tendré
compasión. Gritarán a mis oídos a gran voz, pero no los escucharé."
Ezequiel 9
1 Entonces proclamó con gran voz a mis oídos, diciendo: --¡Acercaos los
verdugos de la ciudad, cada uno con su instrumento destructor en su mano!
2 Y he aquí que seis hombres vinieron por el camino de la puerta superior
que da hacia el norte, y cada uno traía en su mano su instrumento para
destruir. Pero entre ellos había un hombre vestido de lino que llevaba al
cinto los útiles de escriba. Y habiendo entrado se detuvieron junto al
altar de bronce.
3 Entonces la gloria del Dios de Israel se elevó de encima del querubín
sobre el cual había estado, hacia el umbral del templo. Luego Dios llamó
al hombre vestido de lino, que llevaba al cinto los útiles de escriba.
4 Y le dijo Jehovah: --Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de
Jerusalén, y pon una marca en la frente de los hombres que suspiran y
gimen a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.
5 Y a los otros les dijo, a mis oídos: --¡Pasad por la ciudad, detrás de
él, y matad! Vuestro ojo no tenga lástima, ni tengáis compasión.
6 Matad a viejos, a jóvenes, a muchachas, a niños y a mujeres, hasta
exterminarlos. Pero no os acerquéis a ninguno sobre el cual esté la marca.
Habéis de comenzar desde mi santuario. Comenzaron, pues, desde los hombres
ancianos que estaban delante del templo.
7 Y les dijo: --¡Contaminad el templo y llenad los atrios con muertos!
¡Salid! Ellos salieron y comenzaron a matarlos en la ciudad.
8 Y aconteció que mientras los mataban, y yo me quedaba solo, me postré
sobre mi rostro y clamé diciendo: --¡Ay, Señor Jehovah! ¿Vas a destruir
todo el remanente de Israel al derramar tu ira sobre Jerusalén?
9 Y él me dijo: --La iniquidad de la casa de Israel y de Judá es demasiado
grande. La tierra está llena de hechos de sangre, y la ciudad está llena
de injusticias. Porque han dicho: "Jehovah ha abandonado la tierra;
Jehovah no ve."
10 En cuanto a mí, mi ojo no tendrá lástima, ni tendré compasión. Haré
recaer su conducta sobre sus propias cabezas.
11 Y he aquí que el hombre vestido de lino, y que llevaba al cinto los
útiles de escriba, dio informe diciendo: --He hecho conforme a lo que me
has mandado.
Ezequiel 10
1 Entonces miré; y he aquí, sobre la bóveda que estaba encima de la cabeza
de los querubines, apareció sobre ellos algo como una piedra de zafiro que
tenía el aspecto de un trono.
2 Y Dios dijo al hombre vestido de lino: --Entra en medio de las ruedas,
debajo de los querubines, llena tus manos con carbones encendidos de entre
los querubines, y espárcelos sobre la ciudad. El entró ante mi vista.
3 Y cuando entró aquel hombre, los querubines estaban de pie en el lado
sur del templo, y la nube llenaba el atrio interior.
4 Entonces la gloria de Jehovah se elevó de encima de los querubines,
hacia el umbral del templo. Y el templo fue llenado por la nube, y el
atrio se llenó del resplandor de la gloria de Jehovah.
5 El ruido de las alas de los querubines se escuchaba hasta el atrio
exterior, como la voz del Dios Todopoderoso cuando habla.
6 Y aconteció que cuando mandó al hombre vestido de lino, diciendo: "Toma
fuego de entre las ruedas de en medio de los querubines", éste entró y se
puso de pie al lado de una rueda.
7 Entonces un querubín extendió su mano de entre los querubines hacia el
fuego que había en medio de los querubines, tomó de él y lo puso en las
manos del que estaba vestido de lino. Y éste lo tomó y salió.
8 Los querubines parecían tener debajo de sus alas algo semejante a una
mano de hombre.
9 Miré, y he aquí que había cuatro ruedas junto a los querubines; al lado
de cada querubín había una rueda. El aspecto de las ruedas era como de
piedra de crisólito.
10 En cuanto a su aspecto, las cuatro eran de una misma forma, como si una
rueda estuviera dentro de otra rueda.
11 Cuando se desplazaban, iban en cualquiera de las cuatro direcciones, y
no viraban cuando se desplazaban, sino que al lugar a donde se dirigía la
principal, las otras iban detrás de ella; y no viraban cuando se
desplazaban.
12 Todo el cuerpo de ellos, sus espaldas, sus manos, sus alas y también
las ruedas (las cuatro ruedas) estaban llenos de ojos alrededor.
13 A las ruedas, ante mis oídos, se les gritaba: "¡Rueda!"
14 Cada uno tenía cuatro caras. La primera tenía cara de querubín; la
segunda, cara de hombre; la tercera, cara de león; y la cuarta, cara de
águila.
15 Luego los querubines se elevaron. Estos son los seres vivientes que vi
junto al río Quebar.
16 Cuando los querubines se desplazaban, también se desplazaban las ruedas
que estaban junto a ellos. Cuando los querubines levantaban sus alas para
elevarse de la tierra, las ruedas no se separaban de ellos.
17 Cuando ellos se detenían, las ruedas también se detenían; y cuando se
elevaban, éstas se elevaban junto con ellos; porque el espíritu de los
seres vivientes estaba en ellas.
18 Entonces la gloria de Jehovah salió de sobre el umbral del templo y se
colocó encima de los querubines.
19 Los querubines alzaron sus alas y ante mi vista se elevaron de la
tierra. Cuando ellos salieron, también salieron las ruedas que estaban
junto a ellos, y se detuvieron a la entrada de la puerta oriental de la
casa de Jehovah. Y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre
ellos.
20 Estos eran los seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel en el
río Quebar, y me di cuenta de que eran querubines.
21 Cada uno tenía cuatro caras y cuatro alas; y debajo de sus alas había
algo semejante a manos de hombre.
22 La forma de sus caras era como la de las caras que vi junto al río
Quebar; tenían el mismo aspecto. Cada uno se desplazaba de frente hacia
adelante.
Ezequiel 11
1 Entonces el Espíritu me elevó y me llevó a la puerta oriental de la casa
de Jehovah, la que da hacia el este. Y he allí, en la entrada de la puerta
había veinticinco hombres, entre los cuales vi a Jazanías hijo de Azur y a
Pelatías hijo de Benaías, magistrados del pueblo.
2 Luego me dijo: "Oh hijo de hombre, éstos son los hombres que maquinan
perversidad y dan mal consejo en esta ciudad.
3 Ellos dicen: 'No está cercano el tiempo de edificar casas. Esta ciudad
será la olla, y nosotros la carne.'
4 Por tanto, profetiza contra ellos. ¡Profetiza, oh hijo de hombre!"
5 Entonces descendió sobre mí el Espíritu de Jehovah y me dijo: "Diles que
así ha dicho Jehovah: 'Así habéis hablado, oh casa de Israel, y yo he
sabido los pensamientos que suben de vuestros espíritus.
6 Vosotros habéis multiplicado vuestros muertos en esta ciudad; habéis
llenado de muertos sus calles.
7 Por tanto, así dice el Señor Jehovah, vuestros muertos que habéis dejado
en medio de ella, ellos serán la carne; y ella la olla. Pero a vosotros yo
os sacaré de en medio de ella.
8 Teméis la espada, y espada traeré sobre vosotros, dice el Señor Jehovah.
9 Os sacaré de en medio de ella, os entregaré en mano de extraños y entre
vosotros ejecutaré actos justicieros.
10 ¡A espada caeréis! Os juzgaré en la frontera de Israel, y sabréis que
yo soy Jehovah.
11 Esta ciudad no os servirá de olla, ni vosotros seréis la carne dentro
de ella. ¡En la frontera de Israel os habré de juzgar!
12 Y sabréis que yo soy Jehovah, que no habéis andado en mis leyes ni
habéis cumplido mis decretos; sino que habéis actuado según los decretos
de las naciones que están a vuestro alrededor.'"
13 Y mientras yo profetizaba, aconteció que murió Pelatías hijo de
Benaías. Entonces caí postrado sobre mi rostro y exclamé a gran voz,
diciendo: "¡Ay, Señor Jehovah! ¿Exterminarás al remanente de Israel?"
14 Y vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
15 "Oh hijo de hombre, tus mismos hermanos--los hombres que están contigo
en la cautividad y toda la casa de Israel, todos ellos-- son aquellos a
quienes los habitantes de Jerusalén han dicho: '¡Permaneced lejos de
Jehovah! ¡Es a nosotros a quienes ha sido dada la tierra como posesión!'
16 Por tanto, diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Aunque los he
arrojado lejos entre las naciones y aunque los he dispersado por los
países, por un breve tiempo he sido para ellos un santuario en los países
a donde han llegado.'
17 Por tanto, di que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Yo os reuniré de
entre los pueblos y os recogeré de los países en los cuales habéis sido
dispersados, y os daré la tierra de Israel.'
18 Allá volverán, y quitarán de ella todas sus cosas detestables y todas
sus cosas abominables.
19 Les daré otro corazón, y pondré un espíritu nuevo dentro de ellos. De
la carne de ellos quitaré el corazón de piedra y les daré un corazón de
carne,
20 para que anden según mis estatutos y guarden mis decretos y los pongan
por obra. Ellos serán mi pueblo, y yo seré su Dios.
21 Pero haré que la conducta de aquellos, cuyo corazón anda tras sus cosas
detestables y sus abominaciones, recaiga sobre sus cabezas", dice el Señor
Jehovah.
22 Entonces los querubines alzaron sus alas, con las ruedas que estaban
junto a ellos. Y la gloria del Dios de Israel estaba por encima, sobre
ellos.
23 Luego la gloria de Jehovah ascendió de en medio de la ciudad, y se
detuvo sobre el monte que está al oriente de la ciudad.
24 Luego el Espíritu me elevó y me volvió a llevar en visión del Espíritu
de Dios a Caldea, a los que estaban en la cautividad. Entonces la visión
que había visto se fue de mí.
25 Y comuniqué a los cautivos todas las cosas de Jehovah que él me había
mostrado.
Ezequiel 12
1 Vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, tú habitas en medio de una casa rebelde. Ellos
tienen ojos para ver y no ven, y tienen oídos para oír y no oyen, porque
son una casa rebelde.
3 Por tanto, tú, oh hijo de hombre, prepárate un equipaje de cautivo, y
sal cautivo de día, ante su vista. Sal como cautivo de tu lugar a otro
lugar, ante su vista. Quizás lo consideren, porque son una casa rebelde.
4 En pleno día, ante su vista, sacarás tu equipaje como si fuera equipaje
de cautivo, y te irás al anochecer ante su vista, como los que son sacados
en cautividad.
5 Perfora el muro ante su vista y sal por él.
6 Ante su vista llevarás el equipaje sobre tus hombros. Saldrás en la
penumbra; cubrirás tu cara para no ver la tierra, porque te he puesto como
señal para la casa de Israel."
7 E hice así como me fue ordenado: Saqué de día mi equipaje, como equipaje
de cautivo, y al anochecer perforé el muro con mis propias manos. Salí en
la penumbra, y llevé mi equipaje sobre los hombros, ante su vista.
8 Entonces, por la mañana, vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
9 "Oh hijo de hombre, ¿no te han preguntado los de la casa de Israel, esa
casa rebelde, qué estás haciendo?
10 Diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Esta profecía es para el
gobernante en Jerusalén, y para toda la casa de Israel que está en medio
de ella.'
11 Diles: 'Yo soy una señal para vosotros; así como yo he hecho, les será
hecho a ellos. Irán en cautividad, en cautiverio.'
12 El gobernante que está en medio de ellos alzará sus cosas al hombro en
la penumbra y saldrá. Perforarán el muro para salir por él. Cubrirá su
cara para no ver la tierra con sus ojos.
13 Pero extenderé mi red sobre él, y quedará atrapado en mi trampa. Lo
traeré a Babilonia, a la tierra de los caldeos, pero no la verá, y allí
morirá.
14 A todos los que estén alrededor de él, sus ayudantes y todas sus
tropas, los esparciré a todos los vientos, y tras ellos desenvainaré la
espada.
15 Y sabrán que yo soy Jehovah, cuando los disperse entre las naciones y
los esparza por los países.
16 Pero haré que unos pocos de ellos escapen de la espada, del hambre y de
la peste, para que cuenten acerca de todas sus abominaciones entre las
naciones a donde lleguen. Y sabrán que yo soy Jehovah."
17 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
18 "Oh hijo de hombre, come tu pan con temblor y bebe tu agua con
estremecimiento y angustia.
19 Dirás al pueblo de la tierra que así dice el Señor Jehovah a los
habitantes de Jerusalén, acerca de la tierra de Israel: 'Comerán su pan
con angustia, y beberán su agua con horror, porque la tierra será desolada
de su plenitud a causa de la violencia de todos los que viven en ella.
20 Las ciudades habitadas serán arruinadas, y la tierra será una
desolación.' Y sabréis que yo soy Jehovah."
21 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
22 "Oh hijo de hombre, ¿qué refrán es éste que tenéis vosotros acerca de
la tierra de Israel, que dice: 'Los días se prolongan, y toda visión se
desvanece'?
23 Por tanto, diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Haré cesar este
refrán, y no lo pronunciarán más en Israel.' Más bien, diles que se han
acercado los días y el cumplimiento de toda visión,
24 pues no habrá más falsa visión ni adivinación lisonjera en medio de la
casa de Israel.
25 Porque yo, Jehovah, hablaré; la palabra que hablaré se cumplirá. No
habrá más dilación, pues en vuestros días, oh casa rebelde, diré la
palabra y la cumpliré", dice el Señor Jehovah.
26 Y vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
27 "Oh hijo de hombre, he aquí que los de la casa de Israel dicen: 'La
visión que éste ha visto es para después de muchos días; éste profetiza
para tiempos remotos.'
28 Por tanto, diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'No habrá más
dilación para ninguna de mis palabras. La palabra que hable se cumplirá'",
dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 13
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, profetiza contra los profetas de Israel que
profetizan. Di a los que sólo profetizan lo que hay en sus propios
corazones: 'Escuchad la palabra de Jehovah.
3 Así ha dicho el Señor Jehovah: ¡Ay de los profetas insensatos que andan
tras su propio espíritu, y que nada han visto!
4 Oh Israel, como zorras entre las ruinas han sido tus profetas.
5 Vosotros no habéis subido a las brechas ni habéis levantado un muro
alrededor de la casa de Israel, de modo que pueda prevalecer en la batalla
en el día de Jehovah.'
6 Ellos ven vanidad y adivinación mentirosa. Dicen: 'Así dice Jehovah',
pero Jehovah no los ha enviado. ¡Con todo, esperan que él confirme las
palabras de ellos!
7 ¿Acaso no es vana la visión que habéis visto, y no es mentira la
adivinación que habéis pronunciado? Porque decís: 'Jehovah dice', sin que
yo haya hablado.
8 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah, porque habéis hablado vanidad
y habéis visto mentira; por eso, he aquí yo estoy contra vosotros, dice el
Señor Jehovah.
9 Mi mano estará contra los profetas que ven vanidad y adivinan mentira.
Ellos no estarán en el consejo de mi pueblo. No serán inscritos en el
registro de la casa de Israel, ni volverán al suelo de Israel. Y sabréis
que yo soy el Señor Jehovah.
10 "Por tanto, porque han extraviado a mi pueblo diciendo: '¡Paz!', cuando
no hay paz, y porque mientras él edifica el muro, ellos lo recubren con
cal,
11 di a los que lo recubren con cal, que caerá. Vendrá una lluvia
torrencial, caerán piedras de granizo y se desencadenará un viento
huracanado.
12 Y he aquí que el muro caerá. ¿Acaso no os dirán: '¿Dónde está, pues, la
cal con que lo recubristeis?'
13 Por tanto, así dice el Señor Jehovah, a causa de mi ira haré que se
desate un viento huracanado. Por mi furor habrá lluvia torrencial, y
piedras de granizo con furia, para destruir.
14 Así destruiré el muro que vosotros habéis recubierto con cal; lo echaré
a tierra, y su cimiento quedará al descubierto. Y cuando caiga, vosotros
seréis exterminados en medio de la ciudad. Y sabréis que yo soy Jehovah.
15 Así desahogaré mi ira en el muro y en los que lo recubrieron con cal. Y
os diré: 'Ya no existe el muro ni aquellos que lo recubrieron,
16 los profetas de Israel que profetizan a Jerusalén y ven visiones de
paz, cuando no hay paz', dice el Señor Jehovah.
17 "Y tú, oh hijo de hombre, pon tu rostro contra las hijas de tu pueblo
que profetizan lo que hay en sus propios corazones. Profetiza contra
ellas,
18 y diles que así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Ay de aquellas que cosen
cintas sobre las muñecas de las manos, y que para cazar las almas hacen
velos de todo tamaño para las cabezas! ¿Habréis de cazar las almas de mi
pueblo y preservaréis vuestra propia vida?
19 Me habéis profanado entre mi pueblo por puñados de cebada y por pedazos
de pan, dando muerte a las personas que no debían morir y dando vida a las
personas que no debían vivir, mediante el mentir a mi pueblo que escucha
la mentira.
20 "Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo estoy contra
vuestras cintas con que cazáis las almas como aves. Las arrancaré de
vuestros brazos y dejaré ir libres como aves las almas que cazáis.
21 Asimismo, romperé vuestros velos y libraré a mi pueblo de vuestra mano.
No estarán más al alcance de vuestras manos cual presa de caza. Y sabréis
que yo soy Jehovah.
22 Por cuanto en vano habéis causado dolor al corazón del justo, al cual
yo no causé dolor, y habéis fortalecido las manos del pecador para no
apartarlo de su mal camino a fin de librar su vida.
23 Por tanto, ya no veréis más visiones vanas, ni volveréis a proferir
adivinación; yo libraré a mi pueblo de vuestras manos. Y sabréis que yo
soy Jehovah.'"
Ezequiel 14
1 Algunos hombres de los ancianos de Israel vinieron a mí y se sentaron
delante de mí.
2 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
3 "Oh hijo de hombre, estos hombres han erigido sus ídolos en sus
corazones y han puesto delante de sus rostros aquello que les hace caer en
la iniquidad. ¿Habré yo de ser consultado por ellos?
4 Por tanto, háblales y diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'A
cualquier hombre de la casa de Israel que haya erigido sus ídolos en su
corazón, que haya colocado delante de su rostro aquello que le hace caer
en la iniquidad, y que luego acuda al profeta, yo Jehovah me dignaré
responderle como merece la multitud de sus ídolos,
5 a fin de prender a la casa de Israel en su propio corazón. Porque todos
ellos se han apartado de mí por causa de sus ídolos.'
6 "Por tanto, di a la casa de Israel que así ha dicho el Señor Jehovah:
'Arrepentíos y volved de vuestros ídolos; apartad vuestro rostro de todas
vuestras abominaciones.
7 Porque cualquiera de los de la casa de Israel, o de los extranjeros que
residen en Israel, que se haya apartado de en pos de mí, que haya erigido
sus ídolos en su corazón, que haya colocado delante de su rostro aquello
que le hace caer en la iniquidad, y que luego acuda al profeta para
consultarle acerca de mí, yo, Jehovah, le responderé por mí mismo.
8 Fijaré mi rostro contra aquel hombre, lo convertiré en señal y refrán, y
lo eliminaré de entre mi pueblo. Y sabréis que yo soy Jehovah.
9 "'En cuanto al profeta que sea inducido y hable algo, yo, Jehovah, habré
inducido a tal profeta. Extenderé mi mano sobre él y lo eliminaré de en
medio de mi pueblo Israel.
10 Ellos cargarán con su iniquidad: Como la iniquidad del que consulta,
así será la iniquidad del profeta;
11 para que los de la casa de Israel no se desvíen más de en pos de mí, ni
se contaminen más con todas sus transgresiones. Así ellos serán mi pueblo,
y yo seré su Dios'", dice el Señor Jehovah.
12 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
13 "Oh hijo de hombre, si una tierra peca contra mí cometiendo grave
infidelidad, y yo extiendo sobre ella mi mano y quebranto su sustento de
pan, y le envío hambre, y extermino en ella a hombres y animales;
14 si en medio de ella estuviesen estos tres hombres: Noé, Daniel y Job,
por su justicia ellos librarán sólo sus propias vidas, dice el Señor
Jehovah.
15 Si yo hago pasar fieras dañinas por la tierra, y éstas la privan de sus
habitantes, y ella queda desolada, de modo que no haya quien pase por ella
a causa de las fieras;
16 si estos tres hombres estuviesen en medio de ella, ¡vivo yo, que ni a
sus hijos ni a sus hijas librarían!, dice el Señor Jehovah. Ellos solos se
librarían, pero la tierra sería una desolación.
17 Y si os traigo espada sobre la tierra y le digo: '¡Espada, pasa por la
tierra!', y extermino en ella a hombres y animales;
18 aunque estos tres hombres estuviesen en medio de ella, ¡vivo yo, que no
librarían ni a sus hijos ni a sus hijas!, dice el Señor Jehovah. Ellos
solos se librarían.
19 Y si envío peste sobre la tierra, y sobre ella derramo mi ira con
sangre, para exterminar en ella a hombres y animales,
20 aun si Noé, Daniel y Job estuviesen en medio de ella, ¡vivo yo, que no
librarían ni un solo hijo ni una sola hija!, dice el Señor Jehovah. Ellos,
por su justicia, librarían sólo sus propias vidas."
21 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: "¡Con mayor razón, si yo envío
mis cuatro juicios terribles--espada, hambre, fieras dañinas y peste--
contra Jerusalén, para exterminar en ella a hombres y animales!
22 Sin embargo, he aquí todavía quedarán en ella sobrevivientes, hombres y
mujeres, que serán sacados fuera. He aquí que ellos saldrán a vosotros, y
veréis su conducta y sus hechos. Y seréis consolados del mal que habré
traído sobre Jerusalén, de todas las cosas que habré traído sobre ella.
23 Ellos os consolarán cuando veáis su conducta y sus hechos, y conoceréis
que no es sin causa todo lo que habré hecho en ella", dice el Señor
Jehovah.
Ezequiel 15
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, ¿qué es la madera de la vid, comparada con la madera
de cualquier otra rama de los árboles del bosque?
3 ¿Tomarán de su madera para hacer algún objeto? ¿Tomarán de ella siquiera
una estaca para colgar de ella cualquier utensilio?
4 He aquí que más bien es echada al fuego para ser consumida; el fuego
consume sus dos extremos, y su parte de en medio es abrasada. ¿Servirá
para hacer algún objeto?
5 He aquí que cuando estaba íntegra, no servía para hacer ningún objeto;
¡cuánto menos podrá servir para hacer algún objeto después que el fuego la
haya abrasado y haya sido consumida!
6 "Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'Como a la madera de la vid
entre los árboles del bosque, que eché al fuego para ser consumida, así
haré a los habitantes de Jerusalén.
7 Pondré mi rostro contra ellos; salieron del fuego, pero el fuego los
devorará. Y sabréis que soy Jehovah, cuando ponga mi rostro contra ellos.
8 Convertiré la tierra en desolación, porque cometieron infidelidad", dice
el Señor Jehovah.
Ezequiel 16
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, haz conocer sus abominaciones a Jerusalén.
3 Dile que así ha dicho el Señor Jehovah a Jerusalén: 'En cuanto a tu
origen y a tu nacimiento, eres de la tierra de los cananeos; tu padre fue
un amorreo y tu madre una hetea.
4 Y en cuanto a tu nacimiento, el día en que naciste no fue cortado tu
cordón umbilical, ni fuiste lavada con agua por higiene. No fuiste frotada
con sal, ni envuelta en pañales.
5 No hubo ojo que te tuviese lástima, para hacer por ti alguna de estas
cosas, teniendo compasión de ti. Al contrario, el día en que naciste,
fuiste echada sobre la superficie del campo con repulsión por tu vida.
6 "'Pero pasé junto a ti y te vi revolcándote en tu sangre. Y estando tú
en tu sangre, te dije: ¡Vive! Te dije: ¡Sí, vive en tu sangre!
7 "'Te hice crecer como la hierba del campo. Creciste, te desarrollaste y
llegaste a la flor de la juventud. Tus pechos se afirmaron, y tu cabello
creció; pero estabas desnuda y descubierta.
8 "'Pasé junto a ti y te miré, y he aquí que estabas en tu tiempo de amar.
Entonces extendí sobre ti mis alas y cubrí tu desnudez. Te hice juramento
y entré en pacto contigo; y fuiste mía, dice el Señor Jehovah.
9 Te lavé con agua, limpié la sangre que tenías sobre ti y te ungí con
aceite.
10 Te vestí con un vestido de colores variados, y te calcé con sandalias
de cuero fino. Te ceñí de lino y te cubrí de seda.
11 Te adorné con joyas; puse brazaletes en tus manos y un collar en tu
cuello.
12 Puse un zarcillo en tu nariz, aretes en tus orejas y una corona de
hermosura sobre tu cabeza.
13 Fuiste adornada con oro y plata; tu vestido era de lino, de seda y de
tela bordada. Comiste harina fina, miel y aceite. Llegaste a ser sumamente
bella y alcanzaste la realeza.
14 Y tu fama se difundió entre las naciones, a causa de tu belleza, que
era perfecta por el esplendor que puse en ti, dice el Señor Jehovah.
15 "'Pero confiaste en tu belleza y te prostituiste a causa de tu fama;
vertiste tu lujuria sobre todo el que pasaba, fuera quien fuese.
16 Tomaste algunos de tus vestidos y te hiciste lugares altos de vivos
colores, y sobre ellos te prostituiste. ¡Cosa semejante no ha sucedido ni
volverá a suceder!
17 Asimismo, tomaste las bellas joyas de mi oro y de mi plata que yo te
había dado, y te hiciste símbolos de varón, y con ellos te prostituías.
18 Tomaste tus vestidos bordados para cubrirlos, y pusiste ante ellos mi
aceite y mi incienso.
19 También tomaste mi pan que yo te había dado--la harina fina, el aceite
y la miel con que yo te alimentaba-- y lo pusiste delante de ellos como
grato olor, dice el Señor Jehovah.
20 "'Además de esto, tomaste a tus hijos y a tus hijas que me habías dado
a luz, y los sacrificaste ante ellos para que fuesen consumidos. ¿Eran
poca cosa tus prostituciones?
21 Pues degollaste a mis hijos y los diste para hacerlos pasar por fuego
ante ellos.
22 En medio de tus abominaciones y de tus prostituciones, no te acordaste
de los días de tu juventud, cuando estabas desnuda y descubierta,
revolcándote en tu sangre.
23 Y sucedió que después de toda tu maldad (¡Ay, ay de ti! dice el Señor
Jehovah),
24 construiste plataformas e hiciste lugares altos en todas las plazas.
25 En cada comienzo de camino construiste lugares altos y convertiste tu
hermosura en abominación, ofreciéndote a cuantos pasaban y multiplicando
tus prostituciones.
26 "'Te prostituiste con los hijos de Egipto, tus vecinos de grandes
carnes; multiplicaste tus prostituciones, provocándome a ira.
27 Por tanto, he aquí que extendí mi mano contra ti y disminuí tu ración.
Te entregué a la voluntad de quienes te aborrecen, las hijas de los
filisteos, las cuales se avergüenzan de tu conducta infame.
28 Y como no te quedaste satisfecha, te prostituiste también con los hijos
de Asiria. Te prostituiste con ellos, pero tampoco te quedaste satisfecha.
29 Igualmente, multiplicaste tus prostituciones con una tierra de
mercaderes, con Caldea. Pero tampoco con esto te quedaste satisfecha.
30 "'¡Cuán débil es tu corazón!, dice el Señor Jehovah. Porque has hecho
todas estas cosas, obras de una prostituta atrevida,
31 al edificar tus plataformas en el comienzo de cada camino, y tus
altares que hiciste en todas las plazas. No has sido como una prostituta,
porque tú despreciaste la paga.
32 ¡Mujer adúltera! ¡En lugar de su marido recibe a los extraños!
33 A todas las prostitutas les dan obsequios; en cambio, tú diste regalos
a todos tus amantes y los sobornaste para que vinieran a ti de todas
partes para tus prostituciones.
34 Cuando te prostituiste, contigo sucedió lo contrario de las otras
mujeres. A ti no se te solicitó para la prostitución; y eres diferente,
porque diste tú la paga, y no te fue dada la paga a ti.
35 "'Por tanto, oh prostituta, escucha la palabra de Jehovah.
36 Así ha dicho el Señor Jehovah: Por cuanto han sido vertidos tus
recursos, ha sido descubierta tu desnudez en tus prostituciones con tus
amantes y con todos tus ídolos abominables, y les has dado la sangre de
tus hijos,
37 por eso, he aquí que voy a reunir a todos tus amantes con quienes
tuviste placer. A todos los que amaste y a todos los que aborreciste, los
reuniré contra ti de los alrededores. Ante ellos descubriré tu desnudez, y
verán toda tu desnudez.
38 Luego te aplicaré la sentencia de las mujeres adúlteras y de las que
derraman sangre. Traeré sobre ti sangre de ira y de celos.
39 Te entregaré en mano de ellos, y destruirán tus plataformas y
derribarán tus altares. Te desnudarán de tus ropas, se llevarán tus
hermosas joyas y te dejarán desnuda y descubierta.
40 Harán subir contra ti una multitud, quienes te arrojarán piedras y con
sus espadas te harán pedazos.
41 Quemarán tus casas con fuego y ejecutarán actos justicieros contra ti,
ante los ojos de muchas mujeres. Así haré que dejes de ser una prostituta
y que ceses de dar tú la paga.
42 Haré que sobre ti se asiente mi ira; mi celo se apartará de ti y me
calmaré, y no me enojaré más.
43 Porque no te acordaste de los días de tu juventud y me provocaste a ira
con todas estas cosas, yo también haré recaer tu conducta sobre tu propia
cabeza, dice el Señor Jehovah. ¿Acaso no has agregado la depravación a
todas tus abominaciones?
44 "'He aquí que todo el que suele usar refranes usará este refrán contra
ti, diciendo: ¡De tal madre, tal hija!
45 ¡Tú eres hija de tu madre! Ella aborreció a su marido y a sus hijos.
Eres hermana de tus hermanas, que aborrecieron a sus maridos y a sus
hijos. Vuestra madre fue una hetea, y vuestro padre un amorreo.
46 Tu hermana mayor es Samaria, la cual con sus hijas habita al norte de
ti. Y tu hermana menor es Sodoma, la cual con sus hijas habita al sur de
ti.
47 Pero no sólo anduviste en los caminos de ellas e hiciste sus
abominaciones. ¡Como si fuera poca cosa, te corrompiste más que ellas en
todos tus caminos!
48 ¡Vivo yo, que tu hermana Sodoma y sus hijas no han hecho como hiciste
tú con tus hijas!, dice el Señor Jehovah.
49 He aquí, ésta fue la iniquidad de tu hermana Sodoma: Orgullo,
abundancia de pan y despreocupada tranquilidad tuvieron ella y sus hijas.
Pero ella no dio la mano al pobre y al necesitado.
50 Ellas se enaltecieron e hicieron abominación delante de mí; de modo que
cuando las vi, las eliminé.
51 Samaria no ha cometido ni la mitad de tus pecados, porque tú has hecho
muchas más abominaciones que ellas. Por todas tus abominaciones que has
cometido, ¡has hecho que tus hermanas parezcan justas!
52 Tú, también, carga con tu afrenta, pues has hecho que el juicio fuese
favorable para tus hermanas; porque los pecados que tú has cometido son
más abominables que los de ellas. ¡Ellas son más justas que tú!
Avergüénzate, pues, tú también y carga con tu afrenta; pues has hecho que
tus hermanas parezcan justas.
53 "'Sin embargo, yo las restauraré de su cautividad: la cautividad de
Sodoma y de sus hijas, y la cautividad de Samaria y de sus hijas. Y entre
ellas también te restauraré a ti de tu cautividad,
54 para que cargues con tu afrenta y te avergüences de todo lo que has
hecho, sirviéndoles de consuelo.
55 Tus hermanas, Sodoma y sus hijas, volverán a su estado anterior; y
Samaria y sus hijas volverán a su estado anterior. También tú y tus hijas
volveréis a vuestro estado anterior.
56 ¿Acaso tu hermana Sodoma no fue un proverbio en tu boca en el día de tu
soberbia,
57 antes que fuese descubierta tu propia maldad? Ahora tú has llegado a
ser como ella, una vergüenza para las hijas de Edom y todos los que la
rodean, y para las hijas de los filisteos, quienes por todos lados te
desprecian.
58 Cargarás con tu infamia y con tus abominaciones, dice Jehovah.
59 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: Haré contigo como tú hiciste al
menospreciar el juramento e invalidar mi pacto.
60 "'Sin embargo, yo me acordaré de mi pacto que hice contigo en los días
de tu juventud, y estableceré contigo un pacto eterno.
61 Entonces te acordarás de tus caminos y te avergonzarás cuando recibas a
tus hermanas mayores que tú, y a las menores que tú, las cuales te daré
por hijas, pero no a causa del pacto hecho contigo.
62 Pues yo restableceré mi pacto contigo, y tú sabrás que yo soy Jehovah;
63 para que te acuerdes y te avergüences, y nunca más abras la boca a
causa de tu afrenta cuando yo haga expiación por todo lo que has hecho'",
dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 17
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, propón un enigma y relata una parábola a la casa de
Israel.
3 Di que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Una gran águila de grandes alas,
largos miembros y llena de un plumaje de diversos colores, vino al Líbano
y tomó la copa del cedro.
4 Arrancó la punta de su renuevo, lo llevó a una tierra de mercaderes, y
la puso en una ciudad de comerciantes.
5 Tomó también de la semilla de la tierra, un brote, y lo puso en un campo
fértil, junto a aguas abundantes, como se planta un sauce.
6 Luego creció y se hizo una vid de muchas ramas, aunque de baja altura,
para dirigir sus ramas hacia el águila, de modo que sus raíces estuviesen
debajo de ella. Así llegó a ser una vid, y arrojó renuevos y extendió sus
ramas.
7 "'Pero surgió otra gran águila, de grandes alas y denso plumaje. Y he
aquí que aquella vid dirigió hacia ella sus raíces y extendió a ella sus
ramas desde el terreno donde estaba plantada, a fin de ser regada.
8 En buen campo, junto a muchas aguas, estaba plantada para que echase
ramaje y llevase fruto, a fin de que fuese una vid espléndida.'
9 "Di que así ha dicho el Señor Jehovah: '¿Será prosperada? ¿Acaso el
águila no habrá de arrancar sus raíces y echará a perder su fruto, y se
secará? Todos sus renuevos verdes se secarán. No será necesario un gran
brazo, ni mucha gente para arrancarla de sus raíces.
10 He aquí que está plantada; pero, ¿será prosperada? ¿No se secará del
todo, cuando la toque el viento oriental? ¡Sobre el mismo terreno donde
creció se secará!'"
11 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
12 "Di a la casa rebelde: '¿No habéis entendido qué significan estas
cosas?' Di: 'He aquí que el rey de Babilonia vino a Jerusalén, tomó a su
rey y a sus magistrados, y los llevó consigo a Babilonia.
13 También tomó a uno de la descendencia real e hizo un convenio con él,
poniéndolo bajo juramento. También se llevó a los poderosos del país,
14 para que el reino fuera abatido y no volviera a levantarse, para que
guardara el convenio y lo mantuviera.
15 No obstante, se rebeló contra él al enviar embajadores a Egipto para
que le diesen caballos y mucha gente. ¿Será prosperado? ¿Escapará el que
hace estas cosas? ¿Podrá romper el convenio y quedar ileso?
16 "'¡Vivo yo, que morirá en medio de Babilonia, en el lugar donde habita
el rey que le hizo reinar, cuyo juramento menospreció y cuyo convenio con
él rompió!, dice el Señor Jehovah.
17 Cuando construyan terraplenes y edifiquen muros de asedio para destruir
muchas vidas, el faraón no lo socorrerá en la batalla, a pesar del gran
ejército y de la numerosa multitud.
18 No escapará, pues menospreció el juramento para invalidar el convenio;
porque he aquí que habiendo dado la mano, hizo todas estas cosas.
19 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah, ¡vivo yo, que traeré sobre su
cabeza mi juramento que menospreció y mi convenio que quebrantó!
20 Yo extenderé sobre él mi red, y será apresado en mi trampa. Lo haré
traer a Babilonia, y allí entraré en juicio contra él por su rebelión
contra mí.
21 Todos sus fugitivos y todas sus tropas caerán a espada, y los que
queden serán esparcidos hacia todos los vientos. Y sabréis que yo,
Jehovah, he hablado.'
22 "Así ha dicho el Señor Jehovah: 'Pero yo mismo arrancaré un renuevo de
la alta copa de aquel cedro, y lo plantaré. De los principales renuevos
cortaré uno tierno y lo plantaré sobre un monte alto y erguido.
23 Lo plantaré en el monte más alto de Israel. Y echará ramas, llevará
fruto y se convertirá en un cedro majestuoso. Debajo de él habitará toda
clase de pájaros; a la sombra de sus ramas habitará toda clase de aves.
24 Y así sabrán todos los árboles del campo que yo, Jehovah, eché abajo el
árbol elevado y elevé el árbol bajo; que hice que el árbol verde se secara
y que el árbol seco floreciera. Yo, Jehovah, lo he dicho y lo haré.'"
Ezequiel 18
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "¿Por qué usáis vosotros este refrán acerca de la tierra de Israel: 'Los
padres comieron las uvas agrias, y los dientes de los hijos sufren la
dentera'?
3 ¡Vivo yo, que nunca más habréis de pronunciar este refrán en Israel!,
dice el Señor Jehovah.
4 He aquí que todas las almas son mías; tanto el alma del padre como el
alma del hijo son mías. El alma que peca, ésa morirá.
5 "Si un hombre es justo y practica el derecho y la justicia
6 --no come sobre los montes, no alza sus ojos hacia los ídolos de la casa
de Israel, no mancilla a la mujer de su prójimo, no se une a mujer
menstruosa,
7 no oprime a nadie, devuelve su prenda a quien le debe, no comete robo,
da de su pan al hambriento y cubre con ropa al desnudo,
8 no presta con usura ni cobra intereses, retrae su mano de la maldad,
obra verdadera justicia entre hombre y hombre,
9 camina según mis estatutos y guarda mis decretos para actuar de acuerdo
con la verdad--, éste es justo. Este vivirá, dice el Señor Jehovah.
10 "Pero si engendra un hijo violento, derramador de sangre, que hace
alguna de estas cosas
11 (pero el padre no ha hecho ninguna de estas cosas), y también come
sobre los montes, mancilla a la mujer de su prójimo,
12 oprime al pobre y al necesitado, comete robo, no devuelve la prenda,
alza sus ojos hacia los ídolos, hace abominación,
13 presta con usura o cobra intereses, ¿vivirá tal hijo? ¡No vivirá! Si
hace todas estas abominaciones, morirá irremisiblemente; su sangre recaerá
sobre él.
14 "Pero he aquí que si éste engendra un hijo que ve todos los pecados que
su padre cometió y teme, y no hace cosas como éstas
15 --no come sobre los montes, no alza sus ojos hacia los ídolos de la
casa de Israel, no mancilla a la mujer de su prójimo,
16 no oprime a nadie, no toma prenda, no comete robo, da de su pan al
hambriento y cubre con ropa al desnudo,
17 retrae su mano de la maldad, y no presta con usura ni cobra intereses,
ejecuta mis decretos y camina según mis estatutos--, éste no morirá por el
pecado de su padre; ciertamente vivirá.
18 Pero su padre, porque hizo agravio y cometió extorsión, y porque en
medio de su pueblo hizo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su
iniquidad.
19 "Y si preguntáis: '¿Por qué es que el hijo no cargará con el pecado de
su padre?', es porque el hijo practicó el derecho y la justicia, guardó
todos mis estatutos y los puso por obra; por eso vivirá.
20 El alma que peca, ésa morirá. El hijo no cargará con el pecado del
padre, ni el padre cargará con el pecado del hijo. La justicia del justo
será sobre él, y la injusticia del impío será sobre él.
21 "Pero si el impío se aparta de todos sus pecados que cometió, guarda
todos mis estatutos y practica el derecho y la justicia, ciertamente
vivirá; no morirá.
22 No le serán recordadas todas sus transgresiones que cometió; por la
justicia que hizo vivirá.
23 ¿Acaso quiero yo la muerte del impío?, dice el Señor Jehovah. ¿No
vivirá él, si se aparta de sus caminos?
24 Pero si el justo se aparta de su justicia y comete maldad, conforme a
todas las abominaciones que hace el impío, ¿vivirá él? Ninguna de las
acciones justas que hizo vendrán a la memoria; por la infidelidad que
cometió y por el pecado que cometió, por ellos morirá.
25 "Sin embargo, decís: 'No es correcto el camino del Señor.' Oíd, oh casa
de Israel: ¿No es correcto mi camino? ¿No son, más bien, vuestros caminos
los incorrectos?
26 Si el justo se aparta de su justicia y hace injusticia, por ello
morirá; por la injusticia que hizo morirá.
27 Y si el impío se aparta de la maldad que hizo, y practica el derecho y
la justicia, hará vivir su alma.
28 Por cuanto mira y se aparta de todas las transgresiones que cometió,
ciertamente vivirá; no morirá.
29 "Sin embargo, la casa de Israel dice: 'No es correcto el camino del
Señor.' ¿Acaso mis caminos son incorrectos, oh casa de Israel? ¿No son,
más bien, vuestros caminos los incorrectos?
30 Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos, oh casa de
Israel, dice el Señor Jehovah. Arrepentíos y volved de todas vuestras
transgresiones, para que la iniquidad no os sea causa de tropiezo.
31 Echad de vosotros todas vuestras transgresiones que habéis cometido, y
adquirid un corazón nuevo y un espíritu nuevo. ¿Por qué habréis de morir,
oh casa de Israel?
32 Ciertamente, yo no quiero la muerte del que muere, dice el Señor
Jehovah. ¡Arrepentíos y vivid!
Ezequiel 19
1 "Entona tú un lamento por los gobernantes de Israel,
2 y di: "'¡Qué madre la tuya! Era una leona en medio de los leones.
Tendida entre los leoncillos criaba sus cachorros.
3 Enalteció a uno de sus cachorros, el cual se hizo león. Aprendió a
arrebatar la presa y devoró hombres.
4 Las naciones oyeron de él, y fue cazado en la trampa de ellas. Y lo
llevaron con ganchos a la tierra de Egipto.
5 "'Al ver que había aguardado demasiado, y que se había perdido su
esperanza, tomó a otro de sus cachorros y lo puso por león.
6 El merodeaba entre los leones y se hizo león. Aprendió a arrebatar la
presa y devoró hombres.
7 Arruinó sus palacios y asoló sus ciudades. Quedó desolada la tierra y su
plenitud a causa del ruido de sus rugidos.
8 Entonces arremetieron contra él las gentes de las provincias de
alrededor. Extendieron sobre él su red, y fue cazado en la trampa de
ellas.
9 Con ganchos lo pusieron en una jaula y lo llevaron al rey de Babilonia.
Lo metieron en la prisión, para que su voz ya no fuese oída sobre los
montes de Israel.
10 "'Tu madre era como una vid en tu viña plantada junto a las aguas. Era
fructífera y llena de ramas a causa de la abundancia de aguas.
11 Ella tenía varas fuertes para cetros de gobernantes. Se elevó su
estatura hasta las nubes; se hizo visible por su altura y por la
abundancia de sus ramas.
12 Pero con ira fue arrancada y derribada a tierra. El viento del oriente
secó su fruto; sus varas fuertes fueron quebradas y se secaron. El fuego
las consumió.
13 Ahora está transplantada en el desierto, en una tierra reseca y
sedienta.
14 Y ha salido fuego de la vara de sus renuevos, el cual consumió su
fruto. En ella no ha quedado una vara fuerte, un cetro para gobernar.'"
Este es un lamento, y como lamento servirá.
Ezequiel 20
1 Aconteció en el día 10 del mes quinto del séptimo año que vinieron
algunos hombres de los ancianos de Israel para consultar a Jehovah, y se
sentaron delante de mí.
2 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
3 "Oh hijo de hombre, habla a los ancianos de Israel y diles que así ha
dicho el Señor Jehovah: '¿Habéis venido para consultarme? ¡Vivo yo, que no
seré consultado por vosotros!', dice el Señor Jehovah.
4 ¿Quieres juzgarlos tú? ¿Los quieres juzgar tú, hijo de hombre? Hazles
conocer las abominaciones de sus padres.
5 Diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'El día que escogí a Israel,
alcé mi mano jurando a la descendencia de la casa de Jacob, y me di a
conocer a ellos en la tierra de Egipto. Entonces alcé mi mano jurando y
dije: Yo soy Jehovah vuestro Dios.
6 Aquel día les alcé mi mano jurando que les sacaría de la tierra de
Egipto a la tierra que había explorado para ellos, que fluye leche y miel
y que es la más hermosa de todas las tierras.
7 Entonces les dije: Arroje cada uno de sí los ídolos detestables que sus
ojos aman, y no os contaminéis con los ídolos de Egipto. Yo soy Jehovah
vuestro Dios.'
8 "Pero ellos se obstinaron contra mí y no quisieron obedecerme. No
arrojaron de sí los ídolos detestables que sus ojos aman, ni dejaron los
ídolos de Egipto. Entonces yo dije que derramaría sobre ellos mi ira para
agotar en ellos mi furor, en medio de la tierra de Egipto.
9 Pero actué por causa de mi nombre, para no ser profanado a la vista de
las naciones en medio de las cuales se encontraban, ante cuya vista me di
a conocer al sacarlos de la tierra de Egipto.
10 "Yo los saqué de la tierra de Egipto y los traje al desierto.
11 Les di mis estatutos y les hice conocer mis decretos, los cuales, el
hombre que los cumpla, por ellos vivirá.
12 También les di mis sábados para que fueran una señal entre yo y ellos,
para que supieran que yo soy Jehovah, el que los santifico.
13 Pero la casa de Israel se rebeló contra mí en el desierto; no
anduvieron en mis estatutos. Más bien, rechazaron mis decretos, los
cuales, el hombre que los cumpla, por ellos vivirá. Y profanaron
gravemente mis sábados, por lo cual dije que había de derramar sobre ellos
mi ira en el desierto, para acabar con ellos.
14 Pero actué por causa de mi nombre, para no ser profanado a vista de las
naciones, ante cuya vista los saqué.
15 También en el desierto alcé mi mano, jurándoles que no les llevaría a
la tierra que les había dado, que fluye leche y miel y que es la más
hermosa de todas las tierras.
16 Fue porque rechazaron mis decretos, no anduvieron en mis estatutos y
profanaron mis sábados; porque el corazón de ellos se iba tras sus ídolos.
17 A pesar de ello, mi ojo les tuvo lástima, para no destruirlos, y no
acabé con ellos en el desierto.
18 "Y dije a sus hijos en el desierto: 'No andéis según las leyes de
vuestros padres; no guardéis sus decretos, ni os contaminéis con sus
ídolos.
19 Yo soy Jehovah vuestro Dios. Andad según mis estatutos, guardad mis
decretos y ponedlos por obra.
20 Santificad mis sábados, y serán una señal entre mí y vosotros, para que
se sepa que yo soy Jehovah vuestro Dios.'
21 "Pero los hijos se rebelaron contra mí. No anduvieron según mis
estatutos, ni guardaron mis decretos poniéndolos por obra, los cuales, el
hombre que los cumpla, por ellos vivirá. Y profanaron mis sábados, por lo
cual dije que derramaría sobre ellos mi ira para agotar en ellos mi furor
en el desierto.
22 Pero yo retiré mi mano y actué por causa de mi nombre, para no ser
profanado a vista de las naciones, ante cuya vista los saqué.
23 También en el desierto les alcé mi mano jurándoles que los dispersaría
entre las naciones y que los esparciría entre los países,
24 porque no pusieron por obra mis decretos, rechazaron mis estatutos,
profanaron mis sábados, y sus ojos se fueron tras los ídolos de sus
padres.
25 Yo también les di leyes que no eran buenas y decretos por los cuales no
pudiesen vivir.
26 Y cuando hacían pasar por fuego a todo primogénito del vientre, los
consideré inmundos, juntamente con sus dones, para desolarlos, a fin de
que supiesen que yo soy Jehovah.
27 "Por tanto, oh hijo de hombre, habla a la casa de Israel y diles que
así ha dicho el Señor Jehovah: 'Aun en esto vuestros padres me afrentaron
cuando actuaron contra mí con infidelidad.'
28 Los llevé a la tierra con respecto a la cual yo había alzado mi mano
jurándoles que les habría de dar, pero ellos vieron toda colina alta y
todo árbol frondoso, y allí sacrificaron sus víctimas y presentaron sus
ofrendas que me indignan. Allí pusieron también su grato olor y allí
derramaron sus libaciones.
29 Les dije: '¿Qué es este lugar alto adonde vais?' Y fue llamado su
nombre Bamah, hasta el día de hoy.
30 "Por tanto, di a los de la casa de Israel que así ha dicho el Señor
Jehovah: '¿A la manera de vuestros padres os contamináis vosotros y os
prostituís tras sus ídolos abominables?
31 Pues al presentar vuestras ofrendas y hacer pasar por fuego a vuestros
hijos, os habéis contaminado con todos vuestros ídolos, hasta ahora. ¿Y he
de ser consultado por vosotros, oh casa de Israel? ¡Vivo yo, que no seré
consultado por vosotros!, dice el Señor Jehovah.
32 No será como lo habéis pensado. Porque vosotros decís: 'Seamos como las
demás naciones, como las familias de los países, para servir a la madera y
a la piedra.'
33 ¡Vivo yo, que con mano fuerte, con brazo extendido y con ira derramada
he de reinar sobre vosotros!, dice el Señor Jehovah.
34 Yo os sacaré de entre los pueblos, y os reuniré de los países en los
cuales habéis sido dispersados con mano fuerte, con brazo extendido y con
ira derramada.
35 Os traeré al desierto de los pueblos, y allí, cara a cara, entraré en
juicio contra vosotros.
36 Como entré en juicio contra vuestros padres en el desierto de la tierra
de Egipto, así entraré en juicio contra vosotros, dice el Señor Jehovah.
37 Os haré pasar bajo la vara y os haré entrar en el vínculo del pacto.
38 Eliminaré de entre vosotros a los rebeldes y a los que han transgredido
contra mí. Los sacaré de la tierra de sus peregrinaciones, pero no
entrarán en la tierra de Israel. Y sabréis que yo soy Jehovah.'
39 "Y en cuanto a vosotros, oh casa de Israel, así ha dicho el Señor
Jehovah: 'Si a mí no me escucháis, ¡vaya cada uno tras sus dioses y
sírvalos! Pero no profanéis más mi santo nombre con vuestras ofrendas y
vuestros ídolos.'
40 "Ciertamente en mi santo monte, en el alto monte de Israel, dice el
Señor Jehovah, allí me servirá toda la casa de Israel, cuando toda ella
esté en la tierra. Allí los aceptaré, y allí reclamaré vuestras ofrendas
alzadas y las primicias de vuestros obsequios con todas vuestras cosas
sagradas.
41 Como grato olor os aceptaré cuando yo os haya sacado de entre los
pueblos y os haya reunido de los países en que estáis dispersados.
Entonces en medio de vosotros seré tratado como santo, ante la vista de
las naciones.
42 Y sabréis que yo soy Jehovah, cuando os traiga a la tierra de Israel,
la tierra por la cual alcé mi mano jurando que la daría a vuestros padres.
43 Allí os acordaréis de vuestros caminos y de todos vuestros hechos con
que os habéis contaminado, y os detestaréis a vosotros mismos por todas
vuestras maldades que habéis hecho.
44 Y sabréis que yo soy Jehovah, cuando por causa de mi nombre yo haga con
vosotros, no según vuestros malos caminos, ni según vuestras perversas
obras, oh casa de Israel", dice el Señor Jehovah.
45 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
46 --Oh hijo de hombre, pon tu rostro en dirección de Temán; predica
contra el sur y profetiza contra el bosque del campo del Néguev.
47 Dirás al bosque del Néguev: "Escucha la palabra de Jehovah; así ha
dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo enciendo fuego en ti, el cual
devorará en ti todo árbol verde y todo árbol seco. La poderosa llama no se
apagará, y por causa de ella todas las caras serán quemadas, desde el
Néguev hasta el norte.
48 Y verá todo mortal que yo, Jehovah, la encendí; no se apagará.'"
49 Entonces dije: --¡Ah, Señor Jehovah! Ellos dicen de mí: "¿Acaso no es
éste el que anda diciendo parábolas?"
Ezequiel 21
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia Jerusalén; predica contra los
santuarios y profetiza contra la tierra de Israel.
3 Dirás a la tierra de Israel que así ha dicho Jehovah: 'He aquí que yo
estoy contra ti; sacaré mi espada de su vaina y eliminaré de ti al justo y
al impío.
4 Por cuanto he de eliminar de ti al justo y al impío, por eso mi espada
saldrá de su vaina contra todo mortal, desde el Néguev hasta el norte.
5 Y sabrá todo mortal que yo, Jehovah, he sacado mi espada de su vaina; no
volverá a ella.
6 "Y tú, oh hijo de hombre, gime con quebrantamiento de corazón; gime con
amargura ante sus ojos.
7 Y sucederá que cuando te digan: '¿Por qué gimes?', les dirás: 'Por la
noticia que viene, porque todo corazón desfallecerá y todas las manos se
debilitarán. Todo espíritu desmayará, y todas las rodillas se escurrirán
como agua. ¡He aquí que viene, y va a suceder!'", dice el Señor Jehovah.
8 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
9 "Oh hijo de hombre, profetiza y di que así ha dicho el Señor: '¡La
espada, la espada está afilada y pulida también!
10 Está afilada para realizar una matanza, pulida para que tenga
resplandor. ¿Hemos de alegrarnos cuando el cetro de mi hijo menosprecia
todo consejo?
11 El la entregó para ser pulida y para tomarla en la mano. Ha afilado la
espada; la ha pulido para entregarla en manos del verdugo.'
12 Grita y gime, oh hijo de hombre, porque ella está contra mi pueblo;
ella está contra todos los gobernantes de Israel. Ellos, juntamente con mi
pueblo, son arrojados a la espada; por tanto, golpea tu muslo.
13 Porque será probado, ¿y qué si ella aún desprecia al cetro? ¡El dejará
de ser!, dice el Señor Jehovah.
14 Tú, pues, oh hijo de hombre, profetiza y golpea mano contra mano, y la
espada se duplicará y se triplicará. Esta es la espada de la matanza. Esta
es la espada de la gran matanza, que los traspasará,
15 para que se derrita su corazón y se multipliquen los caídos. En todas
las puertas de ellos he puesto el degüello a espada. ¡Ay! Está hecha para
resplandecer, y pulida para degollar.
16 Agúzate; dirígete a la derecha; ponte a la izquierda. Pon tu rostro
hacia donde están dirigidos tus filos.
17 Yo también golpearé mano contra mano y haré que se asiente mi ira. Yo,
Jehovah, he hablado."
18 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
19 "Tú, oh hijo de hombre, traza dos caminos por donde pueda ir la espada
del rey de Babilonia. Ambos caminos han de salir de la misma tierra. Pon
al comienzo de cada camino una señal que conduzca a la ciudad.
20 Señala el camino por donde vaya la espada contra Rabá de los hijos de
Amón, y contra Judá y la fortificada Jerusalén.
21 Porque el rey de Babilonia se ha detenido en la encrucijada, al
comienzo de los dos caminos, para tomar consejo de adivinación. Ha
sacudido las flechas, ha consultado por medio de los ídolos domésticos y
ha observado el hígado.
22 "La adivinación señala a la derecha, a Jerusalén, para poner arietes,
para abrir la boca con griterío, para levantar la voz con grito de guerra,
para poner arietes contra las puertas y para levantar terraplenes y
construir muros de asedio.
23 Sin embargo, a sus ojos eso parecerá una adivinación mentirosa, por
estar aliados con ellos bajo juramento. Pero él traerá a la memoria la
ofensa, a fin de prenderlos.
24 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'Seréis atrapados en sus
manos, porque habéis hecho recordar vuestras ofensas, poniendo al
descubierto vuestras transgresiones, quedando a la vista vuestros pecados
en todas vuestras obras. Porque habéis sido traídos a la memoria, seréis
apresados por su mano.'
25 "Y tú, profano y malvado gobernante de Israel, cuyo día ha llegado con
el tiempo del castigo final,
26 así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Despójate del turbante y quítate la
corona! ¡Esto no será más así! Hay que enaltecer al humilde y humillar al
altivo.'
27 ¡En ruinas, en ruinas, en ruinas la convertiré, y no existirá más,
hasta que venga aquel a quien le pertenece el derecho; y a él se lo
entregaré!
28 "Y tú, oh hijo de hombre, profetiza y di que así ha dicho el Señor
Jehovah acerca de los hijos de Amón y de sus afrentas. Dirás: '¡La espada,
la espada está desenvainada para la matanza, pulida para exterminar y para
resplandecer!
29 Porque cuando te profetizan, es vanidad; cuando adivinan, es mentira;
para ponerte junto con los cuellos de los más pervertidos de los
pecadores, cuyo día ha llegado con el tiempo del castigo final.
30 ¿Ha de volver a su vaina? En el lugar donde fuiste creado, en tu tierra
de origen, allí te juzgaré.
31 Derramaré sobre ti mi indignación, soplaré el fuego de mi ira contra ti
y te entregaré en manos de hombres brutales, artífices de destrucción.
32 Serás combustible para el fuego; tu sangre quedará en medio de la
tierra. No habrá más memoria de ti, porque yo, Jehovah, he hablado.'"
Ezequiel 22
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Tú, oh hijo de hombre, ¿juzgarás a la ciudad derramadora de sangre? ¿La
juzgarás? ¿Le mostrarás todas sus abominaciones?
3 Tú, pues, dirás que así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Ciudad que derrama
sangre en medio de sí, para que venga su hora, y que se ha hecho ídolos
para contaminarse!
4 Eres culpable por la sangre que has derramado, y te has contaminado con
los ídolos que hiciste. Tú has hecho que se acerque tu día y has llegado
al término de tus años. Por tanto, te he entregado como afrenta a las
naciones y como objeto de burla a todos los países.
5 Los que están cerca y los que están lejos harán burla de ti, ¡oh ciudad
de nombre manchado y de gran confusión!
6 "'He aquí que los gobernantes de Israel, cada uno según su poder, están
en ti solamente para derramar sangre.
7 En ti desprecian al padre y a la madre; en medio de ti tratan con abuso
al extranjero; en ti explotan al huérfano y a la viuda.
8 Menosprecias mis cosas sagradas y profanas mis sábados.
9 En ti hay calumniadores listos a derramar sangre; en ti están los que
comen sobre los montes. En medio de ti cometen infamia:
10 En ti descubren la desnudez del padre; en ti mancillan a la mujer que
está impura por su menstruación.
11 En ti está el hombre que comete abominación con la mujer de su prójimo,
el que contamina pervertidamente a su nuera y el que mancilla a su
hermana, hija de su padre.
12 En ti reciben soborno para derramar sangre. Cobras usura e intereses, y
te aprovechas de tu prójimo con extorsión. Te has olvidado de mí', dice el
Señor Jehovah.
13 "'He aquí que golpeo con mi mano a causa de las ganancias deshonestas
que has conseguido, y a causa de la sangre que hay en medio de ti.
14 ¿Estará firme tu corazón? ¿Estarán fuertes tus manos en los días cuando
yo actúe contra ti? Yo, Jehovah, he hablado y lo cumpliré:
15 Te dispersaré entre las naciones y te esparciré por los países. Así
eliminaré de ti tu impureza.
16 Fui profanado en ti a vista de las naciones. Y sabrás que yo soy
Jehovah.'"
17 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
18 "Oh hijo de hombre, para mí la casa de Israel se ha convertido en
escoria. Todos ellos--plata, cobre, estaño, hierro y plomo-- se han
convertido en escoria en medio del horno.
19 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'Ya que todos vosotros os
habéis convertido en escoria, he aquí que por eso yo os junto en medio de
Jerusalén.
20 Como cuando se junta plata, cobre, hierro, plomo y estaño dentro del
horno, y se sopla el fuego para fundirlos, así os juntaré en mi furor y en
mi ira. Allí os colocaré y os fundiré.
21 Os reuniré y soplaré sobre vosotros con el fuego de mi ira, y seréis
fundidos dentro de ella.
22 Como se funde la plata dentro del horno, así seréis fundidos dentro de
ella. Y sabréis que yo, Jehovah, he derramado mi ira sobre vosotros.'"
23 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
24 "Oh hijo de hombre, di a ella: 'Tú eres una tierra no purificada, que
no ha sido rociada con lluvia en el día de la ira.'
25 Porque en medio de ella hay una conspiración de sus profetas; son como
un león rugiente que arrebata la presa. Devoran a la gente, se apoderan
del patrimonio y de las cosas preciosas, y multiplican sus viudas en medio
de ellos.
26 "Sus sacerdotes violan mi ley y profanan mis cosas sagradas. No hacen
diferencia entre lo santo y lo profano, ni enseñan a distinguir entre lo
impuro y lo puro. Con respecto a mis sábados esconden sus ojos, y he sido
profanado en medio de ellos.
27 "Sus magistrados en medio de ella son como lobos que arrebatan la presa
para derramar sangre y destruir las vidas, a fin de conseguir ganancias
deshonestas.
28 "Sus profetas les han recubierto con cal. Ven vanidad y les adivinan
mentira, diciendo: 'Así ha dicho el Señor Jehovah', pero Jehovah no ha
hablado.
29 "Y el pueblo de la tierra ha practicado la opresión y ha cometido robo.
Abusan del pobre y del necesitado, y oprimen sin derecho al extranjero.
30 Busqué entre ellos un hombre que levantara el muro y que se pusiese en
la brecha delante de mí, intercediendo por la tierra para que yo no la
destruyera; pero no lo hallé.
31 Por tanto, derramaré sobre ellos mi indignación; con el fuego de mi ira
los consumiré. Haré recaer su conducta sobre sus propias cabezas", dice el
Señor Jehovah.
Ezequiel 23
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre: Había dos mujeres, que eran hijas de una sola madre.
3 Se prostituyeron en Egipto; en su juventud se prostituyeron. Allá fueron
apretados sus pechos; allí fueron estrujados sus senos virginales.
4 La mayor se llamaba Ohola, y su hermana se llamaba Oholiba. Fueron mías
y dieron a luz hijos e hijas. En cuanto a sus nombres, Ohola es Samaria, y
Oholiba es Jerusalén.
5 "Ohola se prostituyó cuando me pertenecía. Ardió en deseo por sus
amantes, los asirios, hombres de guerra
6 vestidos de color azul, gobernadores y oficiales; todos ellos jóvenes
atractivos, todos ellos jinetes que montaban a caballo.
7 Con ellos se entregó a la prostitución; todos ellos eran lo más selecto
de los hijos de Asiria. Y se contaminó con todos los ídolos de aquellos
por quienes ardió en deseo.
8 Pero no abandonó su prostitución de Egipto, pues se acostaron con ella
en su juventud, estrujaron sus senos virginales y vertieron sobre ella su
lujuria.
9 Por tanto, la entregué en mano de sus amantes, en mano de los hijos de
Asiria por quienes ardía en deseo.
10 Ellos descubrieron su desnudez, tomaron a los hijos y a las hijas de
ella, y a ella la mataron a espada. Y vino a ser un refrán entre las
mujeres, pues en ella ejecutaron actos justicieros.
11 "Su hermana Oholiba vio esto, pero corrompió su deseo más que la otra;
su lujuria sobrepasó a la de su hermana.
12 Ardió en deseo por los asirios; gobernadores y oficiales, hombres de
guerra espléndidamente vestidos, jinetes montados a caballo, todos ellos
jóvenes atractivos.
13 Y vi que se había contaminado y que ambas habían seguido por el mismo
camino.
14 Pero ésta aumentó su prostitución, pues vio hombres grabados en la
pared, figuras de caldeos grabadas con ocre rojo,
15 ceñidas las cinturas con cinturón, con amplios turbantes sobre sus
cabezas, teniendo todos la apariencia de comandantes, a la manera de los
hijos de Babilonia, de Caldea, la tierra de su origen.
16 Por ellos ardió en deseo con sólo verlos, y les envió mensajeros a
Caldea.
17 Los hombres de Babilonia se unieron a ella en cama de amores, y la
contaminaron con su lujuria. Se contaminó con ellos, y su alma se hastió
de ellos.
18 Así practicó abiertamente su prostitución y descubrió su desnudez, por
lo cual mi alma se hastió de ella, como mi alma se había hastiado de su
hermana.
19 Pero ella multiplicó su prostitución, trayendo a la memoria los días de
su juventud, en los cuales se había prostituido en la tierra de Egipto.
20 Ardió en deseo por sus amantes, cuyas carnes eran como las de los
burros, y cuya eyaculación era como la de los caballos.
21 Así echabas de menos la inmundicia de tu juventud, cuando en Egipto
estrujaban tus senos y apretaban tus pechos juveniles."
22 Por tanto, Oholiba, así ha dicho Jehovah: "He aquí que yo incito contra
ti a tus amantes, de los cuales tu alma ya se ha hastiado. Los traeré
contra ti de todas partes.
23 Los hijos de Babilonia y todos los caldeos; los de Pecod, de Soa y de
Coa, y con ellos todos los hijos de Asiria. Todos ellos jóvenes
atractivos, gobernadores y oficiales, comandantes y hombres notables;
todos ellos montados a caballo.
24 Vendrán contra ti desde el norte con carros y ruedas, y una multitud de
pueblos. Contra ti, y alrededor de ti, pondrán escudos, defensas y cascos.
Yo les encargaré el juicio, y te juzgarán de acuerdo con sus decretos.
25 Pondré mi celo contra ti, y te tratarán con furor. Te arrancarán la
nariz y las orejas, y tu descendencia caerá a espada. Tomarán a tus hijos
y a tus hijas, y tu descendencia será devorada por el fuego.
26 Te desnudarán de tus ropas y se llevarán tus hermosas joyas.
27 Así pondré fin a tu inmundicia y a tu prostitución traídas de la tierra
de Egipto. Nunca más alzarás la vista hacia los egipcios, ni nunca más te
acordarás de ellos.
28 Pues así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo te entrego en mano de
aquellos que odias, en mano de aquellos de quienes se ha hastiado tu alma.
29 Te tratarán con odio y tomarán todo el fruto de tu labor. Te dejarán
desnuda y descubierta. Será puesta al descubierto la vergüenza de tu
prostitución, tu infamia y tu lujuria.
30 Estas cosas te serán hechas por haberte prostituido tras las naciones,
porque te contaminaste con sus ídolos.
31 Anduviste en el camino de tu hermana. ¡Yo, pues, pondré su copa en tu
mano!'"
32 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Beberás la copa de tu hermana, la cual
es honda y ancha. Servirá de mofa y de burla, pues es de abundante
contenido.
33 Te llenarás de embriaguez y de dolor; copa de horror y de desolación es
la copa de tu hermana Samaria.
34 La beberás hasta secarla; desmenuzarás sus fragmentos y desgarrarás tus
pechos, porque yo he hablado", dice el Señor Jehovah.
35 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "Porque te olvidaste de mí y
me echaste a tus espaldas, por eso tú también carga con tu infamia y con
tu prostitución."
36 Luego me habló Jehovah diciendo: "Oh hijo de hombre, ¿juzgarás tú a
Ohola y a Oholiba? Entonces declárales sus abominaciones.
37 Porque han cometido adulterio, y hay sangre en sus manos. Han cometido
adulterio con sus ídolos; y aun a los hijos que me habían dado a luz, los
hicieron pasar por fuego para servirles de alimento.
38 Además, me hicieron esto: Aquel mismo día contaminaron mi santuario y
profanaron mis sábados,
39 pues habiendo sacrificado sus hijos a sus ídolos, en el mismo día
entraron en mi santuario para profanarlo. He aquí, así hicieron dentro de
mi casa.
40 Además de esto enviaron a traer unos hombres de lejos, a los cuales se
les había enviado mensajero. Y he aquí que vinieron. Para ellos te
lavaste, te pintaste los ojos y te ataviaste con adornos.
41 Te sentaste sobre un suntuoso diván delante del cual había una mesa
servida, y sobre ella pusiste mi incienso y mi aceite.
42 Allí hubo un bullicio de una multitud despreocupada; sabeos fueron
traídos del desierto, junto con hombres de la gente común. Y pusieron
brazaletes sobre las manos de ellas y coronas hermosas sobre sus cabezas.
43 "Y acerca de la que está desgastada por sus adulterios, dije: '¿Ahora
cometerán adulterio con ella, estando ella así?'
44 Pues vinieron a ella como vienen a una mujer prostituta; así vinieron a
Ohola y Oholiba, mujeres infames.
45 Pero los hombres justos las condenarán con la sentencia contra las
adúlteras, y con la sentencia contra las que derraman sangre. Porque son
adúlteras, y hay sangre en sus manos.
46 "Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'Hágase que suba contra
ellas la asamblea, y sean entregadas al terror y al pillaje.
47 La asamblea las apedreará y con sus espadas las eliminará. Matarán a
sus hijos y a sus hijas, e incendiarán sus casas con fuego.'
48 Así haré cesar en la tierra la infamia. Todas las mujeres quedarán
advertidas y no cometerán infamia como vosotras.
49 Yo haré que vuestra infamia recaiga sobre vosotras mismas, y cargaréis
con los pecados de vuestra idolatría. Y sabréis que yo soy el Señor
Jehovah."
Ezequiel 24
1 Aconteció en el día 10 del mes décimo del noveno año que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, escribe para ti la fecha de hoy, este mismo día. El
rey de Babilonia se ha lanzado contra Jerusalén en este mismo día.
3 "Presenta a la casa rebelde una alegoría, y diles que así ha dicho el
Señor Jehovah: 'Pon la olla; ponla y echa agua en ella.
4 Echa en ella pedazos, todos buenos pedazos, muslo y espalda. Llénala de
huesos escogidos;
5 toma lo mejor del rebaño. Amontona la leña debajo de ella; haz hervir
sus pedazos y cocina los huesos dentro de ella.'
6 "Porque así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Ay de la ciudad sanguinaria, la
olla herrumbrosa cuya herrumbre no ha salido de ella! Vacíala pedazo por
pedazo, sin que se echen suertes por ella.
7 Porque su sangre está en medio de ella; la ha puesto sobre la roca
desnuda. No la derramó sobre la tierra para que fuese cubierta con el
polvo.
8 Para hacer que mi ira suba y tome venganza, he puesto su sangre sobre la
roca desnuda, para que no sea cubierta.'
9 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Ay de la ciudad sanguinaria,
pues yo también agrandaré la hoguera!
10 Amontona la leña, enciende el fuego, alista la carne, vacía el caldo, y
que los huesos sean carbonizados.
11 Luego pon la olla vacía sobre las brasas, para que se caliente y arda
su bronce, con el fin de que en ella sea fundida su inmundicia y
desaparezca su herrumbre.'
12 "En vano son los esfuerzos. Su mucha herrumbre no sale de ella; su
herrumbre no sale ni con fuego.
13 En tu inmundicia hay infamia, por cuanto te quise purificar, pero no
estás purificada de tu inmundicia. No volverás a ser purificada, hasta que
yo haya asentado mi ira sobre ti.
14 Yo, Jehovah, he hablado. Esto vendrá, y lo haré. No cejaré; no tendré
lástima ni me pesará. Conforme a tus caminos y a tus obras te juzgaré",
dice el Señor Jehovah.
15 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
16 --Oh hijo de hombre, he aquí que yo te quito de golpe la delicia de tus
ojos. Pero tú no harás duelo ni llorarás, ni correrán tus lágrimas.
17 Gime en silencio; no guardes el luto por los muertos. Cíñete el
turbante y pon las sandalias en tus pies. No te cubras los labios ni comas
pan de duelo.
18 Hablé, pues, al pueblo por la mañana, y al anochecer murió mi esposa. Y
a la mañana siguiente hice como me había sido ordenado.
19 Entonces me dijo el pueblo: --¿No nos dirás qué significan para
nosotros estas cosas que tú haces?
20 Y les respondí: --La palabra de Jehovah vino a mí diciendo:
21 "Di a la casa de Israel que así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo
mismo profano mi santuario, el orgullo de vuestro poderío, la delicia de
vuestros ojos, el anhelo de vuestras almas. Vuestros hijos y vuestras
hijas que abandonasteis caerán a espada,
22 y vosotros haréis como yo he hecho: No os cubriréis los labios ni
comeréis pan de duelo.
23 Vuestros turbantes estarán sobre vuestras cabezas, y vuestras sandalias
en vuestros pies; no haréis duelo ni lloraréis. Más bien, os pudriréis en
vuestros pecados y gemiréis unos por otros.
24 Ezequiel, pues, os servirá de señal; haréis de acuerdo con todas las
cosas que él ha hecho. Cuando esto se cumpla, sabréis que yo soy el Señor
Jehovah.'
25 "Y con respecto a ti, oh hijo de hombre, el día en que yo quite de
ellos su poderío, el gozo de su esplendor, la delicia de sus ojos y el
anhelo de sus almas, y también a sus hijos y a sus hijas;
26 en aquel día uno que haya escapado vendrá a ti para traerte la noticia.
27 En aquel día se abrirá tu boca, y hablarás con el que haya escapado;
pues ya no estarás más enmudecido. Tú les servirás de señal, y sabrán que
yo soy Jehovah."
Ezequiel 25
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia los hijos de Amón y profetiza
contra ellos.
3 Di a los hijos de Amón: Oíd la palabra del Señor Jehovah. Así ha dicho
el Señor Jehovah: Por cuanto has dicho: '¡Bravo!' contra mi santuario,
cuando fue profanado, y contra la tierra de Israel, cuando fue desolada, y
contra los de la casa de Judá, cuando iban en cautiverio,
4 por eso, he aquí que yo te entrego como posesión a los hijos del
oriente. Ellos pondrán en ti sus campamentos y colocarán en ti sus
moradas. Comerán tus frutos y beberán tu leche.
5 Convertiré a Rabá en pastizal para camellos, y a las ciudades de Amón en
un lugar donde se recuesten las ovejas. Y sabréis que yo soy Jehovah."
6 Pues así ha dicho el Señor Jehovah: "Porque golpeaste con tu mano y
pisoteaste con tu pie, gozándote con todo el despecho de tu alma contra la
tierra de Israel,
7 por eso, he aquí que yo extenderé mi mano contra ti y te entregaré a las
naciones para ser saqueada. Te eliminaré de entre los pueblos y te
destruiré de entre los países. Te destruiré, y sabrás que yo soy Jehovah."
8 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Por cuanto Moab y Seír han dicho: '¡He
aquí, la casa de Judá será como las demás naciones!',
9 por eso, he aquí yo abro el flanco de Moab desde las ciudades, desde las
ciudades de su frontera, la gloria del país (Bet-jesimot, Baal-maón y
Quiriataim).
10 Lo entregaré, junto con los hijos de Amón, a los hijos del oriente,
como posesión, para que no haya más memoria de los hijos de Amón entre las
naciones.
11 También ejecutaré en Moab actos justicieros. Y sabrán que yo soy
Jehovah."
12 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Por cuanto Edom ha procedido
vengativamente contra la casa de Judá, incurriendo en grave culpa al
vengarse de ellos,
13 por eso, así ha dicho el Señor Jehovah, extenderé también mi mano
contra Edom y exterminaré de ella a los hombres y los animales. La
convertiré en ruinas; desde Temán hasta Dedán caerán a espada.
14 Ejecutaré mi venganza contra Edom por medio de mi pueblo Israel. Harán
en Edom de acuerdo con mi furor y con mi ira, y conocerán mi venganza",
dice el Señor Jehovah.
15 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Por cuanto los filisteos procedieron
vengativamente y tomaron venganza con despecho del alma, para destruir a
causa de una perpetua hostilidad;
16 por eso, así ha dicho el Señor Jehovah, he aquí, yo extenderé mi mano
contra los filisteos. Exterminaré a los quereteos y haré perecer a los
sobrevivientes de la costa del mar.
17 Grandes venganzas y reprensiones de ira haré en ellos. Y sabrán que yo
soy Jehovah, cuando ejecute mi venganza en ellos.'"
Ezequiel 26
1 Aconteció en el primer día del mes primero del año 11 que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, por cuanto Tiro ha dicho con respecto a Jerusalén:
'¡Bravo! ¡Ha sido quebrantada la que era puerta de los pueblos! ¡Se ha
vuelto hacia mí! ¡Yo estaré llena, y ella desolada!',
3 por eso, así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, oh Tiro, yo estoy
contra ti. Contra ti haré subir muchas naciones, como el mar hace subir
sus olas.'
4 Arruinarán los muros de Tiro y destruirán sus torreones. Barreré de ella
sus escombros y la convertiré en una roca desnuda.
5 Será un tendedero de redes en medio del mar, porque yo he hablado, dice
el Señor Jehovah. Será saqueada por las naciones,
6 y sus hijas que están en el campo serán muertas a espada. Y sabrán que
yo soy Jehovah."
7 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí que del norte traeré
contra Tiro a Nabucodonosor, rey de Babilonia, rey de reyes, con caballos,
carros, jinetes, y una gran multitud de soldados.
8 A sus hijas que están en el campo matará a espada, y contra ti pondrá un
muro de asedio. Levantará contra ti terraplén y alzará contra ti el
escudo.
9 Contra tus murallas dirigirá el golpe de sus arietes, y con sus barras
destruirá tus torreones.
10 Por causa de la multitud de sus caballos, te cubrirá el polvo que
levantarán. Tus murallas temblarán por el estruendo de los jinetes y de
las ruedas de sus carros, cuando él entre por tus puertas como uno entra
por las brechas en una ciudad destrozada.
11 Con los cascos de sus caballos atropellará todas tus calles. A tu gente
matará a espada, y tirará por tierra los monumentos de tu poderío.
12 Tomarán tus riquezas como botín y saquearán tus mercaderías. Destruirán
tus muros y demolerán tus lujosas casas. Y tus piedras, tu madera y tus
escombros los arrojarán en medio de las aguas.
13 Haré cesar el bullicio de tus canciones; no se volverá a oír el sonido
de tus arpas.
14 Te convertiré en una roca desnuda, y serás un tendedero de redes. Nunca
más serás edificada, porque yo, Jehovah, he hablado", dice el Señor
Jehovah.
15 Así ha dicho el Señor Jehovah a Tiro: "¿Acaso no temblarán las costas a
causa del estruendo de tu caída, cuando giman los heridos, cuando se lleve
a cabo la matanza en medio de ti?
16 Entonces todos los príncipes del mar descenderán de sus tronos, se
quitarán sus mantos y se despojarán de sus ropas bordadas. Se vestirán de
estremecimiento y se sentarán sobre la tierra, temblando a cada instante.
Estarán atónitos a causa de ti.
17 Entonarán un lamento por ti y te dirán: '¡Cómo has perecido, oh ciudad
alabada, que fuiste poblada por gente de mar! 'Era poderosa en el mar,
ella y sus moradores. Ellos impusieron su terror sobre todos sus
habitantes.
18 'Ahora tiemblan las costas por el día de tu caída. Las costas del mar
se espantan a causa de tu final!'"
19 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: "Cuando yo te convierta en una
ciudad destruida como las ciudades que no han vuelto a ser habitadas,
cuando haga subir sobre ti el océano y te cubran las muchas aguas,
20 entonces te haré descender junto con los que descienden a la fosa, al
pueblo de antaño. Te haré habitar en las partes más bajas de la tierra en
las ruinas de antaño, junto con los que descienden a la fosa, para que
nunca más seas habitada ni te establezcas en la tierra de los vivientes.
21 Te convertiré en espanto, y dejarás de existir. Serás buscada, pero
nunca más serás hallada", dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 27
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Tú, oh hijo de hombre, entona un lamento por Tiro.
3 Dirás a Tiro, que está asentada a la entrada del mar y comercia con los
pueblos de muchas costas, que así ha dicho el Señor Jehovah: "Oh Tiro, tú
has dicho: 'Yo soy de completa hermosura.'
4 En el corazón de los mares están tus fronteras; los que te construyeron
hicieron completa tu hermosura.
5 Con cipreses de Senir construyeron tus paredes. Tomaron un cedro del
Líbano para hacer un mástil sobre ti.
6 Con encinas de Basán hicieron tus remos; hicieron tu cubierta con marfil
y con cipreses de las costas de Quitim.
7 Tu vela fue de lino bordado de Egipto, para servirte de bandera. Tu
toldo fue de material azul y de púrpura de las costas de Elisa.
8 Los habitantes de Sidón y de Arvad fueron tus remeros. Tus expertos, oh
Tiro, estaban en ti y fueron tus timoneles.
9 Los ancianos de Biblos y sus sabios reparaban tus desperfectos. Todos
los barcos del mar y sus marineros estuvieron en ti para hacer contigo
intercambio.
10 "Persas, lidios y libios estaban en tu ejército como tus hombres de
guerra. Escudos y cascos colgaban en ti; ellos te daban tu esplendor.
11 Los hijos de Arvad estaban con tu ejército sobre tus muros en derredor,
y los gamadeos estaban en tus torreones. Colgaban sus escudos sobre tus
muros en derredor; ellos hacían completa tu hermosura.
12 "Tarsis comerciaba contigo a causa de la abundancia de todas tus
riquezas. Con plata, hierro, estaño y plomo pagaban por tus mercaderías.
13 Grecia, Tubal y Mesec comerciaban contigo. Con vidas humanas y objetos
de bronce pagaban tus mercancías.
14 Los de Bet-togarma, con caballos, corceles y mulos, pagaban tus
mercaderías.
15 "Los hijos de Rodas comerciaban contigo. Muchas costas comerciaban
contigo; colmillos de marfil y madera de ébano, te traían como tributo.
16 "Edom también comerciaba contigo a causa de la abundancia de tus
productos. Con turquesas, púrpura, telas bordadas, linos finos, corales y
rubíes pagaban tus mercaderías.
17 "Judá y la tierra de Israel comerciaban contigo. Con trigo, mirra,
casia, miel, aceite y resinas pagaban tus mercancías.
18 "Damasco comerciaba contigo, debido a la abundancia de tus productos y
a la abundancia de tus riquezas. Con vino de Helbón y lana de Sajar,
19 Vedán y Grecia, desde Uzal, pagaban tus mercaderías: Hierro forjado,
casia y caña aromática había entre tus productos.
20 "Dedán comerciaba contigo con mantas para cabalgadura.
21 Arabia y todos los príncipes de Quedar comerciaban contigo con
corderos, carneros y machos cabríos; con esto comerciaban contigo.
22 "Los mercaderes de Saba y de Raama comerciaban contigo. Con lo mejor de
todas las especias, con toda piedra preciosa y con oro pagaban tus
mercaderías.
23 "Harán, Calne, Edén y los mercaderes de Saba, Asiria y Quilmad
comerciaban contigo.
24 "Estos comerciaban contigo, y a cambio de tus productos daban
espléndidos vestidos, mantos de azul, telas bordadas, tapices de colores,
y cuerdas entrelazadas y trenzadas.
25 "Las naves de Tarsis eran tus flotas que llevaban tus mercancías. Te
llenaste y te hiciste muy opulenta en el corazón de los mares.
26 Los que navegaban contigo te condujeron por las muchas aguas, pero el
viento de oriente te destrozó en el corazón de los mares.
27 "En el día de tu caída caerán en medio de los mares: tus riquezas, tus
mercaderías, tus productos, tus marineros, tus timoneles, los que
reparaban tus desperfectos, los agentes de tu intercambio, todos tus
hombres de guerra que están en ti, y toda la multitud que se halla en
medio de ti.
28 Ante el griterío de tus timoneles se estremecerán los campos de
alrededor,
29 y descenderán de tus barcos todos los que toman el remo. Los marineros
y todos los timoneles del mar quedarán de pie en tierra.
30 Harán oír su voz por ti; gritarán amargamente. Echarán polvo sobre sus
cabezas, y se revolcarán en la ceniza.
31 Se raparán la cabeza a causa de ti, y se ceñirán con cilicio. Con
amargura de alma llorarán por ti con amargo duelo.
32 En medio de su llanto entonarán por ti un lamento; por ti lamentarán
diciendo: '¡Quién como Tiro, la que ha sido silenciada en medio del mar!'
33 "Cuando tus mercaderías salían por los mares, saciabas a muchos
pueblos. A los reyes de la tierra enriqueciste con la abundancia de tus
bienes y de tus productos.
34 Ahora que eres quebrantada en los mares, en lo profundo de las aguas,
tus productos y toda tu tripulación han caído en medio de ti.
35 Todos los habitantes de las costas se horrorizan a causa de ti. Sus
reyes están muy aterrorizados, y sus rostros son abatidos.
36 Los mercaderes de los pueblos silban a causa de ti. Has venido a ser
objeto de espanto, y dejarás de existir para siempre."
Ezequiel 28
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, di al soberano de Tiro que así ha dicho el Señor
Jehovah: Por cuanto tu corazón se enalteció, y porque, a pesar de ser
hombre y no Dios, dijiste: 'Yo soy un dios, y estoy sentado en la sede de
los dioses, en el corazón de los mares'; porque igualaste tu corazón al
corazón de Dios,
3 ¡he aquí tú eres más sabio que Daniel, y no hay ningún misterio que te
sea oculto!
4 Con tu sabiduría e inteligencia te has conseguido riquezas, y has
acumulado oro y plata en tus tesoros.
5 Con tu gran sabiduría has engrandecido tus riquezas mediante tu
comercio, y tu corazón se ha enaltecido a causa de tus riquezas.
6 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: Porque igualaste tu corazón
con el corazón de Dios,
7 he aquí yo traigo contra ti extranjeros, los más crueles de las
naciones. Desenvainarán sus espadas contra la hermosura de tu sabiduría y
profanarán tu esplendor.
8 Te harán descender a la fosa, y morirás como los que son muertos en el
corazón de los mares.
9 ¿Osarás decir delante de tu verdugo, a pesar de ser hombre y no Dios:
'Yo soy un dios'? En mano de quienes te atraviesen
10 morirás a la manera de los incircuncisos, en mano de los extranjeros;
porque yo he hablado", dice el Señor Jehovah.
11 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
12 "Oh hijo de hombre, entona un lamento por el rey de Tiro, y dile que
así ha dicho el Señor Jehovah: "'¡Tú eras un modelo perfecto, lleno de
sabiduría y de completa hermosura!
13 Estabas en el Edén, el jardín de Dios. Tu vestidura era de toda clase
de piedras preciosas: rubí, topacio, diamante, crisólito, ónice, jaspe,
zafiro, turquesa y berilo. Y de oro era la hechura de tus encajes y de tus
engastes. En el día que fuiste creado fueron preparadas.
14 Cuando fuiste ungido, yo te puse junto con los querubines protectores.
Estabas en el santo monte de Dios, y andabas en medio de piedras de fuego.
15 Eras perfecto en tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta
que se halló en ti maldad.
16 "'A causa de tu gran comercio te llenaron de violencia, y pecaste. Por
eso, te expulsé del monte de Dios, y un querubín protector hizo que
desaparecieras de en medio de las piedras de fuego.
17 Tu corazón se enalteció debido a tu hermosura; a causa de tu esplendor
se corrompió tu sabiduría. "'Yo te he arrojado en tierra; te he puesto
como espectáculo ante los reyes.
18 Por tus muchos pecados y por la iniquidad de tu comercio, profanaste tu
santuario. Yo, pues, hice que en medio de ti se desatara y te devorase el
fuego. Te convertí en cenizas sobre la tierra ante los ojos de cuantos te
observaban.
19 Todos los que te conocen entre los pueblos se horrorizan a causa de ti.
Eres objeto de espanto, y dejarás de ser para siempre.'"
20 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
21 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia Sidón y profetiza contra ella.
22 Dirás que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Oh Sidón, he aquí que yo
estoy contra ti y seré glorificado en medio de ti.' Y sabrán que yo soy
Jehovah, cuando ejecute actos justicieros en medio de ella, y en ella yo
muestre mi santidad.
23 Le enviaré peste y sangre por sus plazas. Los cadáveres caerán en medio
de ella, y la espada estará alrededor de ella. Y sabrán que yo soy
Jehovah.
24 "Nunca más habrá para la casa de Israel espina que hiera ni aguijón que
cause dolor, de parte de todos los que los rodean y los desprecian. Y
sabrán que yo soy Jehovah."
25 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Cuando yo reúna a los de la casa de
Israel de entre las naciones donde están dispersados, entonces en medio de
ellos seré tratado como santo a la vista de las naciones. Y habitarán en
su tierra, la cual di a mi siervo Jacob.
26 Habitarán seguros en ella; edificarán casas y plantarán viñas.
Habitarán seguros, cuando yo haya ejecutado actos justicieros alrededor de
ellos, en medio de todos los que los desprecian. Y sabrán que yo soy
Jehovah su Dios."
Ezequiel 29
1 En el día 12 del mes décimo del año 10 vino a mí la palabra de Jehovah,
diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia el faraón, rey de Egipto, y
profetiza contra él y contra todo Egipto.
3 Habla y di que así ha dicho el Señor Jehovah: He aquí yo estoy contra
ti, oh faraón, rey de Egipto, gran monstruo que estás tendido en medio de
sus canales, y que dices: 'Míos son los canales del Nilo, pues yo los
hice.'
4 "Yo pondré ganchos en tus quijadas, y haré que los peces de los canales
se peguen sobre tus escamas. Te sacaré de en medio de tus canales, y todos
los peces de tus canales saldrán pegados a tus escamas.
5 Te arrojaré al desierto, a ti y a todos los peces de tus canales. Caerás
sobre la superficie del campo; no serás recogido ni sepultado. Te he dado
por comida a los animales de la tierra y a las aves del cielo.
6 Y sabrán todos los habitantes de Egipto que yo soy Jehovah, por cuanto
fuiste como un bastón de caña para la casa de Israel.
7 Cuando ellos te tomaron con la mano, te quebraste y les rompiste todo el
hombro. Cuando se apoyaron sobre ti, te quebraste y les estremeciste todos
sus lomos.
8 Por eso, así ha dicho el Señor Jehovah, he aquí que yo traigo la espada
contra ti, y exterminaré en ti a los hombres y a los animales.
9 La tierra de Egipto será convertida en desolación y ruinas. Y sabrán que
yo soy Jehovah. "Por cuanto has dicho: '¡Mío es el Nilo, pues yo lo
hice!',
10 he aquí que por eso yo estoy contra ti y contra tus canales. Convertiré
la tierra de Egipto en una ruina completa, una desolación desde Migdol y
Asuán hasta la frontera con Etiopía.
11 No pasará por ella pie de hombre, ni pata de animal pasará por ella. No
será habitada durante cuarenta años.
12 Pues convertiré la tierra de Egipto en una desolación en medio de las
tierras desoladas, y sus ciudades estarán arruinadas durante cuarenta
años. Dispersaré a los egipcios entre las naciones, y los esparciré por
los países."
13 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: "Al final de los cuarenta años
reuniré a los egipcios de entre los pueblos donde habrán sido dispersados,
14 y restauraré de la cautividad a Egipto. Los haré volver a la tierra de
Patros, la tierra de su origen. Allí formarán un reino modesto;
15 será modesto en comparación con los otros reinos. Nunca más se
enaltecerán sobre las naciones; porque los reduciré, para que no se
enseñoreen de las naciones.
16 Nunca más serán objeto de confianza para la casa de Israel, que les
haga recordar el pecado de volverse hacia ellos. Y sabrán que yo soy el
Señor Jehovah."
17 Aconteció en el primer día del mes primero del año 27 que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
18 "Oh hijo de hombre: Nabucodonosor, rey de Babilonia, sometió a su
ejército a una labor grande contra Tiro: Toda cabeza fue rapada, y todo
hombro despellejado; pero ni para él, ni para su ejército hubo recompensa
en Tiro por la labor que realizaron contra ella.
19 Por eso, así ha dicho el Señor Jehovah, he aquí que yo doy a
Nabucodonosor, rey de Babilonia, la tierra de Egipto. El se llevará sus
riquezas, tomará botín y la saqueará; y habrá recompensa para su ejército.
20 Le he dado la tierra de Egipto por el trabajo que realizó en ella,
porque lo hizo para mí, dice el Señor Jehovah.
21 "En aquel día haré surgir el poderío de la casa de Israel, y te
permitiré abrir la boca en medio de ellos. Y sabrán que yo soy Jehovah."
Ezequiel 30
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, profetiza y di que así ha dicho el Señor Jehovah:
'¡Lamentad! ¡Ay de aquel día!
3 Porque cercano está aquel día; cercano está el día de Jehovah. Será día
de nublado, la hora de las naciones.
4 La espada llegará a Egipto, y habrá estremecimiento en Etiopía cuando en
Egipto caigan los heridos, y tomen sus riquezas, y sean destruidos sus
cimientos.
5 Etiopía, Libia, Lidia, y toda Arabia, los de Cub y los hijos de la
tierra del pacto caerán a espada juntamente con ellos.'
6 Así ha dicho Jehovah: 'Así caerán los que apoyan a Egipto. Caerá el
orgullo de su poderío, desde Migdol hasta Asuán; caerán en ella a espada,
dice el Señor Jehovah.
7 Quedarán desolados en medio de las tierras desoladas, y sus ciudades
estarán en medio de las ciudades arruinadas.
8 Y sabrán que yo soy Jehovah, cuando yo prenda fuego a Egipto, y todos
sus ayudadores sean quebrantados.'
9 "En aquel tiempo saldrán de delante de mí mensajeros en naves, para
hacer temblar a la confiada Etiopía. Habrá estremecimiento entre ellos,
como en el día de Egipto, ¡porque he aquí que viene!
10 Así ha dicho el Señor Jehovah: 'Pondré fin a la multitud de Egipto por
medio de Nabucodonosor, rey de Babilonia.
11 El y su pueblo junto con él, los más crueles de las naciones, serán
traídos para destruir la tierra. Ellos desenvainarán sus espadas contra
Egipto, y llenarán la tierra de muertos.
12 Convertiré en sequedad los canales, y abandonaré la tierra en mano de
malvados. Destruiré la tierra y su plenitud por medio de extranjeros. Yo,
Jehovah, he hablado.'"
13 Así ha dicho el Señor Jehovah: "También destruiré los ídolos. Pondré
fin a los dioses de Menfis, y ya no habrá príncipe en la tierra de Egipto.
Y pondré temor en la tierra de Egipto:
14 Desolaré a Patros, prenderé fuego a Tanis y ejecutaré actos justicieros
en Tebas.
15 Derramaré mi ira sobre Sin, la fortaleza de Egipto, y exterminaré la
multitud de Tebas.
16 Prenderé fuego a Egipto: Sin tendrá grandes dolores de parto, Tebas
será destrozada, y Menfis tendrá continuas angustias.
17 Los jóvenes de Heliópolis y de Bubastis caerán a espada; ellas irán en
cautiverio.
18 En Tafnes se oscurecerá el día cuando yo rompa allí los yugos de
Egipto, y en ella cesará la soberbia de su poderío. Una nube la cubrirá, y
sus hijas irán en cautiverio.
19 Ejecutaré actos justicieros en Egipto. Y sabrán que yo soy Jehovah."
20 Aconteció en el séptimo día del mes primero del año 11, que vino a mí
la palabra de Jehovah, diciendo:
21 "Oh hijo de hombre, yo he roto un brazo del faraón, rey de Egipto, y he
aquí que no se lo ha vendado poniéndole medicinas, ni se le ha puesto una
venda para ser entablillado, a fin de fortalecerle para que pueda sostener
la espada.
22 Por eso, así ha dicho el Señor Jehovah, he aquí que yo estoy contra el
faraón, rey de Egipto, y romperé sus brazos, el fuerte y el fracturado;
haré que la espada se caiga de su mano.
23 Dispersaré a los egipcios entre las naciones, y los esparciré por los
países.
24 "Pero fortaleceré los brazos del rey de Babilonia y pondré mi espada en
su mano. Romperé los brazos del faraón, y gemirá delante de aquél con
gemidos de un herido de muerte.
25 Fortaleceré, pues, los brazos del rey de Babilonia, mientras que los
brazos del faraón decaerán. Y sabrán que yo soy Jehovah, cuando yo ponga
mi espada en la mano del rey de Babilonia y él la extienda contra la
tierra de Egipto.
26 Dispersaré a los egipcios entre las naciones, y los esparciré por los
países. Y sabrán que yo soy Jehovah."
Ezequiel 31
1 Aconteció en el primer día del mes tercero del año 11 que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, di al faraón, rey de Egipto, y a su multitud: '¿A
quién te has comparado en tu grandeza?
3 He aquí que consideraré al cedro del Líbano, de ramas hermosas, que
ensombrecía al bosque. Era de gran altura, y su copa estaba entre las
nubes.
4 Las aguas lo hicieron crecer; lo enalteció el abismo, que dirigió sus
ríos alrededor de su vergel, y envió sus canales a todos los árboles del
campo.
5 Por tanto, superó en altura a todos los árboles del campo, y sus ramas
se multiplicaron. A causa de la abundancia de agua, se extendió el ramaje
que había echado.
6 En sus ramas hacían su nido todas las aves del cielo, debajo de su
ramaje parían todos los animales del campo, y a su sombra habitaban todas
las grandes naciones.
7 Se hizo hermoso por su grandeza y por la extensión de su follaje, pues
su raíz estaba junto a muchas aguas.
8 En el jardín de Dios los demás cedros no lo igualaban, los cipreses no
se le podían comparar en ramaje, ni los castaños tuvieron ramas semejantes
a las suyas. Ningún árbol en el jardín de Dios era igual a él en
hermosura.
9 Lo hice hermoso por la abundancia de su follaje, y todos los árboles en
Edén, el jardín de Dios, le tuvieron envidia.'
10 "Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: 'Por cuanto se elevó en
estatura y levantó su copa hasta las nubes, y su corazón se enalteció con
su altura,
11 por eso lo he entregado en mano de la más poderosa de la naciones, que
ciertamente hará con él conforme a su impiedad. Yo lo he desechado;
12 y los extranjeros, los más crueles de los pueblos, lo cortan y lo
abandonan. Sobre los montes y en todos los valles cae su follaje, y sus
ramas son rotas en todas las quebradas de la tierra. Todos los pueblos de
la tierra se van de su sombra; lo abandonan.
13 Sobre su tronco caído habitan todas las aves del cielo, y sobre sus
ramas están todos los animales del campo.
14 Así sucede para que ninguno de los árboles que crecen junto a las aguas
se exalte por su altura, ni levante su copa hasta las nubes; y para que
ninguno de los árboles que beben aguas confíe en la altura de sus ramas.
Porque todos son entregados a la muerte, a la parte más baja de la tierra,
en medio de los hijos de los hombres que descienden a la fosa.'"
15 Así ha dicho el Señor Jehovah: "El día en que él descienda al Seol,
haré que haya duelo y lo cubriré con el océano. Detendré sus ríos, y las
muchas aguas serán detenidas. Por él cubriré de tinieblas el Líbano, y por
él todos los árboles del campo se desmayarán.
16 Por el estruendo de su caída haré temblar las naciones, cuando lo haga
descender al Seol, junto con los que desciendan a la fosa. Todos los
árboles del Edén, los escogidos del Líbano, todos los que beben aguas, se
consolarán a sí mismos en la parte más baja de la tierra.
17 Ellos también descenderán con él al Seol, junto con los muertos a
espada, los que fueron su brazo, los que habitaban a su sombra en medio de
las naciones.
18 "¿A quién, pues, te has comparado así en gloria y en grandeza en medio
de los árboles del Edén? Junto con los árboles del Edén, serás derribado a
la parte más baja de la tierra. Yacerás en medio de los incircuncisos,
junto con los muertos a espada. "Eso es el faraón y toda su multitud",
dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 32
1 Aconteció en el primer día del mes duodécimo del año 12 que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, entona un lamento por el faraón, rey de Egipto, y
dile: "'Has llegado a ser semejante a un león de las naciones. Tú eres
como el monstruo de los mares; irrumpes en tus ríos, agitas las aguas con
tus pies y enlodas sus corrientes.
3 Así ha dicho el Señor Jehovah: Extenderé contra ti mi red en medio de la
reunión de muchos pueblos, y con mi malla te levantarán.
4 Te arrojaré en la tierra; te lanzaré sobre la superficie del campo. Haré
que las aves del cielo habiten sobre ti; haré que se sacien de ti las
bestias de toda la tierra.
5 Tus carnes expondré sobre los montes, y llenaré los valles con tus
restos.
6 Regaré la tierra con el correr de tu sangre, y de ti se llenarán las
quebradas.
7 Cuando yo te haya extinguido, cubriré los cielos y haré que se
oscurezcan las estrellas. Cubriré el sol con una nube, y dejará de
alumbrar la luz de la luna.
8 Haré que se oscurezcan sobre ti todos los astros luminosos del cielo, y
traeré tinieblas sobre tu tierra, dice el Señor Jehovah.
9 "'Perturbaré el corazón de muchos pueblos cuando haga llevar a los tuyos
en cautividad entre las naciones, a tierras que jamás has conocido.
10 Haré que muchos pueblos queden atónitos a causa de ti. Por tu causa sus
reyes se estremecerán de terror, cuando yo esgrima mi espada ante sus
rostros. En el día de tu caída todos temblarán a cada instante, cada uno
por su propia vida.
11 Porque así ha dicho el Señor Jehovah: La espada del rey de Babilonia
vendrá contra ti.
12 Con espadas de hombres valientes haré caer tu multitud. Todos ellos son
los más crueles de las naciones. Destruirán la soberbia de Egipto, y toda
su multitud será deshecha.
13 Haré perecer todos sus animales de junto a las muchas aguas. Nunca más
las agitará el pie del hombre, ni las agitarán las pezuñas de los
animales.
14 Entonces aquietaré sus aguas, y haré que sus ríos corran como el
aceite, dice el Señor Jehovah.
15 "'Cuando yo convierta en desolación la tierra de Egipto y la tierra sea
vaciada de su plenitud, cuando yo haga morir a todos los que habitan en
ella, sabrán que yo soy Jehovah.'
16 "Este es un lamento, y lo entonarán. Las hijas de las naciones lo
entonarán. Por Egipto y por toda su multitud lo entonarán", dice el Señor
Jehovah.
17 Aconteció en el día 15 del mes primero del año 12 que vino a mí la
palabra de Jehovah, diciendo:
18 "Oh hijo de hombre, lamenta tú por la multitud de Egipto y hazlos
descender, tanto a él como a las hijas de las naciones poderosas, a las
partes más bajas de la tierra, junto con los que descienden a la fosa:
19 '¿A quién superas en hermosura? ¡Desciende para que te hagan yacer con
los incircuncisos!'
20 "En medio de los muertos a espada caerán. El es entregado a la espada.
Arrastradlo con toda su multitud.
21 De en medio del Seol los más fuertes de los poderosos, con sus
ayudadores, hablarán de él: 'Ya han descendido y yacen con los
incircuncisos, muertos a espada.'
22 "Allí está Asiria y toda su multitud alrededor de sus sepulcros. Todos
ellos cayeron muertos a espada.
23 Sus sepulcros han sido puestos en los lugares más profundos de la fosa,
y su multitud yace alrededor de su sepulcro. Todos ellos, los que
impusieron su terror en la tierra de los vivientes, han caído muertos a
espada.
24 "Allí está Elam, con toda su multitud alrededor de su sepulcro. Todos
ellos cayeron muertos a espada y han descendido incircuncisos a las partes
más bajas de la tierra, porque impusieron su terror en la tierra de los
vivientes. Cargan con su afrenta, junto con los que descienden a la fosa.
25 En medio de los muertos le tendieron su lecho, y toda su multitud está
alrededor de su sepulcro, todos incircuncisos, muertos a espada; porque
impusieron su terror en la tierra de los vivientes. Cargan con su afrenta,
junto con los que descienden a la fosa. Fue puesto en medio de los
muertos.
26 "Allí están Mesec y Tubal, con toda su multitud alrededor de sus
sepulcros, todos ellos incircuncisos, muertos a espada; porque impusieron
su terror en la tierra de los vivientes.
27 No yacen con los valientes que cayeron, de entre los incircuncisos, los
cuales descendieron al Seol con sus armas de guerra; cuyas espadas fueron
puestas debajo de sus cabezas, y cuyos pecados quedaron puestos sobre sus
huesos; porque impusieron su terror sobre los valientes en la tierra de
los vivientes.
28 Tú, pues, serás quebrantado entre los incircuncisos, yacerás con los
muertos a espada.
29 "Allí está Edom con sus reyes y todos sus dirigentes que en su poderío
fueron puestos junto con los muertos a espada. Ellos yacen con los
incircuncisos y con los que descienden a la fosa.
30 "Allí están los príncipes del norte, todos ellos, y todos los de Sidón,
quienes a pesar del terror causado por su poderío, yacen avergonzados,
incircuncisos, junto con los muertos a espada. Y cargan con su afrenta,
junto con los que descienden a la fosa.
31 "A éstos mirará el faraón, y se consolará por toda su multitud, los
muertos a espada, aun el faraón y todo el ejército, dice el Señor Jehovah.
32 Porque impuso su terror en la tierra de los vivientes, también al
faraón y a toda su multitud se les hará yacer entre los incircuncisos, con
los muertos a espada", dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 33
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, habla a los hijos de tu pueblo y diles: 'Cuando yo
traiga espada sobre la tierra, y el pueblo de la tierra tome a un hombre
de su territorio y lo ponga como centinela,
3 si él ve venir la espada sobre la tierra y toca la corneta para advertir
al pueblo,
4 cualquiera que oye el sonido de la corneta y no se deja advertir, y al
llegar la espada se lo lleva, su sangre caerá sobre su propia cabeza.
5 El oyó el sonido de la corneta, pero no se dejó advertir, su sangre
caerá sobre él. Pero si se hubiera dejado advertir, habría librado su
vida.
6 Sin embargo, si el centinela ve venir la espada y no toca la corneta, de
modo que el pueblo no es advertido, si viene la espada y se lleva a alguno
de ellos, éste es llevado por causa de su pecado, pero yo demandaré su
sangre de mano del centinela.'
7 "A ti, oh hijo de hombre, te he puesto como centinela para la casa de
Israel. Oirás, pues, la palabra de mi boca y les advertirás de mi parte.
8 Si yo digo al impío: 'Impío, morirás irremisiblemente', y tú no hablas
para advertir al impío de su camino, el impío morirá por su pecado; pero
yo demandaré su sangre de tu mano.
9 Pero si tú adviertes al impío de su camino para que se aparte de él, y
él no se aparta de su camino, él morirá por su pecado; pero tú habrás
librado tu vida.
10 "Tú, pues, oh hijo de hombre, di a la casa de Israel: Vosotros habéis
dicho: 'Nuestras rebeliones y nuestros pecados están sobre nosotros, y a
causa de ellos nos estamos pudriendo; ¿cómo, pues, viviremos?'
11 Diles: ¡Vivo yo, que no quiero la muerte del impío, sino que el impío
se aparte de su camino y viva!, dice el Señor Jehovah. ¡Apartaos, apartaos
de vuestros malos caminos! ¿Por qué moriréis, oh casa de Israel?
12 "Tú, oh hijo de hombre, di a los hijos de tu pueblo que la justicia del
justo no lo librará en el día que se rebele. Y en cuanto a la impiedad del
impío, no le será estorbo en el día que se aparte de su impiedad. Y el
justo no podrá vivir por su justicia en el día que peque.
13 Si digo al justo: 'Ciertamente vivirás', y confiando en su justicia él
hace iniquidad, no será recordada ninguna de sus obras de justicia, sino
que morirá por la iniquidad que hizo.
14 Si digo al impío: 'Morirás irremisiblemente', y él se aparta de su
pecado y practica el derecho y la justicia;
15 si el impío restituye la prenda y paga lo que ha robado; si camina
según los estatutos de la vida, no haciendo iniquidad, ciertamente vivirá;
no morirá.
16 No se le recordará ninguno de sus pecados que había cometido. Practica
el derecho y la justicia; ciertamente vivirá.
17 "Sin embargo, los hijos de tu pueblo dicen: 'No es correcto el camino
del Señor.' Pero es el camino de ellos el que no es correcto.
18 Si el justo se aparta de su justicia y hace injusticia, por ello
morirá.
19 Y si el impío se aparta de su impiedad y practica el derecho y la
justicia, por ello vivirá.
20 Sin embargo, decís: 'No es correcto el camino del Señor.' Oh casa de
Israel, yo os juzgaré a vosotros, a cada uno conforme a sus caminos."
21 Aconteció en el quinto día del mes décimo del año 12 de nuestra
cautividad que uno que había escapado de Jerusalén vino a mí para decir:
"La ciudad ha sido tomada."
22 La noche antes que llegase el que había escapado, la mano de Jehovah
vino sobre mí, y me abrió la boca antes que él llegara a mí por la mañana.
Así abrió mi boca y no estuve más enmudecido.
23 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
24 "Oh hijo de hombre, los que habitan entre aquellas ruinas, en la tierra
de Israel, andan diciendo: 'Abraham era sólo uno; sin embargo, tomó
posesión de la tierra. ¡Cuánto más nosotros que somos muchos! A nosotros
ha sido dada la tierra como posesión.'
25 Por tanto, diles que así ha dicho el Señor Jehovah: 'Vosotros que
coméis con sangre, alzáis vuestros ojos hacia vuestros ídolos y derramáis
sangre, ¿tomaréis posesión de la tierra?
26 Habéis confiado en vuestras espadas, habéis hecho abominación y habéis
mancillado cada uno a la mujer de su prójimo, ¿y tomaréis posesión de la
tierra?'
27 Les dirás que así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Vivo yo, que los que
están en aquellas ruinas caerán a espada! Al que está sobre la superficie
del campo lo daré por comida a las fieras, y los que están en las
fortalezas y en las cavernas morirán por la peste.
28 Convertiré la tierra en desolación y soledad, y cesará la soberbia de
su poderío. Los montes de Israel quedarán desolados, de modo que no habrá
quien pase por ellos.
29 Y sabrán que soy Jehovah, cuando yo convierta la tierra en desolación y
en soledad, por todas las abominaciones que han hecho.'
30 "Oh hijo de hombre, los hijos de tu pueblo hablan acerca de ti, junto a
las paredes y a las puertas de las casas. Hablan el uno con el otro, cada
uno con su hermano, diciendo: '¡Venid y oíd cuál es la palabra que viene
de Jehovah!'
31 Vienen a ti como el pueblo acostumbra venir, y se sientan delante de ti
como mi pueblo. Oyen tus palabras, pero no las ponen por obra. Más bien,
expresan motivos sensuales con sus bocas, y su corazón va en pos de sus
ganancias deshonestas.
32 He aquí que para ellos tú eres como un cantante de motivos sensuales,
cuya voz es agradable y que toca bien. Oyen tus palabras, pero no las
ponen por obra.
33 Pero cuando esto venga--y he aquí que ya viene--, entonces sabrán que
hubo un profeta entre ellos."
Ezequiel 34
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, profetiza contra los pastores de Israel. Profetiza y
di a los pastores que así ha dicho el Señor Jehovah: '¡Ay de los pastores
de Israel que se apacientan a sí mismos! ¿Acaso los pastores no deben
apacentar a las ovejas?
3 Pero vosotros os coméis a las mejores de ellas y os vestís con la lana.
Degolláis a la oveja engordada, y no apacentáis al rebaño.
4 No fortalecéis a las ovejas débiles ni curáis a las enfermas. No habéis
vendado a la perniquebrada, ni habéis hecho volver a la descarriada, ni
habéis buscado a la perdida. Más bien, las habéis dominado con dureza y
con violencia.
5 Ellas se han dispersado por falta de pastor, y están expuestas a ser
devoradas por todas las fieras del campo. Han sido dispersadas;
6 mis ovejas han andado descarriadas en todos los montes y sobre toda
colina alta. Mis ovejas han sido dispersadas por toda la faz de la tierra,
y no ha habido quien se preocupe de ellas ni quien las busque.'
7 Por eso, oh pastores, oíd la palabra de Jehovah:
8 "¡Vivo yo, dice el Señor Jehovah, que por cuanto mis ovejas fueron
expuestas a ser robadas o a ser devoradas por las fieras del campo, por no
tener pastor, y mis pastores no se preocuparon por mis ovejas, sino que
los pastores se apacentaron a sí mismos y no apacentaron a mis ovejas;
9 por eso, oh pastores, oíd la palabra de Jehovah.
10 Así ha dicho el Señor Jehovah: ¡He aquí yo estoy contra los pastores, y
demandaré mis ovejas de sus manos! Haré que dejen de apacentar a las
ovejas, y ellos dejarán de apacentarse a sí mismos. Libraré a mis ovejas
de sus bocas, y no les servirán más de comida."
11 Ciertamente así ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí, yo mismo buscaré
mis ovejas y cuidaré de ellas.
12 Como el pastor cuida de su rebaño cuando está entre las ovejas
dispersas, así cuidaré de mis ovejas y las libraré en todos los lugares a
donde han sido dispersadas en el día del nublado y de la oscuridad.
13 Las sacaré de los pueblos, las reuniré de los países y las traeré a su
propia tierra. Las apacentaré en los montes de Israel, en las quebradas y
en todos los lugares habitados del país.
14 En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel
tendrán su pastizal. Se recostarán en el buen pastizal, y se apacentarán
con pastos abundantes sobre los montes de Israel.
15 Yo apacentaré mis ovejas y las haré recostar, dice el Señor Jehovah.
16 Buscaré a la perdida y haré volver a la descarriada. A la perniquebrada
vendaré, y fortaleceré a la enferma. Y a la engordada y a la fuerte
guardaré. Las apacentaré con justicia.
17 "Pero en cuanto a vosotros, oh rebaño mío, así ha dicho el Señor
Jehovah, he aquí que yo juzgo entre cordero y cordero, entre los carneros
y los machos cabríos.
18 ¿Os parece poco que os apacentéis del buen pastizal, para que tengáis
que pisotear con vuestros pies lo que queda de vuestros pastos, y que
después de haber bebido las aguas tranquilas, tengáis que enlodar el resto
de ellas con vuestros pies?
19 ¿Mis ovejas han de comer lo que vuestros pies han pisoteado y han de
beber lo que han enlodado vuestros pies?"
20 Por tanto, así les ha dicho el Señor Jehovah: "He aquí, yo mismo
juzgaré entre el cordero engordado y el cordero flaco.
21 Por cuanto empujasteis con el costado y con el hombro, y corneasteis
con vuestros cuernos a todas las ovejas débiles hasta dispersarlas lejos,
22 yo libraré a mis ovejas, y nunca más quedarán expuestas al pillaje. ¡Yo
juzgaré entre cordero y cordero!
23 "Yo levantaré sobre ellas un solo pastor, mi siervo David; y él las
apacentará. El las apacentará y así será su pastor.
24 Yo, Jehovah, seré su Dios, y mi siervo David será príncipe en medio de
ellos. Yo Jehovah, he hablado.
25 "Estableceré con ellos un pacto de paz, y haré que desaparezcan de la
tierra las fieras dañinas, de modo que habiten seguros en el desierto y
duerman en los bosques.
26 A ellos y a los alrededores de mi colina daré bendición. Haré descender
la lluvia a su tiempo; serán lluvias de bendición.
27 Los árboles del campo darán su fruto, y la tierra entregará sus
productos. Estarán seguros en su propio suelo, y sabrán que soy Jehovah
cuando yo rompa las coyundas de su yugo y los libre de mano de los que se
sirven de ellos.
28 Ya no serán más una presa para las naciones, ni los devorarán las
fieras de la tierra. Habitarán seguros, y no habrá quien los espante.
29 Levantaré para ellos un vergel de paz, y nunca más serán consumidos de
hambre en la tierra, ni cargarán más con la afrenta de las naciones.
30 Sabrán que yo, su Dios Jehovah, estoy con ellos; y que ellos, la casa
de Israel, son mi pueblo, dice el Señor Jehovah.
31 Vosotras, ovejas mías, ovejas de mi prado, hombres sois, y yo soy
vuestro Dios", dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 35
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia el monte Seír y profetiza contra
él.
3 Dile que así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo estoy contra ti, oh
monte Seír, y contra ti extiendo mi mano. Te convertiré en desolación y
soledad.
4 A tus ciudades convertiré en ruinas, y serás una desolación. Y sabrás
que yo soy Jehovah.
5 Por cuanto habéis guardado una enemistad perpetua y habéis entregado a
los hijos de Israel al poder de la espada en el tiempo de su aflicción, en
el tiempo del castigo final;
6 por eso, ¡vivo yo, que a la sangre te destinaré, y la sangre te
perseguirá!, dice el Señor Jehovah. Ya que no aborreciste la sangre, ésta
te perseguirá.
7 Convertiré al monte Seír en desolación y soledad, y eliminaré de allí al
que pasa y al que vuelve.
8 Llenaré sus montes con sus cadáveres. En tus colinas, en tus valles y en
todas tus quebradas caerán muertos a espada.
9 Te convertiré en desolación perpetua, y tus ciudades nunca más serán
habitadas. Y sabréis que yo soy Jehovah.'
10 "Por cuanto dijiste: 'Estas dos naciones y estas dos tierras serán
mías, y tomaremos posesión de ellas', a pesar de que Jehovah estaba allí,
11 por eso, ¡vivo yo, que haré conforme a tu ira y conforme al celo con
que has procedido a causa de tu odio contra ellos!, dice el Señor Jehovah.
Y seré conocido en ti cuando te juzgue.
12 Tú sabrás que yo, Jehovah, he oído todas las infamias que proferiste
contra los montes de Israel, diciendo: '¡Son desolados y a nosotros nos
son entregados como comida!'
13 Con vuestra boca os habéis engrandecido contra mí, y contra mí os
habéis insolentado. Y yo he oído vuestras palabras."
14 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Cuando toda la tierra se regocije, yo
te haré una desolación.
15 Como te regocijaste porque fue desolada la heredad de la casa de
Israel, así te haré a ti. Tú, oh monte Seír con toda Edom, serás una
desolación. Y sabrán que yo soy Jehovah.
Ezequiel 36
1 "Pero tú, oh hijo de hombre, profetiza acerca de los montes de Israel, y
di: ¡Oh montes de Israel, oíd la palabra de Jehovah!
2 Así ha dicho el Señor Jehovah: Por cuanto el enemigo dijo de vosotros:
'¡Bravo! ¡También estas alturas eternas nos han sido dadas por heredad!',
3 por eso, profetiza y di que así ha dicho el Señor Jehovah: Por cuanto os
desolaron y os aplastaron por todos lados, para que fueseis hechos heredad
de las demás naciones, de modo que se os puso como objeto de habladuría y
calumnia ante los pueblos;
4 por eso, oh montes de Israel, oíd la palabra del Señor Jehovah. Así ha
dicho el Señor Jehovah a los montes y a las colinas, a las quebradas y a
los valles, a las ruinas desoladas y a las ciudades abandonadas que fueron
expuestas al saqueo y al escarnio ante el resto de las naciones que están
alrededor."
5 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "Ciertamente en el fuego de mi
celo he hablado contra el resto de las naciones y contra todo Edom,
quienes en medio del regocijo de todo corazón y con despecho del alma, se
dieron a sí mismos mi tierra como heredad, para que su campo fuese
expuesto al pillaje.
6 Por tanto, profetiza acerca de la tierra de Israel y di a los montes y a
las colinas, a las quebradas y a los valles, que así ha dicho el Señor
Jehovah: 'He aquí, en mi celo y en mi furor he hablado, porque habéis
cargado con la afrenta de las naciones.
7 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah, yo he alzado mi mano jurando
que las naciones que están a vuestro alrededor han de cargar con su
afrenta.'
8 "Pero vosotros, oh montes de Israel, daréis vuestras ramas y produciréis
vuestro fruto para mi pueblo Israel, porque ellos están a punto de venir.
9 Porque he aquí, yo estoy a favor de vosotros; me volveré a vosotros, y
seréis cultivados y sembrados.
10 Multiplicaré sobre vosotros los hombres, a toda la casa de Israel, a
toda ella. Las ciudades serán habitadas, y las ruinas serán reconstruidas.
11 Multiplicaré sobre vosotros a hombres y animales; se multiplicarán y
fructificarán. Os haré habitar como solíais en el pasado; os haré mejores
que en vuestros comienzos. Y sabréis que yo soy Jehovah.
12 Sobre vosotros haré que transiten hombres, los de mi pueblo Israel. Os
tomarán en posesión, y vosotros seréis su heredad. Nunca más les volveréis
a privar de sus hijos."
13 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Por cuanto te dicen: 'Tú devoras
hombres y privas de hijos a tu nación',
14 por tanto, no devorarás más a los hombres, ni nunca más privarás de
hijos a tu nación, dice el Señor Jehovah.
15 Nunca más te haré oír la afrenta de las naciones, ni llevarás más el
oprobio de los pueblos, ni privarás de hijos a tu nación", dice el Señor
Jehovah.
16 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
17 "Oh hijo de hombre, cuando la casa de Israel habitaba en su tierra, la
contaminaban con su conducta y sus obras. Su conducta delante de mí fue
como la inmundicia de una mujer menstruosa.
18 Y yo derramé mi ira sobre ellos, por la sangre que derramaron sobre la
tierra y porque la contaminaron con sus ídolos.
19 Los dispersé por las naciones, y fueron esparcidos por los países. Los
juzgué conforme a su conducta y a sus obras.
20 Pero cuando llegaron a las naciones a donde fueron, profanaron mi santo
nombre cuando se decía de ellos: '¡Estos son el pueblo de Jehovah, pero de
la tierra de él han salido!'
21 He tenido dolor al ver mi santo nombre profanado por la casa de Israel
en las naciones adonde fueron.
22 Por tanto, di a la casa de Israel que así ha dicho el Señor Jehovah:
'Yo no lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo
nombre, al cual habéis profanado en las naciones adonde habéis llegado.
23 Yo mostraré la santidad de mi gran nombre que fue profanado en las
naciones, en medio de las cuales vosotros lo profanasteis. Y sabrán las
naciones que soy Jehovah, cuando yo muestre mi santidad en vosotros a
vista de ellos', dice el Señor Jehovah.
24 "Yo, pues, os tomaré de las naciones y os reuniré de todos los países,
y os traeré a vuestra propia tierra.
25 Entonces esparciré sobre vosotros agua pura, y seréis purificados de
todas vuestras impurezas. Os purificaré de todos vuestros ídolos.
26 Os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros.
Quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de
carne.
27 Pondré mi Espíritu dentro de vosotros y haré que andéis según mis
leyes, que guardéis mis decretos y que los pongáis por obra.
28 Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi
pueblo, y yo seré vuestro Dios.
29 Os libraré de todas vuestras impurezas. Llamaré al trigo y lo
multiplicaré, y no os someteré más al hambre.
30 Multiplicaré, asimismo, el fruto de los árboles y el producto de los
campos, para que nunca más recibáis afrenta entre las naciones, por causa
del hambre.
31 Entonces os acordaréis de vuestros malos caminos y de vuestros hechos
que no fueron buenos, y os detestaréis a vosotros mismos por vuestras
iniquidades y por vuestras abominaciones.
32 No es por causa de vosotros que hago esto; sabedlo bien, dice el Señor
Jehovah. ¡Avergonzaos y cubríos de afrenta a causa de vuestros caminos, oh
casa de Israel!"
33 Así ha dicho el Señor Jehovah: "El día en que yo os purifique de todas
vuestras iniquidades, haré también que sean habitadas las ciudades y que
sean reconstruidas las ruinas.
34 La tierra desolada será cultivada, en contraste con haber estado
desolada ante los ojos de todos los que pasaban.
35 Y dirán: 'Esta tierra que estaba desolada ha venido a ser como el
jardín de Edén, y estas ciudades que estaban destruidas, desoladas y
arruinadas ahora están fortificadas y habitadas.'
36 Entonces las naciones que fueron dejadas en vuestros alrededores sabrán
que yo, Jehovah, he reconstruido las ciudades arruinadas y he plantado la
tierra desolada. Yo, Jehovah, he hablado y lo haré."
37 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Aún he de ser buscado por la casa de
Israel para hacerles esto: Multiplicaré los hombres como los rebaños.
38 Como las ovejas consagradas, como las ovejas de Jerusalén en sus
festividades, así las ciudades desiertas estarán llenas de rebaños de
hombres. Y sabrán que yo soy Jehovah."
Ezequiel 37
1 La mano de Jehovah vino sobre mí; me llevó fuera por el Espíritu de
Jehovah y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos.
2 Me hizo pasar junto y alrededor de ellos, y he aquí que eran muchísimos
sobre la superficie del valle. Y he aquí que estaban muy secos.
3 Entonces me preguntó: --Oh hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y
respondí: --Oh Señor Jehovah, tú lo sabes.
4 Entonces me dijo: --Profetiza a estos huesos y diles: "Huesos secos, oíd
la palabra de Jehovah.
5 Así ha dicho el Señor Jehovah a estos huesos: 'He aquí, yo hago entrar
espíritu en vosotros, y viviréis.
6 Pondré tendones sobre vosotros, haré subir carne sobre vosotros, os
cubriré de piel y pondré espíritu en vosotros; y viviréis. Y sabréis que
yo soy Jehovah.'"
7 Profeticé, pues, como se me ordenó; y mientras yo profetizaba, hubo un
ruido. Y he aquí un temblor, y los huesos se juntaron, cada hueso con su
hueso.
8 Miré, y he aquí que subían sobre ellos tendones y carne, y la piel se
extendió encima de ellos. Pero no había espíritu en ellos.
9 Entonces me dijo: --Profetiza al espíritu. Profetiza, oh hijo de hombre,
y di al espíritu que así ha dicho el Señor Jehovah: "Oh espíritu, ven
desde los cuatro vientos y sopla sobre estos muertos, para que vivan."
10 Profeticé como me había mandado, y el espíritu entró en ellos, y
cobraron vida. Y se pusieron de pie: ¡un ejército grande en extremo!
11 Luego me dijo: --Oh hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de
Israel. He aquí que ellos dicen: "Nuestros huesos se han secado. Se ha
perdido nuestra esperanza. Somos del todo destruidos."
12 Por tanto, profetiza y diles que así ha dicho el Señor Jehovah: "He
aquí, oh pueblo mío, yo abriré vuestros sepulcros. Os haré subir de
vuestros sepulcros y os traeré a la tierra de Israel.
13 Y sabréis que soy Jehovah, cuando yo abra vuestros sepulcros y os haga
subir de vuestros sepulcros, oh pueblo mío.
14 Pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis. Os colocaré en vuestra
propia tierra, y sabréis que yo, Jehovah, lo dije y lo hice", dice
Jehovah.
15 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
16 "Tú, oh hijo de hombre, toma una vara y escribe sobre ella: 'Para Judá
y los hijos de Israel, sus compañeros.' Toma después otra vara y escribe
sobre ella: 'Para José (vara de Efraín) y toda la casa de Israel, sus
compañeros.'
17 Luego únelas, la una con la otra, para que sean una sola; y serán una
sola en tu mano.
18 Y cuando los hijos de tu pueblo te pregunten: '¿No nos enseñarás qué
significan para ti estas cosas?',
19 les dirás que así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo tomo la vara
de José (que está en la mano de Efraín) y las tribus de Israel, sus
compañeros, y la pondré junto con la vara de Judá. Los haré una sola vara,
y serán una sola en mi mano.'
20 "Las varas sobre las cuales escribas estarán en tu mano, ante la vista
de ellos.
21 Y les dirás que así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo tomaré a
los hijos de Israel de entre las naciones a las cuales fueron; los reuniré
de todas partes, y los traeré a su propia tierra.
22 Haré de ellos una sola nación en la tierra, en los montes de Israel, y
todos ellos tendrán un solo rey. Nunca más serán dos naciones, ni nunca
más estarán divididos en dos reinos.
23 No se volverán a contaminar con sus ídolos, ni con sus cosas
detestables, ni con ninguna de sus transgresiones. Yo los salvaré de todas
sus rebeliones con que han pecado, y los purificaré. Ellos serán mi
pueblo, y yo seré su Dios.
24 "'Mi siervo David será rey sobre ellos, y habrá un solo pastor para
todos ellos. Andarán según mis decretos; guardarán mis estatutos y los
pondrán por obra.
25 Habitarán en la tierra que di a mi siervo, a Jacob, en la cual
habitaron vuestros padres. En ella habitarán para siempre, ellos, sus
hijos y los hijos de sus hijos. Y mi siervo David será su gobernante para
siempre.
26 Haré con ellos un pacto de paz; será un pacto eterno con ellos. Los
multiplicaré y pondré mi santuario entre ellos para siempre.
27 Mi tabernáculo estará junto a ellos; yo seré su Dios, y ellos serán mi
pueblo.
28 Y cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre, sabrán las
naciones que yo, Jehovah, santifico a Israel.'"
Ezequiel 38
1 Entonces vino a mí la palabra de Jehovah, diciendo:
2 "Oh hijo de hombre, pon tu rostro hacia la tierra de Magog, contra Gog,
príncipe soberano de Mesec y Tubal. Profetiza contra él,
3 y di que así ha dicho el Señor Jehovah: 'He aquí, yo estoy contra ti, oh
Gog, príncipe soberano de Mesec y Tubal.
4 Te haré dar vuelta y pondré ganchos en tus quijadas. Te sacaré a ti y a
todo tu ejército--caballos y jinetes, todos vestidos a la perfección--,
una gran multitud con escudos y defensas, llevando todos ellos espadas.
5 Persia, Etiopía y Libia estarán con ellos; todos ellos con escudos y
cascos.
6 Estarán contigo Gomer y todas sus tropas; Bet-togarma, de los confines
del norte, con todas sus tropas, y muchos otros pueblos.
7 Alístate y prepárate, tú con toda la multitud que se te ha congregado, y
sé tú su guarda.
8 De aquí a muchos días serás convocado. Al cabo de años vendrás a la
tierra restaurada de la espada y recogida de entre muchos pueblos, contra
los montes de Israel, que continuamente han sido objeto de destrucción.
Sus habitantes han sido sacados de entre las naciones, y todos ellos
habitan confiadamente.
9 Tú subirás; vendrás como una tempestad y serás como una nube que cubre
la tierra, tú con todas tus tropas, y muchos pueblos contigo.'"
10 Así ha dicho el Señor Jehovah: "En aquel día sucederá que subirán
palabras a tu corazón, y concebirás un plan malvado.
11 Dirás: 'Subiré contra una tierra indefensa; iré a un pueblo tranquilo
que habita confiadamente. Todos ellos habitan sin murallas, y no tienen
cerrojos ni puertas.'
12 Esto será para tomar botín y para hacer saqueo, para volver tu mano
contra las ruinas que han vuelto a ser habitadas, contra el pueblo que ha
sido recogido de entre las naciones, el cual se hace de ganado y de
posesiones, y habita en el centro de la tierra.
13 Saba, Dedán, los mercaderes de Tarsis y todas sus aldeas te
preguntarán: '¿Has venido para tomar botín? ¿Has reunido tu multitud para
hacer saqueo, para llevarte la plata y el oro, para tomar el ganado y las
posesiones, para tomar un gran botín?'
14 "Por tanto, oh hijo de hombre, profetiza y di a Gog que así ha dicho el
Señor Jehovah: 'En aquel día, cuando mi pueblo Israel habite
confiadamente, ¿no lo sabrás tú?
15 Vendrás de tu lugar, de los confines del norte, tú y muchos pueblos
contigo, todos a caballo, una gran multitud, un numeroso ejército.
16 Y subirás contra mi pueblo Israel como nube para cubrir la tierra.
Ocurrirá en los postreros días. Yo te traeré contra mi tierra para que las
naciones me conozcan cuando yo muestre mi santidad en ti, oh Gog, ante su
vista.'"
17 Así ha dicho el Señor Jehovah: "¿Eres tú aquel de quien hablé en los
días del pasado por medio de mis siervos los profetas de Israel, quienes
en aquellos días y años profetizaron que yo te habría de traer contra
ellos?
18 "Ocurrirá en aquel día, cuando Gog venga contra la tierra de Israel,
dice el Señor Jehovah, que estallará mi ira en mi rostro.
19 Porque en mi celo y en el fuego de mi indignación digo que en aquel día
habrá un gran terremoto en la tierra de Israel.
20 Y temblarán ante mi presencia los peces del mar, las aves del cielo,
los animales del campo, todo reptil que se desplaza sobre la tierra y
todos los hombres que están sobre la faz de la tierra. Los montes serán
destruidos, y caerán los declives; toda muralla caerá a tierra.
21 En todos mis montes llamaré a la espada contra Gog, dice el Señor
Jehovah. Y la espada de cada uno estará contra su hermano.
22 Con peste y con sangre entraré en juicio contra él. Sobre él, sobre sus
tropas y sobre los muchos pueblos que están con él haré caer lluvia
torrencial, piedras de granizo, fuego y azufre.
23 Mostraré mi grandeza y mi santidad. Así me daré a conocer ante los ojos
de muchas naciones. Y sabrán que yo soy Jehovah.
Ezequiel 39
1 "Tú, pues, oh hijo de hombre, profetiza contra Gog y di que así ha dicho
el Señor Jehovah: 'He aquí, yo estoy contra ti, oh Gog, príncipe soberano
de Mesec y Tubal.
2 Te haré dar vuelta y te conduciré. Te haré subir desde los confines del
norte y te traeré a los montes de Israel.
3 Romperé tu arco en tu mano izquierda y haré que caigan las flechas de tu
mano derecha.
4 Sobre los montes de Israel caerás tú con todas tus tropas y los pueblos
que están contigo. Te he dado por comida a las aves de rapiña, a las aves
de toda especie y a los animales del campo.
5 Sobre la superficie del campo caerás, porque yo he hablado, dice el
Señor Jehovah.'
6 "Enviaré fuego sobre Magog y sobre los que habitan con seguridad en las
costas. Y sabrán que yo soy Jehovah.
7 Daré a conocer mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel, y nunca más
permitiré que mi santo nombre sea profanado. Y sabrán las naciones que yo
soy Jehovah, el Santo de Israel
8 "¡He aquí que viene y se cumplirá!, dice el Señor Jehovah. Este es el
día del cual he hablado.
9 Entonces saldrán los habitantes de las ciudades de Israel, y encenderán
fuego y harán arder las armas: los escudos y las defensas, los arcos y las
flechas, las jabalinas y las lanzas. Y con ellas harán fuego durante siete
años;
10 no recogerán leña del campo ni la cortarán de los bosques, sino que
prenderán el fuego con las armas. Así despojarán a los que los despojaron,
y saquearán a los que los saquearon, dice el Señor Jehovah.
11 "Sucederá en aquel día que yo daré a Gog un lugar para sepultura allí
en Israel, en el valle de los viajeros, al oriente del mar, y obstruirán
el paso de los viajeros. Allí sepultarán a Gog y a su multitud, y lo
llamarán valle de Hamón-gog.
12 Y la casa de Israel los estará enterrando durante siete meses, para
purificar la tierra.
13 Todo el pueblo de la tierra los enterrará; para ellos será célebre el
día en que yo me glorifique, dice el Señor Jehovah.
14 Apartarán gente para atravesar constantemente la tierra y sepultar a
los que pasaron y que han quedado sobre la faz de la tierra, a fin de
purificarla. Al cabo de siete meses harán el reconocimiento.
15 Pasarán los que vayan por la tierra, y el que vea el hueso de algún
hombre levantará junto a él una señal hasta que los sepultureros los
sepulten en el valle de Hamón-gog.
16 El nombre de la ciudad también será Hamonah. Así purificarán la tierra.
17 "Y tú, oh hijo de hombre, así ha dicho el Señor Jehovah, di a las aves
de rapiña, a las aves de toda especie y a los animales del campo:
'¡Juntaos y venid! Reuníos de todas partes al sacrificio que hago para
vosotros: un gran sacrificio sobre los montes de Israel. Comeréis carne y
beberéis sangre.
18 Comeréis la carne de los poderosos y beberéis la sangre de los
gobernantes de la tierra, de carneros, de corderos, de machos cabríos y de
toros, todos ellos engordados en Basán.
19 Comeréis sebo hasta hartaros, y beberéis la sangre del sacrificio que
he hecho para vosotros, hasta embriagaros.
20 En mi mesa os saciaréis de caballos y de jinetes, de valientes y de
todos los hombres de guerra', dice el Señor Jehovah.
21 "Entonces pondré mi gloria entre las naciones, y todas las naciones
verán mi juicio que habré hecho y mi poderío que habré impuesto sobre
ellas.
22 De aquel día en adelante sabrá la casa de Israel que yo soy Jehovah su
Dios.
23 Las naciones sabrán también que la casa de Israel fue llevada cautiva
por causa de su pecado. Porque se rebelaron contra mí, yo escondí de ellos
mi rostro y los entregué en mano de sus enemigos; y todos ellos cayeron a
espada.
24 Hice con ellos de acuerdo con su impureza y sus transgresiones, y
escondí de ellos mi rostro."
25 Por tanto, así ha dicho el Señor Jehovah: "Ahora restauraré de la
cautividad a Jacob. Tendré misericordia de toda la casa de Israel, y
mostraré mi celo por mi santo nombre.
26 Olvidarán su afrenta y toda la infidelidad con que fueron infieles
contra mí, cuando habiten en su tierra en seguridad y no haya quien los
espante;
27 cuando yo los haya hecho volver de los pueblos, los haya reunido de las
tierras de sus enemigos, y haya mostrado mi santidad en ellos a vista de
muchas naciones.
28 Y sabrán que soy Jehovah su Dios, cuando yo los lleve cautivos entre
las naciones y cuando los reúna sobre su tierra sin dejar allá a ninguno
de ellos.
29 No esconderé más de ellos mi rostro, porque habré derramado mi Espíritu
sobre la casa de Israel", dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 40
1 En el año 25 de nuestra cautividad, al comienzo del año, en el día 10
del mes primero, catorce años después que había caído Jerusalén, en ese
mismo día vino sobre mí la mano de Jehovah y me llevó allá.
2 En visiones de Dios me llevó a la tierra de Israel y me puso sobre un
monte muy alto en el cual, al lado sur, había algo como una estructura de
ciudad.
3 Me llevó allá, y he allí un hombre cuyo aspecto era como el aspecto del
bronce. Tenía en su mano un cordel de lino y una caña de medir, y estaba
de pie junto a la puerta.
4 Aquel hombre me dijo: "Oh hijo de hombre, mira con tus ojos, oye con tus
oídos y presta atención a todas las cosas que te mostraré, porque para que
yo te las muestre has sido traído aquí. Declara todo lo que ves a la casa
de Israel."
5 He aquí que por fuera y alrededor del templo había un muro. En la mano
del hombre había una caña para medir, la cual tenía 6 codos (de un codo
regular más un palmo menor). Entonces midió el espesor de la estructura,
la cual tenía una caña, y su altura, la cual era también de una caña.
6 Después fue a la puerta que daba al oriente, subió por sus gradas y
midió el umbral de la puerta, el cual tenía una caña de ancho. El otro
umbral también tenía una caña de ancho.
7 Cada celda tenía una caña de largo por una caña de ancho. Entre las
celdas había una separación de 5 codos, y el umbral de la puerta que daba
al vestíbulo, por el lado interior de la puerta, medía una caña.
8 Asimismo, midió el vestíbulo de la puerta,
9 el cual tenía 8 codos, y sus pilastras tenían 2 codos cada una. El
vestíbulo de la puerta estaba hacia adentro.
10 Las celdas de la puerta que daba al oriente eran tres en un lado, y
tres en el otro lado, todas de la misma medida. También tenían la misma
medida las pilastras de cada lado.
11 Midió el ancho de la entrada de la puerta, el cual era de 10 codos. El
largo del umbral era de 13 codos.
12 El espacio delante de las celdas era de un codo a un lado, y de un codo
al otro lado. Cada celda tenía 6 codos por un lado y 6 codos por el otro
lado.
13 Midió en la puerta desde el fondo de una celda hasta el fondo de la
celda opuesta: 25 codos. Una entrada estaba frente a la otra.
14 También midió las pilastras, las cuales tenían 60 codos. El atrio junto
a la puerta también tenía pilastras alrededor.
15 Desde la fachada exterior de la puerta hasta el frente del vestíbulo
interior de la puerta había 50 codos.
16 Había ventanas anchas por dentro y angostas por fuera, que daban hacia
las celdas en el interior y alrededor de la puerta. Asimismo, su vestíbulo
tenía ventanas alrededor y hacia el interior. Y en cada pilastra había
decoraciones de palmeras.
17 Luego me llevó al atrio exterior, y he aquí que había cámaras; y el
atrio alrededor tenía un enlosado. Alrededor de aquel atrio, y dando hacia
el enlosado, había treinta cámaras.
18 El enlosado inferior de junto a las puertas correspondía a la longitud
de las puertas.
19 Midió el ancho desde el frente de la puerta inferior hasta el frente
exterior del atrio interior, y tenía 100 codos. Así como en el norte era
en el oriente.
20 Luego midió el largo y el ancho de la puerta que daba al norte del
atrio exterior.
21 Tenía tres celdas en un lado y tres en el otro lado. Sus pilastras y su
vestíbulo tenían las mismas medidas que la primera puerta: 50 codos de
largo por 25 codos de ancho.
22 Sus ventanas, sus vestíbulos y sus decoraciones de palmeras eran de las
mismas dimensiones que las de la puerta que daba al oriente. Se subía a
ella por siete gradas, delante de las cuales estaba el vestíbulo.
23 En frente de la puerta del norte, así como de la del este, había una
puerta que daba al atrio interior. El midió de puerta a puerta, y había
100 codos.
24 Luego me condujo hacia el sur, y he aquí que había otra puerta que daba
al sur. Midió sus pilastras y sus vestíbulos; eran como aquellas medidas.
25 La puerta y los vestíbulos tenían ventanas alrededor, así como aquellas
ventanas. Tenía 50 codos de largo por 25 codos de ancho.
26 Se subía a ella por siete gradas, delante de las cuales estaba el
vestíbulo. Tenía decoraciones de palmeras sobre sus pilastras, tanto en un
lado como en el otro lado.
27 También había en el atrio interior una puerta que daba al sur. Midió de
puerta a puerta, hacia el sur, y había 100 codos.
28 Luego me llevó por la puerta del sur al atrio interior, y midió la
puerta del sur; eran como aquellas medidas.
29 Sus celdas, sus pilastras y sus vestíbulos tenían aquellas mismas
medidas. La puerta y los vestíbulos tenían ventanas alrededor. Tenía 50
codos de largo por 25 codos de ancho.
30 Alrededor había vestíbulos de 25 codos de largo y 5 codos de ancho.
31 Sus vestíbulos daban al atrio exterior, y tenían decoraciones de
palmeras sobre sus pilastras. Y ocho gradas daban acceso a ellos.
32 Luego me llevó al lado oriental, al atrio interior, y midió la puerta;
era como aquellas medidas.
33 Sus celdas, sus pilastras y sus vestíbulos tenían aquellas mismas
medidas. La puerta y los vestíbulos tenían ventanas alrededor. Tenía 50
codos de largo y 25 codos de ancho.
34 Sus vestíbulos daban al atrio exterior, y en ambos lados tenían
decoraciones de palmeras sobre sus pilastras. Y ocho gradas daban acceso a
ellos.
35 Luego me llevó a la puerta del norte y midió, conforme a aquellas
mismas medidas,
36 sus celdas, sus pilastras y sus vestíbulos. La puerta tenía ventanas
alrededor. Tenía 50 codos de largo y 25 codos de ancho.
37 Sus vestíbulos daban al atrio exterior, y en ambos lados tenían
decoraciones de palmeras sobre sus pilastras. Y ocho gradas daban acceso a
ellos.
38 Había una cámara cuya entrada daba al vestíbulo de la puerta. Allí
lavaban el holocausto.
39 En el vestíbulo de la puerta había dos mesas en un lado y otras dos en
el otro lado, para degollar sobre ellas el holocausto, la víctima por el
pecado y la víctima por la culpa.
40 En el lado de fuera, conforme uno sube a la entrada de la puerta del
norte, había dos mesas; y al otro lado, que daba a la entrada de la
puerta, había otras dos mesas.
41 Había cuatro mesas en un lado y cuatro en el otro, es decir, al lado de
la puerta había ocho mesas sobre las cuales degollaban las víctimas.
42 Las cuatro mesas para el holocausto eran de piedra labrada, de un codo
y medio de largo y un codo y medio de ancho y un codo de alto. Sobre ellas
colocaban los instrumentos con que degollaban las víctimas del holocausto
y del sacrificio.
43 Los rebordes, de un palmo menor, estaban fijos alrededor de la cámara,
y la carne de las ofrendas estaba sobre las mesas.
44 Por fuera de la puerta interior, en el atrio interior, había dos
cámaras para los cantores. Una de ellas estaba al lado de la puerta del
norte, y su fachada daba al sur. La otra estaba al lado de la puerta del
sur, y su fachada daba al norte.
45 Y me dijo: "Esta cámara que da al sur es de los sacerdotes que están a
cargo del templo.
46 Y la cámara que da al norte es de los sacerdotes que están a cargo del
altar. Estos últimos son los hijos de Sadoc, quienes han sido acercados a
Jehovah de entre los hijos de Leví, para servirle."
47 Luego midió el atrio, que era un cuadrado de 100 codos de largo y 100
codos de ancho. Delante del santuario estaba el altar.
48 Luego me llevó al vestíbulo del templo y midió cada pilastra del
vestíbulo, 5 codos de un lado y 5 codos del otro lado. El ancho de la
puerta era de 3 codos de un lado y de 3 codos del otro lado.
49 El largo del vestíbulo era de 20 codos, y el ancho de 11 codos. Junto a
las gradas por las cuales se subía al vestíbulo, había columnas junto a
las pilastras, una de un lado y otra del otro lado.
Ezequiel 41
1 Luego me introdujo en el lugar santo y midió las pilastras, que tenían 6
codos de ancho de un lado y 6 codos del otro lado. Tal era el ancho de las
pilastras.
2 El ancho de la entrada era de 10 codos; y los lados de la puerta, de 5
codos de un lado y de 5 codos del otro. Midió su largo que era de 40 codos
y su ancho de 20 codos.
3 Luego fue al interior y midió cada pilastra de la entrada, las cuales
tenían 2 codos. La entrada era de 6 codos, y los lados de la entrada eran
de 7 codos.
4 Midió también su largo, de 20 codos, y su ancho, de 20 codos, hacia el
lado del lugar santo. Entonces me dijo: "Este es el lugar santísimo."
5 Después midió la pared del templo, la cual tenía 6 codos de espesor. El
ancho de los cuartos laterales alrededor del templo era de 4 codos.
6 Los cuartos eran treinta y estaban dispuestos cuarto sobre cuarto en
tres niveles. Había salientes en cada pared alrededor del templo, sobre
los cuales se apoyaban los cuartos, sin que éstos se apoyaran en la pared
misma del edificio.
7 A medida que se subía, la galería superior era más amplia, porque arriba
había mayor espacio debido al angostamiento de la pared del edificio. De
la galería inferior se subía a la superior por la intermedia.
8 Miré la elevación alrededor de todo el templo: Los cimientos de los
cuartos laterales eran de una caña entera de 6 codos de largo.
9 El espesor de la pared exterior de los cuartos era de 5 codos, y quedaba
un espacio libre entre los cuartos del templo.
10 Entre las cámaras había un espacio de 20 codos por todos los lados
alrededor del templo.
11 Los cuartos tenían dos entradas al espacio libre, situadas una al norte
y otra al sur. El ancho del espacio que quedaba era de 5 codos, alrededor
de todo.
12 El edificio que estaba al frente del área reservada en el lado
occidental tenía 70 codos, y la pared de alrededor del edificio tenía 5
codos de espesor y 90 codos de largo.
13 Midió el templo, y tenía 100 codos de largo. El área reservada y el
edificio tenían paredes de 100 codos de largo.
14 El ancho de la fachada del templo y del área reservada era de 100
codos.
15 Midió el largo del edificio que estaba delante del área reservada que
había detrás del templo y sus pasillos, tanto a un lado como al otro, y
era de 100 codos. También midió la sala interior y el vestíbulo exterior.
16 Los umbrales, las ventanas anchas por dentro y angostas por fuera, y
los pasillos alrededor de los tres pisos, frente al umbral, todo alrededor
estaba recubierto con madera desde el suelo hasta las ventanas. También
las ventanas estaban recubiertas,
17 encima de la entrada y hasta el lugar santísimo. Toda la pared
alrededor, tanto por dentro como por fuera, según medidas,
18 estaba decorada con querubines y palmeras. Entre querubín y querubín
había una palmera. Cada querubín tenía dos caras:
19 una cara de hombre que miraba hacia un costado de la palmera, y la otra
de león que miraba hacia el otro costado de la palmera. Y estaban hechos
alrededor de todo el edificio del templo.
20 Desde el suelo hasta encima de la entrada, y por toda la pared del
templo, había grabados de querubines y de palmeras.
21 Los postes del lugar santo eran cuadrangulares, y el aspecto de los del
frente del lugar santísimo era semejante.
22 El altar de madera tenía 3 codos de alto por 2 codos de largo. Tanto
sus esquinas, como su base y sus paredes eran de madera. Y me dijo: "Esta
es la mesa que está delante de Jehovah."
23 El lugar santo y el lugar santísimo tenían dos puertas.
24 En cada puerta había dos hojas que giraban; había dos hojas en una
puerta y dos hojas en la otra puerta.
25 En las puertas del lugar santo había grabados de querubines y de
palmeras, así como los que estaban grabados en las paredes. Sobre la
fachada del pórtico, por el lado exterior, había un alero de madera.
26 Había ventanas anchas por dentro y angostas por fuera, y decoraciones
de palmeras a uno y otro lado de los costados del vestíbulo, tanto en los
cuartos laterales del edificio como en los aleros.
Ezequiel 42
1 Luego me sacó fuera al atrio, hacia el norte, y me llevó a la cámara que
estaba frente al área reservada, enfrente del edificio, hacia el norte.
2 Su largo, en el frente de la puerta del norte, era de 100 codos y su
ancho de 50 codos.
3 Frente al espacio de 20 codos que había en el atrio interior y frente al
enlosado que había en el atrio exterior había unos pasillos, uno frente al
otro, en los tres pisos.
4 Delante de las cámaras, hacia la parte de adentro, había un corredor de
10 codos de ancho y de 100 de largo; y sus puertas daban hacia el norte.
5 Las cámaras de más arriba eran más estrechas, porque los pasillos les
restaban espacio, más que a las bajas y a las intermedias del edificio.
6 Como estaban dispuestas en tres pisos y no tenían columnas como las
columnas de los atrios, por eso eran más angostas que las inferiores y las
intermedias.
7 El muro que estaba afuera, enfrente de las cámaras, hacia el atrio
exterior y delante de las cámaras, tenía 50 codos de largo.
8 Porque el largo de las cámaras del atrio exterior era de 50 codos, y
delante de la fachada del templo había 100 codos.
9 Y debajo de estas cámaras estaba la entrada del lado oriental, para
quien entra desde el atrio exterior.
10 A lo largo del muro del atrio, hacia el sur, frente al área reservada y
delante del edificio, también había cámaras.
11 El corredor que había delante de ellas era semejante al de las cámaras
que estaban hacia el norte, tanto su largo como su ancho y todas sus
salidas y entradas. Y semejantes a sus entradas
12 eran las entradas de las cámaras que daban al sur. Había una entrada en
el comienzo del corredor, frente al muro correspondiente que daba al
oriente, para quien entra en ellas.
13 Me dijo: "Las cámaras del norte y las del sur, que están frente al área
reservada, son las cámaras de las cosas sagradas, en las cuales los
sacerdotes que se acercan a Jehovah pueden comer de las cosas más
sagradas. Allí pondrán las cosas más sagradas--la ofrenda vegetal, el
sacrificio por el pecado y el sacrificio por la culpa--; porque el lugar
es santo.
14 Cuando los sacerdotes entren, no saldrán del santuario al atrio
exterior sin antes dejar allí sus vestiduras con que sirven, porque éstas
son santas. Se vestirán con otras vestiduras y así se acercarán a los
lugares destinados al pueblo."
15 Luego que acabó de tomar las medidas del interior del templo, me sacó
por el camino de la puerta que daba al oriente y lo midió en derredor.
16 Midió el lado oriental con la caña de medir: 500 cañas. Dio la vuelta
17 y midió el lado norte con la caña de medir: 500 cañas. Dio la vuelta
18 y midió el lado sur con la caña de medir: 500 cañas.
19 Dio la vuelta hacia el lado occidental y midió con la caña de medir:
500 cañas.
20 Lo midió por los cuatro lados; tenía alrededor un muro de 500 cañas de
largo por 500 cañas de ancho, para hacer separación entre lo santo y lo
profano.
Ezequiel 43
1 Luego me condujo a la puerta que da al oriente,
2 y he aquí que la gloria del Dios de Israel venía desde el oriente. Su
estruendo era como el estruendo de muchas aguas, y la tierra resplandecía
a causa de su gloria.
3 La visión que vi era como aquella visión que había visto cuando él vino
para destruir la ciudad y como la visión que había visto junto al río
Quebar. Y caí postrado sobre mi rostro.
4 La gloria de Jehovah entró en el templo por la puerta que da al oriente.
5 Entonces el Espíritu me levantó y me introdujo al atrio interior. Y he
aquí que la gloria de Jehovah llenó el templo.
6 Entonces oí a alguien que me hablaba desde el templo, mientras un hombre
estaba de pie junto a mí.
7 Y me dijo: "Oh hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar de
las plantas de mis pies, en el cual habitaré en medio de los hijos de
Israel para siempre. Nunca más la casa de Israel, ni ellos ni sus reyes,
profanarán mi santo nombre con sus prostituciones ni con los cadáveres de
sus reyes, cuando éstos mueran,
8 poniendo su umbral junto a mi umbral y sus postes junto a mis postes.
Pues habiendo tan sólo una pared entre yo y ellos, contaminaron mi santo
nombre con las abominaciones que hicieron, por lo cual los consumí en mi
furor.
9 Ahora, que alejen de mí su prostitución y los cadáveres de sus reyes, y
yo habitaré en medio de ellos para siempre.
10 "Y tú, oh hijo de hombre, declara a los de la casa de Israel lo
concerniente al templo, y que tomen nota de las dimensiones de su plano,
para que se avergüencen de sus pecados.
11 Y si han sido afrentados por causa de todo lo que han hecho, hazles
entender los detalles del templo: su disposición, sus salidas, sus
entradas y todos sus detalles. Escribe ante su vista todos sus estatutos,
todos sus detalles y todas sus instrucciones, para que guarden todos sus
detalles y todos sus estatutos y que los pongan por obra.
12 Estas son las instrucciones acerca del templo: Sobre la cumbre del
monte, toda el área alrededor será santísima. He aquí, éstas son las
instrucciones acerca del templo.
13 "Estas son las medidas del altar en codos (de un codo regular más un
palmo menor). Su base será de un codo de alto y de un codo de ancho. La
moldura de su borde alrededor será de un palmo. Así será la base del
altar.
14 Desde la base sobre el suelo hasta el zócalo inferior tiene 2 codos, y
el ancho es de un codo. Desde el zócalo pequeño hasta el zócalo grande hay
4 codos, y el ancho es de un codo.
15 El ara es de 4 codos de alto, y sobre el ara hay cuatro cuernos.
16 El ara tiene 12 codos de largo por 12 codos de ancho. Es un cuadrado
con los cuatro lados iguales.
17 El zócalo grande es de 14 codos de largo por 14 codos de ancho en sus
cuatro lados, y su moldura alrededor es de medio codo. La base es de un
codo por todos lados, y sus gradas dan al oriente."
18 Luego me dijo: "Oh hijo de hombre, así ha dicho el Señor Jehovah, éstos
son los estatutos del altar para el día en que sea hecho a fin de ofrecer
el holocausto sobre él y esparcir sobre él la sangre.
19 A los sacerdotes levitas que son de la descendencia de Sadoc, que se
acercan a mí para servirme, darás un novillo para el sacrificio por el
pecado.
20 Tomarás parte de su sangre y la pondrás sobre los cuatro cuernos del
altar, en las cuatro esquinas del zócalo y alrededor de la moldura. Así lo
purificarás del pecado y harás expiación por él.
21 Tomarás luego el novillo para el sacrificio por el pecado y lo quemarás
en un lugar destinado para el uso del templo, fuera del santuario.
22 "En el segundo día ofrecerás un macho cabrío sin defecto como
sacrificio por el pecado, y purificarán del pecado el altar como lo
purificaron con el novillo.
23 Cuando acabes de purificarlo, ofrecerás un novillo sin defecto; y del
rebaño, un carnero sin defecto.
24 Los ofrecerás delante de Jehovah. Los sacerdotes echarán sal sobre
ellos, y los ofrecerán en holocausto a Jehovah.
25 "Durante siete días ofrecerás un macho cabrío cada día, como sacrificio
por el pecado. Asimismo, será sacrificado el novillo; y del rebaño, un
carnero sin defecto.
26 Durante siete días harán expiación por el altar y lo purificarán; así
lo consagrarán.
27 Acabados estos días, a partir del octavo día, los sacerdotes podrán
ofrecer sobre el altar vuestros holocaustos y vuestros sacrificios de paz;
y me seréis aceptos", dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 44
1 Luego me hizo volver hacia la puerta exterior del santuario, la cual da
al oriente, y estaba cerrada.
2 Entonces Jehovah me dijo: "Esta puerta ha de permanecer cerrada. No será
abierta, ni nadie entrará por ella, porque Jehovah Dios de Israel ha
entrado por ella. Por eso permanecerá cerrada.
3 Pero el gobernante, porque es gobernante, se sentará allí para comer pan
en la presencia de Jehovah. Entrará por la vía del vestíbulo de la puerta,
y saldrá por la misma vía."
4 Luego me llevó por la vía de la puerta del norte, hacia el frente del
templo. Entonces miré, y he aquí que la gloria de Jehovah había llenado la
casa de Jehovah. Caí postrado sobre mi rostro,
5 y Jehovah me dijo: "Oh hijo de hombre, fíjate bien; mira con tus ojos y
oye con tus oídos todo lo que yo hablo contigo sobre todos los estatutos
de la casa de Jehovah y sobre todas sus leyes. Fíjate bien en quiénes han
de ser admitidos en el templo, y en todos los que han de ser excluidos del
santuario.
6 Dirás a los rebeldes, a la casa de Israel, que así ha dicho el Señor
Jehovah: '¡Basta ya de todas vuestras abominaciones, oh casa de Israel!
7 Basta de haber traído extranjeros incircuncisos de corazón e
incircuncisos de carne, para estar en mi santuario y profanar mi templo,
ofreciendo mi pan--el sebo y la sangre-- e invalidando mi pacto con todas
vuestras abominaciones.
8 No habéis guardado las ordenanzas respecto de mis cosas sagradas, sino
que habéis puesto extranjeros para guardar las ordenanzas de mi santuario
a vuestro gusto.
9 Así ha dicho el Señor Jehovah: Ningún extranjero, incircunciso de
corazón e incircunciso de carne, de todos los extranjeros que están entre
los hijos de Israel, entrará en mi santuario.'
10 "Los levitas que se alejaron de mí, mientras Israel anduvo errante
lejos de mí, y fueron en pos de sus ídolos, cargarán con su castigo
11 y estarán en mi santuario como servidores, encargados de las puertas
del templo y sirviendo en el templo. Ellos degollarán el holocausto y el
sacrificio por el pueblo, y estarán de pie delante de los sacerdotes para
servirles.
12 Debido a que les sirvieron delante de sus ídolos y llegaron a ser un
tropiezo de iniquidad para la casa de Israel, por eso he alzado mi mano
contra ellos jurando que cargarán con su castigo, dice el Señor Jehovah.
13 No se acercarán a mí para serme sacerdotes, ni se acercarán a ninguna
de mis cosas sagradas ni a las muy sagradas, sino que cargarán con su
afrenta y con las abominaciones que cometieron.
14 Pero los pondré a cargo de las tareas del templo, en todo su servicio y
en todo lo que se ha de hacer allí.
15 "Sin embargo, los sacerdotes levitas, los hijos de Sadoc que cumplieron
con mi ordenanza relativa a mi santuario, cuando los hijos de Israel se
desviaron de mí, ellos sí se acercarán a mí para servirme y estarán de pie
delante de mí para ofrecerme el sebo y la sangre, dice el Señor Jehovah.
16 Ellos sí entrarán en mi santuario y se acercarán a mi mesa para
servirme, y cumplirán con mi ordenanza.
17 "Sucederá que cuando entren por las puertas del atrio interior, se
vestirán con vestiduras de lino. Cuando sirvan en las puertas del atrio
interior y dentro del templo, no se cubrirán con tela de lana.
18 Tendrán turbantes de lino sobre sus cabezas y pantalones de lino sobre
sus lomos. No se ceñirán nada que les haga sudar.
19 Cuando salgan al pueblo, al atrio exterior, se quitarán las vestiduras
con que habían servido y las dejarán en las cámaras del santuario. Luego
se vestirán con otras vestiduras, no sea que con sus vestiduras transmitan
santidad al pueblo.
20 "No se raparán sus cabezas ni se dejarán crecer el cabello; solamente
lo recortarán.
21 "Ninguno de los sacerdotes beberá vino cuando haya de entrar en el
atrio interior.
22 "No tomarán por esposa una viuda, ni una divorciada, sino sólo vírgenes
de la descendencia de la casa de Israel, o una viuda que sea viuda de un
sacerdote.
23 "Enseñarán a mi pueblo a discernir entre lo santo y lo profano, y entre
lo impuro y lo puro.
24 "Ellos estarán para juzgar en los pleitos. Conforme a mis juicios los
juzgarán. "Guardarán mis instrucciones y mis estatutos en todas mis
festividades, y santificarán mis sábados.
25 "No entrarán donde haya alguna persona muerta, de modo que se
contaminen. Pero se les permite contaminarse por causa de padre, madre,
hijo, hija, hermano o hermana que no haya tenido marido.
26 Pero después de su purificación le contarán siete días.
27 El día que entre al santuario, al atrio interior, para servir en el
santuario, ofrecerá su sacrificio por el pecado, dice el Señor Jehovah.
28 "Habrá para ellos una heredad: Yo soy su heredad. No les daréis
posesión en Israel: Yo soy su posesión.
29 Comerán de la ofrenda vegetal, del sacrificio por el pecado y del
sacrificio por la culpa. Todo lo que sea dedicado en Israel será para
ellos.
30 Para los sacerdotes será lo mejor de todas las primicias de todo, y
toda ofrenda alzada de todo lo que se ofrezca de todas vuestras ofrendas.
Asimismo, daréis a los sacerdotes las primicias de vuestras masas, para
hacer reposar la bendición en vuestras casas.
31 "Los sacerdotes no comerán ningún animal mortecino ni despedazado,
tanto de aves como de cuadrúpedos.
Ezequiel 45
1 "Cuando repartáis la tierra por sorteo para que se la tome en posesión,
apartaréis para Jehovah una parte de la tierra, la cual será considerada
santa. Será de 25.000 de largo por 20.000 de ancho. Esta será sagrada en
toda su área alrededor.
2 De esto habrá para el santuario un cuadrado de 500 por 500 y habrá un
campo alrededor de 50 codos.
3 De esta área medirás un área de 25.000 de largo y de 10.000 de ancho, y
allí estará el santuario, el lugar santísimo.
4 Esta será la porción de la tierra consagrada para los sacerdotes que
sirven en el santuario, que se acercan para servir a Jehovah. Les será
lugar para sus casas y lugar consagrado para el santuario.
5 Asimismo, habrá un área de 25.000 de largo por 10.000 de ancho para los
levitas que sirven en el templo, como posesión para ciudades en que
habitar.
6 "Y para posesión de la ciudad, daréis un área de 5.000 de ancho por
25.000 de largo, junto a lo que se apartó para el santuario. Esto
corresponderá a toda la casa de Israel.
7 "La parte del gobernante estará a un lado y al otro de lo que se apartó
para el santuario y de la posesión de la ciudad, a lo largo de lo que se
apartó para el santuario y frente a la posesión de la ciudad. Su longitud
corresponderá a una de las porciones, desde su extremo occidental hasta el
extremo oriental, y desde el límite occidental hasta el límite oriental.
8 Esta tierra será su posesión en Israel, y mis gobernantes nunca más
oprimirán a mi pueblo. "El resto de la tierra lo darán a la casa de Israel
según sus tribus."
9 Así ha dicho el Señor Jehovah: "¡Basta, oh gobernantes de Israel!
Apartad la violencia y la destrucción; actuad según el derecho y la
justicia; dejad de expulsar de sus propiedades a mi pueblo, dice el Señor
Jehovah.
10 "Tendréis balanzas justas, efa justo y bato justo.
11 El efa y el bato tendrán la misma capacidad. Un bato debe contener la
décima parte de un homer, y un efa la décima parte del homer. El patrón de
medida será el homer.
12 "El siclo será de 20 geras. Para vosotros 20 siclos más 25 siclos más
15 siclos equivaldrán a una mina.
13 "Esta será la ofrenda alzada que ofreceréis: la sexta parte de un efa
por cada homer de trigo, y la sexta parte de un efa por cada homer de
cebada.
14 "Lo prescrito con respecto al aceite es que ofrezcáis la décima parte
de un bato de aceite por cada coro. Un homer equivale a 10 batos (pues
diez batos son un homer).
15 "De un rebaño de 200 corderos, de los bien regados pastos de Israel, se
dará uno para ofrenda, para holocausto y para ofrendas de paz, a fin de
hacer expiación por ellos, dice el Señor Jehovah.
16 Todo el pueblo de la tierra en Israel estará obligado a entregar esta
ofrenda alzada al gobernante.
17 Pero el gobernante deberá proveer para el holocausto, la ofrenda
vegetal y la libación, en las fiestas, en las lunas nuevas, en los sábados
y en todas las festividades de la casa de Israel. El proveerá el
holocausto, la ofrenda vegetal y los sacrificios de paz para hacer
expiación por la casa de Israel."
18 Así ha dicho el Señor Jehovah: "En el primer día del mes primero
tomarás un novillo sin defecto, y purificarás el santuario.
19 El sacerdote tomará parte de la sangre del sacrificio por el pecado y
la pondrá sobre los postes del templo, sobre las cuatro esquinas del
zócalo del altar y sobre los postes de las puertas del atrio interior.
20 Lo mismo harás el séptimo día del mes por los que hayan pecado, ya sea
por inadvertencia o por ignorancia, y harás expiación por el templo.
21 "El día 14 del mes primero tendréis la Pascua, fiesta de siete días, y
se comerá panes sin levadura.
22 Aquel día el gobernante proveerá, por sí mismo y por todo el pueblo de
la tierra, un novillo como ofrenda por el pecado.
23 En cada uno de los siete días de la fiesta proveerá para holocaustos a
Jehovah siete novillos y siete carneros, sin defecto, y un macho cabrío
cada día, para sacrificio por el pecado.
24 Proveerá como ofrenda vegetal un efa por cada novillo; y por cada
carnero, también un efa. Y por cada efa, un hin de aceite.
25 "En el día 15 del mes séptimo, en la fiesta, él proveerá, como en esos
siete días, para el sacrificio por el pecado, para el holocausto, para la
ofrenda vegetal y para el aceite."
Ezequiel 46
1 Así ha dicho el Señor Jehovah: "La puerta del atrio interior que da al
oriente estará cerrada los seis días de trabajo. Pero será abierta el día
de sábado, y también será abierta el día de luna nueva.
2 El gobernante entrará desde afuera por el vestíbulo de la puerta y se
pondrá de pie junto a los postes de la puerta, mientras los sacerdotes
presentan su holocausto y sus sacrificios de paz. Se postrará sobre el
umbral de la puerta, y luego saldrá; pero la puerta no será cerrada sino
hasta el anochecer.
3 Asimismo, el pueblo de la tierra se postrará delante de Jehovah a la
entrada de la puerta, tanto en los sábados como en las lunas nuevas.
4 "El holocausto que ofrecerá el gobernante a Jehovah el día de sábado
será de seis corderos sin defecto y un carnero sin defecto.
5 Proveerá como ofrenda vegetal un efa por cada carnero, y por los
corderos una ofrenda vegetal que será según su voluntad. Y por cada efa,
un hin de aceite.
6 El día de la luna nueva proveerá un novillo sin defecto, seis corderos y
un carnero; deberán ser sin defecto.
7 Proveerá como ofrenda vegetal un efa por novillo, y otro efa por
carnero; pero con los corderos hará conforme a sus posibilidades. Y por
cada efa, un hin de aceite.
8 "Cuando el gobernante entre al templo, lo hará por la vía del vestíbulo
de la puerta, y saldrá por la misma vía.
9 Pero cuando el pueblo de la tierra entre a la presencia de Jehovah en
las solemnidades, el que entre a adorar por la puerta del norte saldrá por
la puerta del sur, y el que entre por la puerta del sur saldrá por la
puerta del norte. No volverá por la puerta por la cual entró, sino que
saldrá por la del frente.
10 Cuando ellos entren, el gobernante entrará en medio de ellos; y cuando
salgan, saldrá con ellos.
11 "En las fiestas y en las solemnidades, la ofrenda vegetal será de un
efa por cada novillo, y un efa por cada carnero; pero con los corderos
hará según su voluntad. Y por cada efa, un hin de aceite.
12 "Cuando el gobernante provea para Jehovah una ofrenda voluntaria, un
holocausto o sacrificios de paz por su propia voluntad, le abrirán la
puerta que da al oriente; y proveerá su holocausto y sus sacrificios de
paz, como suele proveer en el día de sábado. Después saldrá; y cuando haya
salido, cerrarán la puerta.
13 "Cada día ofrecerás a Jehovah en holocausto un cordero de un año, sin
defecto. Cada mañana lo ofrecerás.
14 Junto con él ofrecerás cada mañana una ofrenda vegetal de la sexta
parte de un efa y de la tercera parte de un hin de aceite, para humedecer
la harina fina. Esta ofrenda vegetal es el sacrificio continuo a Jehovah
como estatuto perpetuo.
15 Ofrecerán, pues, el cordero, la ofrenda vegetal y el aceite cada mañana
en holocausto continuo."
16 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Si el gobernante da de su heredad un
regalo a alguno de sus hijos, eso pertenecerá a sus hijos. Será posesión
de ellos en herencia.
17 Pero si de su heredad da un regalo a alguno de sus siervos, será de
éste hasta el año del jubileo, y entonces volverá al poder del gobernante.
Pero la herencia de éste será para sus hijos; para ellos será.
18 El gobernante no tomará nada de la heredad del pueblo, despojándolo de
su posesión. De su propia posesión dará heredad a sus hijos, para que los
de mi pueblo no sean echados, cada uno de su posesión."
19 Después me llevó, por la entrada que había al lado de la puerta, a las
cámaras sagradas de los sacerdotes, las cuales daban al norte. Y he aquí
que había allí un lugar al fondo, en el lado occidental.
20 Entonces me dijo: "Este es el lugar donde los sacerdotes cocinarán el
sacrificio por la culpa y el sacrificio por el pecado. Allí cocerán la
ofrenda vegetal, para no sacarla al atrio exterior, no sea que transmitan
santidad al pueblo."
21 Luego me sacó al atrio exterior y me hizo pasar por los cuatro ángulos
del atrio, y he aquí que en cada ángulo había un patio.
22 En los cuatro ángulos del atrio había patios pequeños de 40 codos de
largo y 30 codos de ancho. Los cuatro ángulos tenían una misma medida.
23 Alrededor de los cuatro ángulos había un muro, y debajo de la hilera de
piedras alrededor había fogones.
24 Y me dijo: "Estos son los lugares para cocinar, donde los servidores
del templo cocinarán el sacrificio del pueblo."
Ezequiel 47
1 Entonces me hizo volver a la entrada del templo. Y he aquí que de debajo
del umbral del templo salían aguas hacia el oriente, porque la fachada del
templo estaba al oriente. Las aguas descendían de debajo del lado sur del
templo y pasaban por el lado sur del altar.
2 Luego me sacó por el camino de la puerta del norte y me hizo dar la
vuelta por afuera hasta el exterior de la puerta que da al oriente. Y he
aquí que las aguas fluían por el lado sur.
3 Cuando el hombre salió hacia el oriente, llevaba un cordel en su mano.
Entonces midió 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta los
tobillos.
4 Midió otros 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas hasta las
rodillas. Midió luego otros 1.000 codos y me hizo pasar por las aguas
hasta la cintura.
5 Midió otros 1.000 codos, y el río ya no se podía cruzar, porque las
aguas habían crecido. El río no se podía cruzar sino a nado.
6 Y me preguntó: "¿Has visto, oh hijo de hombre?" Después me condujo y me
hizo volver a la ribera del río.
7 Cuando volví, he aquí que en la ribera del río había muchísimos árboles,
tanto a un lado como al otro.
8 Y me dijo: "Estas aguas van a la región del oriente; descenderán al
Arabá y llegarán al mar, a las aguas saladas; y las aguas serán saneadas.
9 Y sucederá que todo ser viviente que se desplace por dondequiera que
pase el río vivirá. Habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas
aguas, pues las aguas serán saneadas. Y todo aquello a donde llegue este
río vivirá.
10 Y sucederá que junto a él habrá pescadores, y desde En-guedi hasta
En-eglaim será un tendedero de redes. Sus peces, según sus especies, serán
tan numerosos como los peces del mar Grande.
11 Sus pantanos y lagunas no serán saneados, pues quedarán para salinas.
12 "Junto al río, en sus riberas de una y otra parte, crecerá toda clase
de árboles comestibles. Sus hojas nunca se secarán, ni sus frutos se
acabarán; cada mes darán sus nuevos frutos, porque sus aguas salen del
santuario. Sus frutos servirán para comida, y sus hojas para medicina."
13 Así ha dicho el Señor Jehovah: "Estos son los límites de la tierra que
obtendréis como heredad para las doce tribus de Israel. José tendrá dos
porciones.
14 Así la recibiréis en posesión, tanto los unos como los otros, porque
por ella alcé mi mano jurando que la había de dar a vuestros padres. Esta
tierra os corresponderá como heredad.
15 "Este será el límite de la tierra por el lado norte: Desde el mar
Grande, en dirección de Hetlón, Lebo-hamat, Zedad,
16 Berota y Sibraim, que está entre el límite de Damasco y el límite de
Hamat, y hacia Hazar-haticón, que está en el límite de Haurán.
17 El límite del norte será desde el mar, Hazar-enán, el límite de Damasco
al norte y el límite de Hamat. Este será el lado del norte.
18 "Por el lado oriental será desde Haurán, por en medio de Damasco y por
el Jordán, entre Galaad y la tierra de Israel, hasta el mar oriental y
hasta Tamar. Este es el lado oriental.
19 "Por el lado del Néguev, hacia el sur, será desde Tamar hasta las aguas
de Meriba en Cades, en dirección del arroyo que va hacia el mar Grande.
Este será el lado sur, hacia el Néguev.
20 "Por el lado occidental el mar Grande constituye el límite hasta frente
a Lebo-hamat. Este será el lado occidental.
21 "Repartiréis esta tierra entre vosotros según las tribus de Israel.
22 Haréis el sorteo de ella para que sea heredad para vosotros y para los
forasteros que residen entre vosotros, quienes han engendrado hijos entre
vosotros, y que son para vosotros como nativos entre los hijos de Israel.
Ellos participarán con vosotros en el sorteo para tener posesión entre las
tribus de Israel.
23 Y sucederá que daréis su heredad al forastero en la tribu en que él
resida, dice el Señor Jehovah.
Ezequiel 48
1 "Estos son los nombres de las tribus: "Dan tendrá una parte desde el
extremo norte, junto al camino de Hetlón, hasta Lebo-hamat; Hazar-enán, el
límite de Damasco al norte, junto a Hamat, con sus extremos al oriente y
al occidente.
2 "Aser tendrá una parte junto al territorio de Dan, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
3 "Neftalí tendrá una parte junto al territorio de Aser, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
4 "Manasés tendrá una parte junto al territorio de Neftalí, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
5 "Efraín tendrá una parte junto al territorio de Manasés, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
6 "Rubén tendrá una parte junto al territorio de Efraín, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
7 "Judá tendrá una parte junto al territorio de Rubén, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
8 "Junto al territorio de Judá, desde el lado oriental hasta el lado
occidental, estará la porción de 25.000 de ancho y de largo, que
reservaréis como cualquiera de las otras partes, es decir, desde el lado
oriental hasta el lado occidental; y en medio de ella estará el santuario.
9 La porción que reservéis para Jehovah será de 25.000 de largo por 10.000
de ancho.
10 A los sacerdotes les pertenece la porción sagrada de 25.000 por el
norte, y de 10.000 de ancho por el occidente, de 10.000 de ancho por el
oriente y de 25.000 de largo por el sur. Y en medio de ella estará el
santuario de Jehovah.
11 "Para los sacerdotes consagrados, hijos de Sadoc, que cumplieron con mi
ordenanza y que cuando los hijos de Israel se desviaron no se desviaron
como se desviaron los levitas,
12 habrá una porción reservada de la tierra reservada, la parte más
sagrada, junto al territorio de los levitas.
13 "La parte de los levitas estará junto al territorio de los sacerdotes y
será de 25.000 de largo y de 10.000 de ancho. Todo el largo de 25.000 y el
ancho de 10.000.
14 No venderán de ello; no permutarán, ni traspasarán las primicias de la
tierra, porque es cosa consagrada a Jehovah.
15 "El área de 5.000 de ancho que queda frente a las 25.000 será para uso
común, para la ciudad, para vivienda y campos de alrededor. Y la ciudad
estará dentro de ella.
16 Estas serán sus dimensiones: Por el lado norte tendrá 4.500, por el
lado sur tendrá 4.500, por el lado oriental 4.500 y por el lado occidental
4.500.
17 El campo de alrededor de la ciudad tendrá al norte 250, al lado sur
250, al oriente 250 y al occidente 250.
18 Los productos de lo que quede del largo al frente de la porción
consagrada, 10.000 al oriente y 10.000 al occidente, serán para el
sustento de los trabajadores de la ciudad.
19 Los trabajadores de la ciudad serán de todas las tribus de Israel;
ellos la trabajarán.
20 Toda la porción de 25.000 por 25.000 es la porción cuadrada que
reservaréis para el santuario y para posesión de la ciudad.
21 "Para el gobernante será lo que quede de un lado y del otro de la
porción consagrada y de la posesión de la ciudad, a lo largo de las 25.000
hasta el extremo oriental, y delante de las 25.000 hasta el extremo
occidental de la tierra. Junto a estas partes le corresponderá al
gobernante. Será una porción consagrada, y el santuario del templo estará
en medio de ella.
22 Aparte de la posesión de los levitas y de la posesión de la ciudad,
estará lo que corresponderá al gobernante. Entre el territorio de Judá y
el territorio de Benjamín le corresponderá al gobernante.
23 "En cuanto a las demás tribus, Benjamín tendrá una parte desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
24 "Simeón tendrá una parte junto al territorio de Benjamín, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
25 "Isacar tendrá una parte junto al territorio de Simeón, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
26 "Zabulón tendrá una parte junto al territorio de Isacar, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
27 "Gad tendrá una parte junto al territorio de Zabulón, desde el lado
oriental hasta el lado occidental.
28 "Junto al territorio de Gad, al lado del Néguev, hacia el sur, será la
frontera desde Tamar hasta las aguas de Meriba en Cades, en dirección del
arroyo que va hasta el mar Grande.
29 Esta es la tierra que repartirán por sorteo como posesión para las
tribus de Israel, y éstas son sus partes, dice el Señor Jehovah.
30 "Estas son las salidas de la ciudad por el lado norte, que tendrá 4.500
de largo.
31 (Las puertas de la ciudad serán según los nombres de las tribus de
Israel.) Al norte habrá tres puertas: la puerta de Rubén, la puerta de
Judá y la puerta de Leví.
32 "El lado oriental tendrá 4.500 y tres puertas: la puerta de José, la
puerta de Benjamín y la puerta de Dan.
33 "El lado sur tendrá 4.500 de largo y tres puertas: la puerta de Simeón,
la puerta de Isacar y la puerta de Zabulón.
34 "El lado occidental tendrá 4.500 y tres puertas: la puerta de Gad, la
puerta de Aser y la puerta de Neftalí.
35 "El perímetro será de 18.000. Y desde aquel día el nombre de la ciudad
será: JEHOVAH ESTA ALLI."
(SRVA) |
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